— ¡Silencio! —Alzó la voz el menor de los VKs, harto de ser ignorado. —No quiero escuchar ni una palabra más hasta que lleguemos a su cuarto, así que cállense y caminen. —Sentenció, serio.
— ¡Cállate Carlos! —Gritó la princesa malvada para luego mirar a su mejor amiga, estaba furiosa con ella. —Te pasaste demasiado Mal, Carter te quería y tú vienes y lo jodes todo, así que cuando sea muy tarde para arreglar todo no te quiero ver llorando y pidiendo consuelo. —Dicho esto, se volteó y comenzó a caminar con aires de altanería, mientras que Jay se acercó a su novio.
—E está alterada, creo que deberías disculparla amor. —Exclamó el chico de cabello largo, mirando al pecoso.
— ¿Ves por qué digo que Regina destrozó a Evie? Probablemente lo único que la calme ahora es que arranque algún corazón pero... No es el momento. —Murmuró De Vil, observándolo atentamente.
— ¿¡Y qué te importa si ella me quería!? Eso no va a ser relevante en unos días, ¡y yo no te quiero ver llorando cuando Rosie te odie con toda su alma! —Prosiguió la ojiverde, acomodándose el cabello antes de avanzar más rápido, con la clara intención de llegar a la residencia antes que ella.
—Y ahora parecen niñas inmaduras, ¿cuándo nos convertimos en niñeros? —Inquirió el chico de cabello blanco y negro, haciendo una mueca.
—Creo que hoy no podremos hacer cosas sucias, amor. —Susurró el mayor en el oído de su pareja. —A este paso tendremos que vigilarlas, son capaces de matarse. —Dice, viendo como Evie apresuraba el peso mientras alzaba la cabeza con más altanería.
— ¡Al menos yo no me beso con la hija de la peor enemiga de mi madre! ¡Aún no caigo tan bajo! ¡Y no se te ocurra hablar de Rosie! —Protestó la chica de cabello azul.
— ¡No te besas con la hija de la peor enemiga de tu madre porque aún no tuviste la oportunidad, así que conmigo no te hagas la santa! Y yo caeré bajo pero al menos disfrutaré. Y voy a hablar de Rosie te guste o no. —Dicho esto, Mal corrió hacia la residencia, siendo seguida por su compañera de cuarto. Cuando ambas entran a su habitación, la princesa malvada cierra la puerta con llave para que los VKs quedaran afuera.
— ¡Pero quería mostrarte mi nueva ropa interior! Malditas chicas aguafiestas. —Dijo el descendiente de Cruella, haciendo pucheros, e ignorando que sus amigas los habían dejado solos. —Creo que alguna de las dos tendrá que dormir en nuestro cuarto para evitar más caos...
— ¡¿Nueva ropa interior?! ¡Al demonio con esas dos locas! —Jay tomó el pantalón de su novio y lo movió un poco para ver sus bóxers. — ¡Oh! ¡Tienen perritos!
— ¡Y son nada más y nada menos que dálmatas! —Exclamó Carlos, sonriendo con entusiasmo, entonces notó que sus amigas se habían ido sin que ellos se dieran cuenta e hizo una mueca. —Cariño, por más que me encante esta situación, ellas ya no están.
—Yo creo que deberíamos aprovechar que ahora estamos solos y dejarlas que se maten... —Dice el hijo de Jafar, quien seguía mirando los calzoncillos del menor sin preocuparse por las descendientes de villanas, al menos hasta que oyó gritos y alzó la cabeza; concentrándose nuevamente. —Muy bien vamos de una vez que me parece que una terminará sin corazón y la otra será carbonizada.
—Es una idea tentadora... —Concuerda el pecoso, mordiéndose el labio inferior, pero hizo una mueca cuando comenzó a escuchar gritos. —Y tenían que ser dignas hijas de dos locas, vamos. —Añadió, señalando la residencia con la cabeza.
Por otro lado, en la habitación de las chicas, la tensión se podía cortar con una espada.
— ¡Ahora sí fuiste demasiado lejos, Mal! —Gritó la princesa malvada. —Vas a disfrutar una cosa, ¡y esa va a ser la paliza que te daré! —Dicho esto, se lanza sobre su mejor amiga para golpearla.
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Villains Protection Program || Descendants
FanfictionUn casamiento por conveniencia puede cambiarlo todo. Cuando la reina Rosalinda Marie Montoya Fiore llega a Auradon, en vísperas de su boda con el futuro rey Benjamín Florian, todo el pueblo está feliz por recibir a su futura gobernante. Pero ell...
