-Buen día para todos -Saludé con una sonrisa a mis padres, mi hermano y su esposa. Bajé en pijama y con un chongo despeinado. - Hicieron panqueques -Di pequeñas palmaditas como una niña pequeña.
Cuándo iba a tomar mi desayuno, vi que todos tenían una gran sonrisa y me quedé mirándolos extraño. Le di una mordida a un panqueque para educadamente hablar con la boca casi llena.
-¿Por qué esas sonrisas? Sé que están contentos de verme pero ya estoy aquí. -Todos se echaron a reír.
-No, no es por eso -Habló mi hermano, auch- Pri, te tenemos una noticia - Sonrió aún más y tocó el vientre de mi cuñada. Me cubrí la boca con ambas manos.
-¡Estoy embarazada! - Creo que mi grito se escuchó en todo el vecindario. Corrí a abrazarla, y después los abracé a ambos.
-¡No lo puedo creer! ¡Es la mejor noticia que he recibido en días! -Estábamos abrazados toda la familia- Voy ser tía, estoy tan emocionada.
-Y tenemos otra noticia... -Ahora ambos se miraron entre sí -Vendremos a vivir aquí, en la ciudad.
No podía estar más feliz ése día. Iba a ser tía y tendría cerca a mi hermano y cuñada.
-No lo puedo creer, me han hecho tan feliz, creo que voy a llorar -Dije agitando las manos frente a mis ojos como si eso iba a evitar que llorara.
-No lo digas, me siento muy sensible. -Ahora ambas estábamos abrazadas llorando de felicidad.
-Ay mis dos chicas están llorando- Mi hermano nos estaba sonriendo y cuando mamá lo escuchó decir eso lo fulminó con la mirada -Perdón, dos de mis chicas.
-Oye hijo, tal vez podrías tener cuatro chicas- Ahora fue papá quién habló, él sólo estaba mirándonos con una notable felicidad.
-Tienes razón, papá.
-Oye Priscilla, hoy iremos de compras. -Me quedé boquiabierta mirándola indignada, me llamó por mi nombre. Me llevé una mano al pecho dramáticamente.
-Me llamaste Priscilla - Me estaba secando una lágrima falsa- Ya no te diré "Cuñada" , ahora solo serás Christina. Me largo. -Pero me quedé.
-Estás más dramática de lo normal Priscilla, y eso que dicen que las embarazadas somos las que nos ponemos así -Enarcó una ceja con su mirada burlona. No puede ser, casi vomito mi desayuno. ¿Qué estaba insinuando? Era de broma, pero lo insinuó.
-Ja, ja. Ja. -Le enseñé la lengua - ¿Y se puede saber a qué iremos de compras hoy?.
-Bueno, hay una chica que está cumpliendo casi diecinueve años, y le vamos a hacer una fiesta, así que ésa chica tiene que comprarse un vestido lindo, y todas las cosas para la decoración.
-Pero yo tengo vestidos lindos. -Hice un puchero.
-Si cariño, pero queremos que te compres uno nuevo. Nos vamos a dividir, yo iré a comprar los preparativos y todas ésas cosas, y Christina y tú irán a comprar el vestido y algo de maquillaje. -Me gustaba que mi mamá decorara, ella junto a Christina y Less hacían algo hermoso. A pesar de que yo también sabía decorar, ninguna me dejaban hacerlo el día de mi cumpleaños.
-Está bien, iré a arreglarme.
Y minutos después ya estábamos Christina y yo en mi auto para ir al centro comercial. Nos pasamos el camino completo hablando y riéndonos, nos llevábamos como si fuésemos hermanas. Y a decir verdad la diferencia de edad no era tanta, ella tenía veintitrés y mi hermano veinticinco. Me alegraba mucho que vinieran a vivir en la ciudad.
-Escoge el que más te guste, tenemos el día completo así que no te desesperes. Te conozco y sé que con tal de no probarte ropa escogerás el primero que veas.
-Está bien mami Christina.
Duramos casi una hora viendo vestidos y pocos llamaban mi atención, decidí seguir el consejo de Chris, que escogiera el que me enamorara.
Y ahí estaba, creo que me enamoré.
-¡Éste! Éste es, me encanta. - Llamé a la chica que trabajaba en la tienda y lo quitó del maniquí para pasármelo.
-Anda, ve a probartelo -Chris miró el vestido y a mi- Estoy segura de que te quedará hermoso.
Entré a dónde me indicó la chica, con su ayuda pude ponerme el vestido. Al salir Christina se quedó con la boca abierta.
-Sabía que te quedaría hermoso, te ves preciosa.
Me miré en el espejo, en verdad era hermoso. Era un vestido negro y las mangas caían levemente a los lados, no mostraba el busto como muchos que había visto, me quedaba algo ajustado hasta la cintura, y de ahí para abajo era esponjoso. Me llegaba hasta las rodillas.
Compramos unos zapatos que combinaran, unos aretes y algo de maquillaje. Y así pasó la mitad del día.
Mañana es mi cumpleaños, casi tengo diecinueve años.
***
¡Hola!
Chongo: Le verdad no sabía qué poner, ya que ése peinado en mi país se le dice "Cebolla " pero como sé que no en todos los países le llama así pues busqué otros nombres. ¿Cómo le dicen en su país al "Chongo o Cebolla "?
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¿Esperas Por Mi?
Teen Fiction-No quiero que te vayas. - Susurré mientras lo rodeaba con mis brazos. -Yo tampoco quiero irme, pero algún dia volveré, y volveré por ti. ¿Esperas por mi? -Acunó mi rostro entre sus manos. -Solo si tú me esperas a mi - Le dije mientras lo miraba a...
