— ¡¿A la Isla?! —Repitió la descendiente de Mulán, incrédula.
— ¡Estas loca! —La acusó la chica de ojos celestes. — ¡No podemos ir ahí, es una pésima idea, nos matarán! —Se quejó, arrugando la nariz.
— ¿Estas embrujada? —Preguntó la joven guerrera, luego dirigió su mirada hacia su pareja. — ¡Jane, quítale el hechizo que Mal le hizo a Audrey ahora! —Suplicó, la vio asentir y sacar su artefacto mágico de su bolso para luego apuntar con el mismo a la rubia.
— ¡Por las palabras que odié, el hechizo de Mal te quitaré! —La pequeña hada recitó el encantamiento y la rubia quiso abalanzarse sobre la menor para golpearla pero Lonnie la tomó para separarla. —Si no funcionó... es porque no está hechizada.
— ¡No estoy hechizada! —Gritó bastante alto la princesa de Auroria. — ¡¿Y dónde más se supone que iremos?! ¡Da ideas si tanto quieres criticar la mía! —La desafió, indignada.
— ¡Cálmate Audrey, no quiero tener que darte un golpe por estar amenazando a mi querida novia! —Exigió la hija de Mulán, seria.
— ¡Existía la posibilidad de que lo estuvieras! —Se defendió la chica de ojos azules, guardando nuevamente su varita mágica en su bolso, mientras pensaba en otra solución menos drástica. — ¡Pues no lo sé! Lejos, muy lejos de aquí.
— ¡Maldición! ¡Estoy metida en un gran problema! —Alzó la voz la chica de vestido rosado, llevándose las manos a la cabeza y comenzando a caminar alrededor de sus mejores amigas.
—Tranquilízate, princesa. —Habló la joven guerrera con un tono cariñoso. —Pensemos bien las cosas. ¿A dónde podríamos escapar? Solamente la Isla es la respuesta, no creo que lleguemos a otro reino nosotras solas, ¡quiero luchar y conocer el mundo! ¡Volveré y luego le enseñaré a mi madre todo lo que logre! —Añadió con entusiasmo.
— ¡Lonnie! ¡Deja de emocionarte, mierda! —Masculló la rubia, desesperándose aún más. —La única solución que veo es ir a esa maldita Isla.
— ¡Ya cállense las dos! —Intervino Jane, cruzándose de brazos, ya estaba harta de oírlas hablar tanto. — ¡Bien, ustedes ganan! Nos vamos a ir a la Isla, pero no podemos irnos ahora, eso sería sospechoso. Tenemos que esperar a que sea el momento indicado.
— ¡Lo logramos, Audrey! —Gritó la descendiente de Mulán, tomando las manos de la princesa de Auroria, emocionada porque conocería un lugar nuevo.
—Lonnie, yo no quiero irme allí, ¿sabes? —Exclamó su mejor amiga, seria. —Creo que es la única opción, además de que no soy compatible con los villanos. —Añadió, haciendo una mueca de asco.
—Apoyo a Audrey en esto, yo tampoco deseo irme de aquí, pero... es la única opción que tenemos. Aún así, espero que podamos volver algún día. —Dijo la pequeña hada, suspiró hondo. —Eso se puede arreglar, nos puedo hechizar para que nos parezcamos y actuemos como unas perras... cuando el momento lo requiera.
— ¡¿Por qué no me dijiste que podías hechizarme para lucir como perra?! —Alzó la voz la hija de Aurora, pensando en cómo sería lucir como una villana para Mal.
—Porque nunca me lo pediste. —Respondió la chica de ojos azules con un tono inocente.
— ¿Estás fantaseando con Mal? —Inquirió la joven guerrera, dándose cuenta de que la rubia estaba perdida en sus pensamientos.
—Vas a tener que contarnos como es que te acercaste tanto a ella, pero será después porque deberíamos entrar ya. —Masculló Jane, quien se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia el interior del palacio, siendo seguida por las chicas de Auradon.
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Villains Protection Program || Descendants
FanfictionUn casamiento por conveniencia puede cambiarlo todo. Cuando la reina Rosalinda Marie Montoya Fiore llega a Auradon, en vísperas de su boda con el futuro rey Benjamín Florian, todo el pueblo está feliz por recibir a su futura gobernante. Pero ell...
