Nos tomo más tiempo regresar o es lo que a mí me pareció
-Yumichika, despierta hemos llegado-al abrir los ojos nos encontrábamos dentro del departamento al parecer la lunática chica no estaba solo se encontraba su hermano Keigo
-necesito un baño-tome mis cosas y entre, pero que mierda les pasaba a todos primero Hisagi con su confesión, luego el favor del capitán Ukitake, después todo la asociación de mujeres shinigami cree que me gustan los hombres y para terminar Ikkaku...que fue lo que le dije antes de quedarme dormido, todo esto está comenzando a volverme loco, solo esperaba que las cosas no empeoraran, salí del baño con los pensamientos todavía revueltos-Ikkaku el baño ya esta- Ikkaku entro a toda prisa, mientras yo me dirigía a nuestra habitación seguía pensando pero a la vez mi mente estaba en blanco, por lo que el sueño comenzó una pelea con mi mente y lo hubiera logrado de no ser por el grito de Ikkaku que provenía del baño salí corriendo a toda prisa para saber que pasaba, pero algo me decía el porqué del grito cuando llegue mi presentimiento estaba en lo cierto
-vamos cariño no tienes que ser tan tímido solo quería si querías que te ayudara con tu espalda-con una mano trataba de cubrirse y con la otra alejaba a la mujer alzo la mirada y me vio en el marco de la puerta
-Yumichika aléjala de mí- después de un rato de forcejeos, regresamos a la habitación- ya no soporto mas esta situación, si esa mujer sigue portándose como una demente tendremos que irnos de aquí-
-conoces otro lugar al que podamos ir, porque yo no quiero terminar durmiendo en la calle –la sola idea me desagradaba
-entonces pensemos en un plan para salir librados de esto, ella arruinara nuestra misión-en eso tenía razón
-bueno una idea descabellada podría funcionar-una brillante solución llego a mi mente era el plan perfecto nada podría salir mal-tengo el plan perfecto
-de que se trata-se que la idea no le gustaría pero no teníamos opción
-mañana en la mañana te diré, tenemos que dormir, buenas noches-se que con esfuerzos pudo dormir
A la mañana siguiente nos levantamos antes, Ikkaku seguía preguntando cual era mi plan, yo seguía callando salimos y comenzamos a caminar por la zona comercial de Karakura, conocía muy bien la ciudad gracias a Rangiku caminamos media hora más y entramos a una tienda, a Ikkaku se le puso la cara blanca al saber cuál era mi plan, no le tome importancia, comencé a mirar cada uno de los aparadores, no sabía cual escoger eran demasiadas, largas, cortas, de colores y diseños diferentes, así que tome una al azar y la coloque en la cabeza de Ikkaku
-que te parece esta-
-qué demonios estos pensando-la molestia se le veía en toda la cara
-no te lo has preguntado es demasiado obvio-él seguía sin captar mi idea- ella misma lo ha dicho "creo que estoy enamorada de su cabeza calva"-trate de imitarla-por eso es que mi belleza no le atrae, si tienes cabello era perderá total interés por ti-
-qué tontería esto no funcionara-
-como lo sabes si no lo intentamos-la situación era algo cómica, no recuerdo como se veía la cabeza de Ikkaku con cabello, y la verdad ya no recuerdo si lo conocí con cabello-vas inténtalo o tienes una mejor idea- alrededor de una hora estuvimos probando pelucas largas, cortas, risadas, de punk, mohicanas, moradas, verdes, negras, naranjas ninguna lograba convencerme y él menos incluso un afro con el que se veía demasiado cómico-oye ese te queda muy bien-dije con lagrimas de risa
-esto te parece muy divertido ¿no?-comenzaba a irritarse pero o tenía un mejor plan, tenía que resignarse, pasamos otra hora más buscando, hasta que, en el fondo de un estante encontré una peluca castaña corta, con un estilo alborotado, la coloque en su cabeza, estaba en lo cierto ese era su estilo después de horas al fin encontraba una perfecta, aun se veía gracioso pero ya no tanto como con las otras, cualquiera que no lo conociera pensaría que realmente esa es su cabello-bien con esa te vez muy bien- y una vez más se negó
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Aquella peluca
Hayran KurguEl amor toca la puerta. Vanidad y orgullo, todo esto pone en duda a Yumichika Ayasegawa. ¿Quién dijo que el amor es fácil? Nunca sabemos cómo recibirlo, y más cuando se trata de personas que apreciamos esto le sucede a un shinigami que poco a poco d...
