Observar

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Con el nuevo año llegaron las nuevas metas para de carrera el cantante, y todo ese equipo estaba tratando de sacar adelante la gira próxima, ya habían pasado algunas semanas con ensayos, nuevas canciones, nuevas coreografías, nuevos bailarines y por supuesto nuevos outfits. Lo único malo de todo eso bajo el punto de vista de Miguel es que esos nuevos colaboradores también requerían tiempo para pruebas de vestuario, prueba que Iori supervisaba, y entonces Miguel tenía que permanecer sentado en su lugar viendo todo lo que ocurría sin ser parte activa durante un buen rato. Ya habían transcurrido unas cuantas horas en eso por lo que a Sawako se le hizo buena idea mandar a Miguel a buscar algo de comer mientras terminaban con todo ese desastre.

-Hey chicos, ¿Porqué no van a buscar algo de comer en lo que yo termino aquí?- dijo la manager a Miguel y Marco.

-Gracias Sawa pero no tengo hambre- respondió Miguel.

La mujer le dirigió una mirada de sarcasmo e incredulidad, sí estaba segura que era una mentira, una de esas piadosas que el cantante decía a veces en pos de no causar molestias.

-Ni te preocupes encanto, ahorita mismo me lo llevo a comer- dijo Marco abrazando a Miguel por los hombros desde atrás.

-Muy bien- Ella les sonrió.

Ambos chicos salieron de aquella sala, Marco declaró que le llevaría al lugar el perfecto para comer, Miguel iba a negar pero el mayor de los muchachos lo arrastró hasta la salida dónde se encontraron con Juan quien se ofreció a llevarlos y acompañarlos pero el chico de ojos ambarinos dijo que se haría cargo y que no pasaría nada malo, le tomó un rato convencerlo pero finalmente los dejó ir.

Los chicos fueron a una cafetería no muy lejos del estudio, había poca gente en el lugar, más que nada empleados de las empresas de los alrededores que aprovechan su hora de comer.

Por increíble que parezca Rivera no había entrado a aquel lugar gracias a los servicios de entrega de comida pero a Marco le encantaba ir allí y no solo por la comida. Tomaron asiento en una mesa con sillones al lado de la venta, el menú estaba acomodado en la mesa así que Miguel solo lo tomo, De La Cruz ni se tomó la molestia, en breve se acercó un mesero.

-Bienvenido, ¿Puedo tomar tu orden- Dijo en chico de forma mecánica pero con un tono amable dirigiéndose al menor.

-Lo de siempre, Kyle- respondió ignorando que lo ignoraban

-No hablaba contigo, Marco.-recalcó el aludido

-¿Se conocen?- preguntó el cantante un tanto incómodo.

-Ah que descortés soy- dijo Marco fingiendo un tono de alarma -Kyle, él es Miguel. Miguel, él es Kyle. Es amigo mío.

-Hola- saludó Rivera tímidamente

-Mucho gusto- respondió Kyle aún amable -Ahora que nos conocemos ¿Que vas ha pedir?

Miguel le mostró al mayor su orden en el menú, el chico asiático le pregunto si estaba seguro y el cantante asintió, entonces Kyle fue a la cosina a por la comida del par de amigos, lo cuáles siguieron con su plática banal. Al llegar la comida solicitada, gracias a Kyle, el par de chicos morenos intercambiaron miradas de intriga.

Marco ordenó "lo de siempre" que se traduce en un sándwich de jamón y queso, papas fritas y una malteada, por su parte Miguel pidió el sándwich más simple del menú, "ensalada" que más bien era un chingo de lechuga con algunas verduras pérdidas por ahí y un vaso de agua.

El De La Cruz lo miro extrañado y con razón, Miguel es solo un niño y esa comida parece más de un anciano que de un chico de 15 años, esto era demasiado extraño, esperaba que fuera su forma de decir "no quiero causar molestias" y no lo que estaba pensando, por su parte el azabache se cuestionaba de lo más profundo de su ser si de verdad, ¡de verdad! Marco comía eso siempre que iba a ese lugar, más tarde entendió que si ya que terminó sus comida bastante rápido y ya solo estaba esperandole a que también terminara, cosa que Miguel no veía en un futuro próximo pues realmente no quería terminar con el espantosos sándwich que pidió, afortunadamente para él Marco fue al sanitario y en ese momento creyendo que nadie lo veía tomó unas cuantas servilletas y puso ahí el restante de su almuerzo para después armar una bolita que dejó sobre el plato como si hubiera comido todo.
El cantante no era consciente de la mirada de Kyle desde la cosina, fue un accidente (o algo parecido) pero vio lo que hacía el menor, eso le trajo un recuerdo desagradable.

Entre Sueños E HilosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora