Día de la operación EVIE.
Al día siguiente, la reina de Auradon ya se encontraba en su nuevo hogar, ya que junto a Carter se había mudado al Castillo de Bestia tal y como Ben le había dicho que lo harían luego de su casamiento.
Y Rosie se encontraba en la cocina del castillo, ya que le haría un desayuno especial a su esposo, pues era una tradición en su hogar.
La princesa malvada ingresó a esa habitación por la ventana, observó que su chica estaba dándole la espalda, buscando un vaso para poder servirse algo para beber; la recién llegada se apresuró a esconderse debajo de la mesa, conteniendo la risa.
—Benjamín, déjame sola por un momento por favor, hoy no estoy de buen humor así que no me molestes. —Habló la castaña al escuchar pasos cerca de ella, pero ni siquiera se molestó en voltearse, inclinándose para alcanzar la alacena y poder tomar el objeto que necesitaba, sonrió cuando pudo hacerlo. — ¡Al fin! —Dijo feliz antes de darse la vuelta, dándose cuenta de que estaba sola.
— ¿Ben? —Lo llamó la chica de Costa Luna, mirando a su alrededor. — ¡Benjamín! ¿Dónde estás? No me asustes. —Frunció su ceño.
Evie apretó los puños cuando la escuchó comenzar a buscarlo, sin embargo también oyó el sonido de la ducha que provenía de uno de los baños que había en el castillo, por lo tanto supuso que el rey se estaba dando una ducha. De todas maneras, ella no se iría de ahí... no ahora que había encontrado una manera de divertirse.
—Ok, Benjamín Florian, te exijo como la reina de Auradon y tu esposa que salgas de donde sea que estés de una buena vez o me voy a enojar. —Le advirtió Rosie, frunció su ceño cuando no sucedió nada y comenzó a preocuparse por él. — ¿¡Ben!? ¡No voy a tolerar que juegues conmigo, estúpido! —Gritó y volvió a mirar a su alrededor, pero no consiguió ninguna respuesta.
—Realmente me casé con un gobernado inmaduro. —Se quejó la castaña, indignada consigo misma. — ¿Qué mierda habrá pasado con Ben ahora? —Cuestionó, hablando sola, pero se convenció a sí misma de que tal vez se lo había estado imaginando así que caminó hacia el refrigerador para tomar la botella de agua y cerrar el refrigerador.
—Mi encantadora voz ahora cambiará y la de tu estúpido esposo será la que se escuchará. —Murmuró la descendiente de Regina, pronunciando un encantamiento, tocó su garganta y unos destellos azules la rodearon. Se quedó callada hasta que vio como su chica se dirigía hacia el refrigerador y se apresuró a sacar de su bolso un ingrediente secreto para colocarlo en el plato en el que Rosie había preparado un desayuno y luego volvió a esconderse debajo de la mesa, mientras que la reina de Auradon acababa de servirse agua y la bebía con los ojos cerrados. — ¿Por qué no vienes a ducharte conmigo, cariño? ¡Yo creo firmemente que debemos compartir algo más que solo la cama! —Gritó con todas sus fuerzas.
— ¿Bañarme contigo? —Repitió la chica de Costa Luna en voz baja cuando dejó de beber el agua, el vaso se le cayó de las manos y apoya la espalda sobre el refrigerador, suspira hondo. —Ni que fueras Evie... —Susurró al recordar a la chica de cabello azul.
La villana cubrió su boca con ambas manos para no reírse al ver el objeto que su amada acababa de arrojar al suelo y se mordió el labio inferior con fuerza para reprimir el grito que quiso salir de su garganta cuando la oyó decir que fantaseaba con ducharse con ella, se obligó a sí misma a recuperar la compostura.
— ¡Lo siento Benjamin pero tengo hambre así que no puedo! —Alzó la voz Rosalinda para luego abandonar la cocina ya que necesitaba verificar que el comedor estuviera decorado apropiadamente para su primer desayuno en el castillo.
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Villains Protection Program || Descendants
FanfictionUn casamiento por conveniencia puede cambiarlo todo. Cuando la reina Rosalinda Marie Montoya Fiore llega a Auradon, en vísperas de su boda con el futuro rey Benjamín Florian, todo el pueblo está feliz por recibir a su futura gobernante. Pero ell...
