Capítulo 5

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Valentina iba camino a su casa totalmente perdida en sus pensamientos, el momento que había pasado en casa de su amiga Kara había sido un poco raro e incomodo, pero había una razón más que la tenia aun más perdida, y esa era lo que había sentido cuando su mirada se encontró con la de Juliana Valdés, eso era algo sumamente difícil de explicar, nunca se había sentido así con nadie, nunca había sentido correr esa electricidad por todo su cuerpo y nunca se había quedado atrapada por la sonrisa y mirada de una chica.
Si, tenía que admitirlo. Juliana tenia una cara hermosa, rasgos delicados, una sonrisa encantadora, olía delicioso, y una mirada que hacia que la voluntad abandonara tu cuerpo, y eso sin mencionar el cuerpo bien trabajado que tenia, brazos fuertes, piernas bien torneadas y un increíble trasero.

Valentina enseguida sacudió su cabeza, no podía creer que hasta el trasero de la chica había visto, ella jamas se había fijado en esas cosas tan superficiales, siempre había creído que la primera vez que se se le despertara la atracción hacia alguien seria por aspectos mas intelectuales que físicos.

Abandono totalmente esos pensamientos tontos y buscó las llaves de su casa, ya estaba resignada a encontrar a su madre tirada en el sofá con botella en mano o simplemente encontrar la casa destrozada por algún ataque de furia, pero grande fue su sorpresa cuando entró por la puerta principal. La casa estaba impecable, la gran sala blanca esta acomodada, no había rastro alguno de polvo o botellas de alcohol en el piso, y sobretodo lo que más le impresiono fue el increíble olor que provenía de la cocina, su madre había cocinado, SU MADRE HABÍA VUELTO A COCINAR.

Eran muchas sorpresas que procesar en la cabeza de Valentina, tenía mucho tiempo que Helena no se animaba a cocinar, su depresión al conjunto con su alcoholismo la habían hecho una persona sin ánimos ni estímulos por salir adelante.

-¿Mamá? - Preguntó con precaución Valentina porque no sabía que podría encontrarse en la cocina, pero lo que vio sin duda alguna hizo que sus ojos se abrieran mas de lo normal. -¿Te has bañado y has hecho la cena? - La rubia seguía incrédula por lo que estaba viendo.

-Valentina quita esa cara por favor, quise hacer algo rico para nosotras y decidí hacer de cenar. ¿Hay algún problema en que quiera pasar un buen momento con mi hija? Deja de perder el tiempo y ve a lavarte las manos que esto ya esta listo- Dijo Helena sacando un pollo del horno con verduras y especias que hacían que el olor inundara todo el lugar.

Valentina rápidamente se lavó las manos y se apuró a ayudar a su madre para poner la mesa, al cabo de unos minutos estaban las dos sentadas cenando la rica cena que su madre había preparado, ya había olvidado por completo el sazón de su madre y en verdad estaba muy feliz por verla bien aunque fuera un solo día.

-Valentina podrías prestarme atención un momento, quiero compartir contigo una decisión que he tomado y creo que será lo mejor para las dos- Le dijo su madre tomándola de la mano cariñosamente y viendola a los ojos. - Cuando te fuiste a la escuela no pude dormir, me sentía mal pero no físicamente, si no que me sentía avergonzada, dolida por todas las malas decisiones que he tomado, tu eres mi hija, mi niña, y yo prometí amarte y protegerte desde el momento en que te tuve entre mis brazos y no he sido una buena madre contigo- Valentina quiso interrumpir pero Helena con la mano le pidió que la dejara seguir hablando.- He tomado la decisión de ir a rehabilitación y se que esta vez será diferente, las otras veces que me han anexado ha sido contra mi voluntad, pero ahora soy yo la que quiere ir porque quiero mejorar, no solo por ti, si no principalmente por mi. Tienes 17 años y no deberías de tener que cargar con una madre alcohólica, tienes que salir, divertirte, enamorarte, todo lo que quieras hacer porque estas en tu mejor etapa y yo no puedo seguir arruinando tu vida. -Explicó Helena con las lágrimas recorriendo sus mejillas y con la cabeza hacia bajo avergonzada por las actitudes que había tomado todos esos años.

-Jamás pienses que has arruinado mi vida, eres mi madre y haría absolutamente todo por ti, yo no te voy a dejar sola en este proceso, yo estaré para ti siempre que me necesites, y en verdad no sabes lo orgullosa que me siento de que hayas tomado esta decisión, se que vas a mejorar, que vamos a mejorar y recuperaremos todo el tiempo perdido. Yo no te abandonaré como mi padre lo hizo, somos tu y yo contra el mundo. - Valentina estaba con lagrimas con los ojos, lo que ella siempre había querido es ver bien a su madre, tenía vagos recuerdos de ellas dos riendo, disfrutando tiempo juntas, pero todo eso se había eclipsado cuando se divorció de Daniel Carvajal.

-Hija mía, ahora que quiero hacer las cosas bien, es momento de que hablemos de tu padre... El no...- Valentina no dejó que su madre siguiera y no quería hablar de eso, ya se lo habían mencionado dos veces en el día y era más de lo que podría soportar.

-No me interesa saber nada de ese señor, él nunca ha estado y no se ha preocupado por mi en todos estos años. Así que no arruinemos este momento hablando sobre el. -Valentina tenía un fuerte resentimiento hacia su padre que aunque tratara de ocultarlo, con el paso de los años había ido en aumento.

-Por el momento no insistiré en el tema, pero tengo que aclararte algunas cosas aunque tu no quieras. Ahora como dices, dejemos de hablar de eso y ven a darme un abrazo.- Valentina no dudo un segundo y corrió a los brazos de su madre, las dos lloraban al par, con miles de sentimientos haciéndose presentes en ese bonito momento.

....

-Kara me gustaría que trates de mantener una buena relación con Juliana, ella estará viviendo con nosotras una temporada y lo mejor para todas es que no peleen. - Rachel trataba de explicarle la situación a su hija, que estaba renuente ante la noticia de que Juliana Valdés estaría viviendo con ellas.

-Mamá sigo sin entender que hace ella aquí, no sé porque se tiene que quedar con nosotros. No quiero que malinterpretes, se que Juliana es especial para ti, y que la quieres como una hija. Pero ella esta acostumbrada a otra vida, a lujos y sirvientes, ella no pertenece a nuestro mundo y lo sabes, además tiene un carácter bastante prepotente y sabes que no soporto a la gente así.- Kara caminaba por toda la sala tratando de calmar su cabeza, había sido mucha información y no estaba feliz con las decisiones que había tomado su madre

-Ella esta aquí porque necesita nuestra ayuda, ella ha tenido una vida difícil y no pienses que por tener dinero todo ha sido bueno para ella, nos necesita y la tenemos que ayudar antes de que se pierda y no podamos hacer nada por ella. Tu tienes un corazón enorme, enséñale tu mundo, dale una oportunidad. Además compartirán mucho tiempo juntas, irán a la misma escuela, la recámara e incluso la cama. - Esto ultimo lo dijo como susurro ya que sabía que su hija pegaría grito al cielo porque su cama era sagrada y estaba en lo correcto.

Kara paró en seco cuando escuchó lo último y como en la escena del exorcista en donde la niña voltea la cabeza, la castaña casi imita eso de lo rápido que giro la cabeza.

-¿QUE ACABAS DE DECIR? No basta con meterla en mi vida, en mi escuela, en mi casa y ahora tengo que compartir mi cama, mi lugar sagrado, con alguien que ni siquiera conozco y con quien tengo nada en común. - La castaña no podía más, se sentía invadida y de cierta manera celosa, celosa de la forma en que su madre se preocupaba por Juliana y celosa por la situación que había pasado con Valentina, lo último que faltaba es que quisiera quitarle a su mejor amiga.

Juliana estaba en la recámara terminando de acomodar sus pertenecías, pero podía escuchar toda la pelea entre Rachel y Kara, y no podía evitar sentirse enojada, enojada por la situación en la que su padre la había puesto, nunca se había sentido humillada e impotente, eran sentimientos que ella no sabía controlar.
No pudo resistir más y salió de la recámara para enfrentar a las dos mujeres que estaban afuera hablando de ella como si ella no estuviera ahí.

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Holaaaa chicxs, les dejo un capítulo nuevo.

Es bonito ver mensajes suyos, siempre les contesto pero tardo un poquito porque esto no me avisa.

También les quería pedir que si ven algún error ortográfico me lo hagan saber, igual yo reviso mucho eso pero siempre se me puede pasar algo.

Gracias por leer💕

El futuro no está escrito [Juliantina]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora