—Malditos hijos de putas... —gruñó Mal, sus ojos verdes brillaron—. Van a pagar esto, trío de traicioneros... ¡Lo juro como que me llamo Mal Igna! —gritó, eufórica y llena de rabia.
Evie suspiró al ver hacia la puerta y luego miró a su mejor amiga.
—M, hacemos esto por ti. —le recordó ella, asustada al ver sus ojos brillantes. —Él dijo que morirás si no te sacamos ese dragón, no podemos permitir eso.
—Y estuvimos toda la noche dando vueltas por media Isla e intentando no encontrarnos con nuestros padres. —añadió Jay, haciendo una mueca.
—Puedes agradecernos luego, M. —susurró Carlos, tomando a su novio del brazo para alejarse un poco de la hija de Maléfica, pues temía por lo que pasaría. —Tuvimos que discutir mucho con este bastardo para convencerlo de ayudarte, así que... por favor no nos destruyas por eso.
— ¿¡Ustedes qué ruecas endemoniadas saben de lo que es mejor para mí o no!? —les gritó la chica de cabello morado y se volteó furiosa, dispuesta a matarlos—. ¡Todos va...!
Pero su grito fue interrumpido por una ráfaga de magia azul que golpeó directo en su espalda, tumbándola de cara al suelo.
— ¿Ya terminaste tu escándalo, mocosa estúpida? —preguntó Hades, apuntando a Mal con su piedra mágica—. Pensé que Maléfica te había enseñado que al enemigo no se le da la espalda; pero al parecer a lo único que te enseñó fue a babear por traseros de mujeres.
—Maldito... —gruñó Mal levantándose del suelo y sosteniendo su brazo mientras lo miraba de frente—. Voy a incinerarte y no dejaré ni tus cenizas para el velorio, no sabes dónde te metiste.
— ¿Qué dices, dragoncita llorona? Quien no sabe dónde se metió eres tú. —contestó el hombre de cabellos azules alzando una ceja—. De hecho acabo de cambiar de idea, domesticarte es muy fácil... ¿Qué tal matarte?
Sin demorar más el dios lanzó otra ráfaga de magia azul de su ámbar hacia la ojiverde, quien rodó por el suelo y apretó los puños llenando el salón de llamas verdes para alejar a sus amigos y que no se entrometieran, la situación se había puesto tensa.
Evie palideció al oír las palabras de Hades y gruñó furiosa, retrocediendo junto a los VKs debido a las llamas verdes que Mal había invocado.
— ¡Este no fue el trato que hicimos, Hades! —gruñó la hija de Regina, furiosa. — ¡Te voy a patear el trasero antes de que le hagas daño! —gritó invocando un rayo de magia en su mano, lo arrojó hacia el candelabro que colgaba encima de Hades, ella no iba a quedarse fuera de esto.
— ¡E, no empeores todo esto! —dijo Carlos, tomándola del brazo para llamar su atención. —No te conviertas en un objetivo para él.
— ¡Destrózalo, Mal! —gritó Jay, furioso.
Hades levantó la piedra mágica hacia el candelabro y le lanzó un rayo de magia azul lo suficiente potente como para desintegrarlo y hacer que también golpeara en el techo, tumbando varios pedazos.
— ¡Estúpida! —le gritó Mal a Evie al ver como el techo se caía encima de ella y la aplastaba.
— ¡Mal, no! —alzo la voz la descendiente de Regina, miro sus manos, sin poder creer lo que había hecho.
—Tan torpe que la mata ella —dijo el adulto, riendo cínicamente mientras observaba hacia Evie, Jay y Carlos—. Ahora voy por ustedes, sabandijas malnacidas.
—Tengo mucho miedo. —confeso la chica de cabello azul.
—No quiero ver. —replico De Vil, cubriéndose los ojos con una mano.
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Villains Protection Program || Descendants
FanfictionUn casamiento por conveniencia puede cambiarlo todo. Cuando la reina Rosalinda Marie Montoya Fiore llega a Auradon, en vísperas de su boda con el futuro rey Benjamín Florian, todo el pueblo está feliz por recibir a su futura gobernante. Pero ell...
