Capítulo 22

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•Por favor leer nota del autor•

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Londres, Inglaterra

Alexander había salido de una junta muy importante, el contrato con los asiáticos estaba cerrado y pronto empezarían la construcción de un nuevo hotel en Tailandia. Eran tal las expectativas de ese hotel, que sería un total éxito para los accionistas y sobretodo para la familia Valdés quienes se especulaba que ganarían millones con ese nuevo proyecto.

Se dirigió a su oficina, necesitaba un respiro de su propia vida. Extrañaba su hija y según los informes de Rachel, del guardaespaldas de su hija e incluso de la misma Juliana, la chica estaba mejor que nunca. La idea de traerla de regreso estaba rodeando su cabeza, ya era hora de que su hija estuviera de nuevo con ellos.

Una llamada lo sacó de sus pensamientos, era su esposa quien estaba revisando los informes de seguridad que se le hace al personal.

-Alexander necesitamos de tu presencia inmediatamente. -Dijo en tono serio la guapa mujer.

-¿Está todo bien? En un momento voy para allá.

-Lo sabrás cuando vengas, es urgente. -Contestó la mujer y segundos después terminó la llamada.

El Sr. Valdés se levantó apresuradamente de su silla y camino a toda prisa a la oficina de su esposa. Ambos trabajaban en la misma torre, quien por supuesto era de su propiedad. Aunque decidieron trabajar juntos, los dos tenían oficinas separadas para poder respetar su espacio.

-Sr. Valdés su esposa lo espera, por favor pase. -Dijo Ruth la asistente de Hailee.

-Gracias Ruth. -Contestó el hombre y entró a la oficina de su esposa.

Al entrar pudo encontrar a su esposa sentada en la silla de su escritorio, y a su jefe de seguridad sentado. Ambos estaban esperándolo, y por la cara que tenía su esposa algo no estaba bien.

-Smith ¿Pasa algo? -Preguntó Alexander al hombre de casi 2 metros que se encontraba ahora de pie.

-Guarde silencio Smith, por favor. -Los interrumpió la Sra. Valdés, quien ahora se veía más molesta.

-¿Ahora que hice Hailee? Conozco esa cara y sé que estás muy molesta, así que deja los rodeos y dime que hice mal. -Tantos años de casados le habían dado una experiencia al saber descifrar a su esposa, porque el pondrá tener un carácter duro pero nada se compara al carácter de Hailee Valdés enojada.

-¿Cuándo fue la última vez que revisaste los informes confidencialidad que se le hacen a los empleados? Y no quiero que me mientas Alexander. -Dijo viéndolo muy seria y con brazos cruzados.

-No lo recuerdo, el contrato del nuevo hotel me mantuvo muy ocupado estos meses. ¿Que pasó? ¿Filtraron información? - El hombre temió por su nuevo proyecto, pero no imagino que las cosas no iban por ahí.

-No tiene nada que ver con tu adorado hotel, si no que William Park estuvo rondando a los empleados y quiso sobornarlos para conseguir la ubicación de nuestra hija. - Alexander se tensó por completo, ese descuido pudo haber afectado la seguridad de su hija.

-¿Consiguió obtener la información? Park es un hombre sin escrúpulos, pero no entiendo porque el querría saber la ubicación de Juliana.- Algo no le terminaba de cuadrar al hombre.

-No, afortunadamente nuestros hombres son discretos, pero eso no implica que esté bien que William Park traté de sobornar a nuestra gente. Estoy segura que todo lo hizo por la caprichosa y grosera de su hija, quien no puede aceptar que Juliana no la quiere. - La Sra. Valdés se acomodaba con los brazos en el escritorio, y empezaba a masajear su cabeza.

El futuro no está escrito [Juliantina]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora