Lena se encontraba en su habitación caminando de un lado a otro, cuando algo le preocupaba o tenía que pensar, solía caminar y hablar sola para así encontrar una solución a lo que la agobiaba en ese momento.
Le habían asignado como compañera a Kara Danvers, su amor platónico desde preescolar. Estar junto a ella le provocaba un sin fin de emociones, no sabía como actuar, como hablarle, como llevar la situación en sí con la castaña. Siempre la había admirado en secreto, y cuando tenía oportunidad de hablar con ella simplemente se congelaba, las palabras no fluían y se comportaba como una tonta.Kara era la verdadera razón por la cual ella no soportaba a Valentina, ella podía tener a Kara todo el tiempo, compartir cosas, reír y salir juntas. Ella anhelaba hacer esas cosas con Kara, pero por la reputación que la perseguía y las malas amistades que la rodeaban, era imposible cualquier tipo de relación.
Era conocido que la castaña era anti-bullying, y la mayoría de las amistades de Lena eran lo peor del instituto, y peor aún, su hermano mayor era realmente una leyenda y no precisamente por sus buenos actos. Con eso y todo lo malo que perseguía a Lena, ya había perdido cualquier esperanza de tener algún acercamiento con Kara.Ahora tenía que encontrar valor y localizar a Kara, tenían un proyecto juntas y no pensaba sacar una mala nota por culpa de sus inseguridades respecto a la castaña. Daba vueltas y vueltas al asunto hasta que recordó algo que escuchó hace unas horas, sabía de alguien que la iba a ayudar con el asunto con Kara y esa era nada más y nada menos que Juliana.
....
Valentina y Juliana habían recorrido todo el trayecto de la escuela a la cafetería conversando de temas tan random, podían hablar desde átomos hasta si existen los ovnis, siempre la conversación fluía tan fácilmente entre ellas. Eso es algo que las sorprendía, porque era muy poco el tiempo que se conocían y ya era mucha la conexión que sentían para poder hablar cualquier tema libremente.
El trayecto se les hizo tan corto, que sin pensarlo ya estaban enfrente de la puerta de la cafetería, este sería el primer trabajo real de Juliana, por fin sabría que es ganarse el pan de cada día.
Juliana estaba congelada, le pasó lo mismo que cuando estaba por entrar al colegio en la mañana, pero esta vez sintió una mano en su hombro y una voz susurrándole "todo estará bien Juls, estás conmigo", eso fue lo único que le bastó a la morena para tomar valor y entrar a lo que sería su nuevo trabajo.
Joe las recibió muy alegre, ese hombre a pesar de tener una edad avanzada aún mantenía su buen humor y un carisma único. Se acercó a Juliana y con mucho entusiasmo le extendió la mano.
-Tu tienes que ser Juliana ¿Verdad? Mucho gusto querida, bienvenida a la familia. -dijo el hombre canoso a la morena y extendió su mano.
-Mucho gusto señor, está en lo correcto. Soy Juliana, y le quería agradecer por haberme dado la oportunidad de trabajar con usted. -dijo correspondiéndole el saludo
-Nada de señor y esas formalidades, solo soy Joe ¿si? No me agradezcas, Rachel te recomendó y aunque no tengas experiencia, aquí tienes a la mejor maestra. -dijo señalando a Valentina, mientras esta sonreía y giraba los ojos ante los que decía Joe.
-No sigas Joe, que voy a empezar a creerme que soy muy buena y te pediré un aumento. -dijo entre risas la rubia mientras se amarraba el cabello.
-En ese caso, yo no he dicho nada. Valen, te encargo que le enseñes todo y cuando estén listas las espero aquí para empezar a tomar las órdenes. -dijo el hombre canoso mientras se dirigía a la caja, que ese era su lugar de trabajo.
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El futuro no está escrito [Juliantina]
Fanfiction¿Creen posible que el amor pueda cambiar a las personas? Juliana parecía no creerlo. Hija única de un magnate hotelero y uno de los hombres mas ricos del mundo, atormentada por un futuro del que no le dejan elegir nada, se adentra en el mundo de la...