14

668 91 27
                                        


Salgo de mi sorpresa y lo abrazo.

-Estas vivo, estas bien, estas bien- paso mis brazos por su cuello y escondo mi cara en el -Estas vivo- el pasa sus brazos por mi cintura, siento sus labios en mi sien.

-Esperaba un golpe, un insulto, una cachetada, pero jamás esto- su agarre se hace más fuerte- Y esto es mil veces mejor- siento el corazón a mil por hora.

-Estas vivo- me alejo un poco y lo veo, paso mi mano por sus mejillas - No has dormido- tiene ojeras.

-¿Cómo iba a dormir si sentí que mi vida te la llevaste?- siento culpa - Usaste un hechizo de sacrificio-

-¿Cómo lo sabes?- nuestra lengua para hacer hechizos es diferente a la de su pueblo.

-Tu madre lo dijo ayer en tu velorio - ¿Ayer? - Estuviste durmiendo todo un día, ¿no fue suficiente estar muerto más de 24 horas? -

-Lucha esas 24 horas contra Cerbero y me cuentas si no vas a querer dormir todo un año si es posible - pasa sus manos por mi espalda y me quejo - Arde, no toques-

-Lo lamento- me suelta y coloca sus manos en mis hombros -Déjame ver - me doy la vuelta, me llevo el cepillo a la boca y me empezó la lavar los dientes - Están mejor que ayer, termina de cepillarte y sales, te colocare los ungüentos que preparo tu madre - asiento - el sale del baño, me enjuago los dientes, coloco el cepillo donde va y salgo, camino hasta mi closet, lo veo sentado en la silla de mi escritorio - ¿Ya te viste en el espejo? - niego.

-¿Que tendría que ver? ¿mis cortes? -

-Tu cambio- ¿cuál cambio?

Abro la gaveta de mi ropa interior, saco un bóxer y me lo coloco.

-Gracias madre por no botar mi ropa- me dejo la toalla puesta, deslizo una de las puertas del closet y sale el espejo - ¿Pero qué mierda? - ahora si parezco alguien de 21 años y no de 18, mi cabello es negro, mi cara es más madura y mi barbilla más cuadrada, mis hombros están más anchos y los brazos están formados, tengo el cuerpo que debería de tener para todo el entrenamiento que he tenido, mis ojos ya no son negros, tienen un color avellana -¿Esto lo hace el morir?- miro a Jongin.

-Déjame decirte que también tienes unas buenas nalgas- siento como el calor sube y se me coloca la cara roja, formo una mano de energía y le doy un golpe en la cabeza - Yahhh-

-No hagas que me arrepienta de volver a la vida- sus ojos se llenan de dolor - Lo siento - abro la puerta del closet y saco un pantalón de vestir negro, me lo coloco y me queda más ajustado que antes, hasta las piernas cambiaron, tomo una camisa de rayas blanco y negra - ¿Dónde está mi familia?-

-El rey y la Reina está reunido con los reyes de cada reino, tu hermano esta con ellos, al igual que Baek- asiento - Yo vine a ver si habías despertado y si era así, ver como seguías- se coloca de pie - Te colocare los ungüentos y bajaremos a la reunión, creo que hay mucho que explicar-

-Está bien- miro a los lados, siento que metí la pata -Jongin lo siento, no quise ser cruel-

-No te preocupes, creo que esa parte de ti no se quitara nunca-

-Creo lo mismo- miro el suelo, el me levanta la cabeza.

-Esa es una de las cosas que amo de ti, puedes ser cruel pero tierno, eres fuerte pero a la vez pareces de porcelana, te vi crecer y me enamoro cada gesto, cada cambio, tu entrega a las prácticas de lucha, me enamore de esos labios en forma de corazón, de esos ojos enormes, de cuando te pintaste el cabello de rojo, de cómo le hacías maldades a tu hermano, de la forma en la que jugabas con tu perro- pasa su pulgar por mi mejilla - Me enamore loca y perdidamente de ti y en este momento me estoy muriendo por besarte- sonrió ente eso, lo tomo del cuello y bajo su cabeza, junto sus labios con los míos.

En nombre del...Donde viven las historias. Descúbrelo ahora