Capítulo 32: ❝Dragón, ven a mí❞ [Parte 1]

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  Al ver eso, todos dejaron caer sus espadas.

— ¡Mal! —Gritó Uma, pensando en una forma de ayudarla.

— ¡M! —Alzó la voz Evie, asustada, pues no quería perderla cuando ni siquiera había podido disculparse con ella. — ¡No! 

— ¡Dragoncita! —Chilló Carter, aterrada, entonces miró a Audrey; furiosa mientras comenzaba a correr para ayudar a Mal. — ¡Oye! ¡Te estás metiendo con mi chica! —Le recriminó antes de extender los brazos para detener los pedazos del techo, haciéndolos levitar antes de que aplastaran a su novia; los hizo desaparecer justo cuando llegó junto a su pareja y la abrazó con fuerza.

—Cariño, esto tiene que terminar ya, por favor. —Dijo la chica de cabello turquesa, comenzando a caminar hacia la Reina del Mal para intentar hacerla entrar en razón. —Tú no vas a poder detenernos, deja de ceder ante la oscuridad, no quiero que termines herida. —Añadió, recordando la conversación que había tenido con Evie.

—Cállate traidora. —Masculló Audrey antes de lanzarle un rayo rosado que la hizo rodar a cuatro metros de distancia de los demás. — ¡Estoy harta de todas ustedes! ¡Sufrirán eternamente! —Habló alto, estando tan descontrolada y furiosa que comenzó a lanzar rayos con el Ojo de Dragón hacia todas las direcciones.

— ¡No soy una traidora! —Se defendió la pirata, quien gimió de dolor cuando el rayo de magia la hizo rodar cuatro metros de distancia. — ¡Ugh, Audrey, perdiste la cabeza! ¡Cuidado!

— ¡Uma, ya voy! —Afirmó la princesa malvada, haciendo una barrera mágica a su alrededor y comenzando a correr con la intención de socorrerla. Cuando llegó a su lado, la ayudó a incorporarse.

— ¡Ya fue suficiente, Audrey! —Se quejó Jane, formando un campo de fuerza mágico para proteger a todos los demás.

De pronto unas llamas verdes aparecieron alrededor de Mal y Carter para protegerlas, mientras los ojos de la primera brillaban.

—Te v-voy a in-incinerar... —Masculló la Princesa del Inframundo, mientras se aferraba a su novia.

—No, Mal. —Susurró la chica de Luisiana, pero la verdad era que no tenían muchas opciones, así que suspiró hondo mientras se apartaba de ella. — ¿Puedes controlar a tu dragón sin perderte a ti misma de nuevo? Porque si es así, entonces no voy a detenerte. Confío en ti porque te amo. —Añadió, acariciando su mejilla.

— ¡Mal, no le hagas daño, usa el ámbar! —Le gritó la hija de Úrsula, cuyo collar brilló para proteger a la prima de Carter con su magia hasta que la anciana pudo hacer un hechizo que la mantuviera a salvo de aquellos rayos. — ¡Haz lo que tengas que hacer!

— ¡Mal, haz algo de una vez antes de que nos maten! —Gritó Jay, siendo protegido por la magia de la pequeña hada.

— ¡Acaba con esto de una vez! ¡Nosotros confiamos en ti, M! —Alzó la voz la descendiente de Regina.

— ¡Ten cuidado, Mal! —Gritó el pecoso.

La chica de cabello morado apretó los dientes y sus ojos brillaron aún más intensamente, las llamas verdes fueron reemplazadas por un poco de humo púrpura, que se esfumó apenas la VK gruñó y sacó la piedra mágica de su bolsillo para apuntar a la hija de Aurora y lanzarle un rayo de magia azul inmediatamente.

— ¡Audrey, basta ya! ¡No quiero matarte! —Chilló la Princesa del Inframundo, enojada, poniendo más magia en su ataque.

— ¡Conviértete en un dragón! ¡Quiero pelear contra quien mató a mis abuelos! —Alzó la voz la hija de Aurora, estando fuera de sí mientras apretaba más el Ojo de Dragón con la intención de contrarrestar el ataque de la ojiverde. — ¡Vamos, Mal! ¡Esto se decide ahora mismo! —Gritó, enojada,  aumentando la fuerza del ataque.

Villains Protection Program || Descendants Donde viven las historias. Descúbrelo ahora