—Si alguien les da un bebé que llora, ¿qué hacen? A: lo hechizan; B: lo encerran en una torre; C: ¿le dan un biberón?; D: ¿le arrancan el corazón? Evie —señaló el Hada Madrina con una gran sonrisa a mi amiga peliazul, quien estaba sentada con Mal, en la mesa de mis espaldas y a un lado de la mesa donde estaban Jay y Carlos.
—¿Cúal era la segunda? —preguntó dudosa.
—Ah, bueno —dijo el Hada Madrina, decepcionada, pero sin borrar su sonrisa—. ¿Alguien la sabe? —preguntó, pero no obtuvo más que un silencio sepulcral. Conocía la respuesta, porque era bastante obvia, ya que la única que no sonaba como algo que haría un villano era la C, pero me daba mucha pereza responder— ¿Mal?
—C: le doy un biberón —respondió Mal, sin ningún interés.
—Correcto —felicitó el Hada Madrina—. Otra vez.
—¡Hoy estás muy inteligente! —notó Carlos.
—Sólo elige la que no es divertida —explicó Mal con tono de obviedad.
—O la que nuestros padres nunca harían —añadí, y Mal rió estando de acuerdo.
—Tiene mucho sentido —comentó Evie entusiasmada, a la vez que los chicos hacían sonidos de sorpresa y comprensión.
Un chillido aniñado me hizo voltear a la izquierda, encontrándome con una chica de cabello negro y corto que usaba un vestido azul y formal, caminando en el pasillo que había entre nuestras mesas. Al llegar a mi lado, me miró con terror, alejándose de mi mesa conforme cruzaba.
—Hola, cariño —saludó el Hada Madrina.
—Hola —le respondió la chica—. Necesito que firmes esto para la salida temprana del día de la Coronación.
—Claro —aceptó el Hada Madrina, tomando la tabla que su hija llevaba y firmando en ella con una pluma—. ¿Todos recuerdan a mi hija, Jane?
¿Recordarla? Era la primera vez que la veía. ¿De dónde habría de recordarla?
—¡Mamá, no! —suplicó Jane con temor, sin atreverse a voltear a vernos.
—Shh, está bien. Jane, estos son todos —alentó a su hija, dándole un empujón hasta hacerla voltear y avanzar.
—Hola —dijo con voz aguda—. Está bien, no se molesten, quédense sentados —pidió, chillando de nuevo cuando pasó por mi lado.
Formé una mueca de desagrado. Sé que somos hijos de villanos, pero ¿qué podríamos hacerle ahora frente al Hada Madrina?
«Debería relajarse.»
—Continuemos —el Hada Madrina carraspeó, incómoda—. Si encuentran un frasco con veneno, ¿qué hacen? A: lo vierten en el vino del rey; B: lo usan para pintar una manzana; C: lo entregan a las autoridades.
Escuché a Carlos y Jay forcejar, pero ni siquiera me molesté en voltear y seguí limándome las uñas, soplando en ellas de vez en cuando.
—¿Jay?
—C: lo entregamos a las autoridades —respondió.
—¡Yo iba a decir eso! —reclamó Carlos.
—¡Pero yo lo dije primero!
Esta vez, los escuché forcejear más fuerte y rudo. El Hada Madrina golpeó el pizarrón con su vara de madera para llamar su atención, pero ninguno obedeció. Golpeó repetidas veces más, pero siguió sin conseguir su atención.
Enfadada por ese ruido constante y molesto, me giré para mirar a los chicos.
—¡Que se calmen! —grité con el semblante serio y ojos que los dejaron congelados y aterrados en su lugar (peleando arriba de la mesa y Jay prácticamente aplastando a Carlos).
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stolen | ben beast
Fanfiction❝ Jade amaba los retos, y el príncipe parecía el trofeo perfecto ❞ UNIVERSO DE DESCENDIENTES. CELESTE STONE. © 2021. #1 BENBEAST [05/10/19] #1 BENBESTIA [05/10/19] #1 DESCENDANTS [06/10/19] #1 DESCENDIENTES [11/10/19] #1 AURADON [05/10/19] #1 ISLAD...
