Cenas y permisos

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Priscilla.

Cuando mis padres y los de Efraín se enteraron de que ahora somos novios planearon una cena, algo así como para formalizar lo nuestro. La cena será en mi casa, hoy a las 7:00PM.

Un par de horas antes de la cena estaba ayudando a mi mamá a hacer la cena, Christina también quería ayudar pero tenía algunos malestares por el embarazo, que de hecho, ya se le veía el vientre un poco abultado. Cuándo ayudé a mamá con la mayoría de las cosas subí al segundo piso para tomar una ducha y arreglarme. Me puse un vestido rojo con unas zapatillas negras y dejé mi cabello suelto y tan ondulado como siempre.

Escuché el timbre sonar y bajé casi corriendo para abrir la puerta.

-Hola, bienvenidos -Me hice a un lado para dejarlos pasar, saludé a los padres de Efraín y a Esteban.

-Estás hermosa. -Me dijo Efraín al llegar a dónde yo estaba, me dió un beso en los labios, para luego caminar a la sala que era dónde estaban todos. Se escucharon unas cuántas risas y a nuestros padres hablando sobre el tiempo que tenían sin verse y ésas cosas.

Estábamos nuestros padres, Esteban, y mi hermano -Christina no bajó porque se quedó dormida ya que no se sentía muy bien-

-Tú también te ves muy guapo. -Le susurré mientras nos sentamos en la mesa junto con los demás. Nuestras madres terminaron lo que faltaba y lo trajeron a la mesa. Efraín se puso de pie de repente llamando la atención de todos, se aclaró la garganta para empezar a hablar:

-Bueno, todos sabemos el motivo de ésta reunión. Y quiero pedirles permiso a los señores Montero para poder salir con su hija, sé que debía habérselos dicho antes a ustedes, pero la emoción me ganó -Rió nervioso y los demás también rieron- Yo quiero mucho a su hija -Tomó mi mano- y agradezco mucho al Señor por poner a Priscilla en mi vida, y porque en todos éstos años siempre ha estado en mi corazón, y valió la pena esperar, porque no puedo estar más feliz de estar al lado de ella.

-No te niego que me pone un poco triste el saber que mi bebé ya tiene novio -Mi papá habló mirándome - Pero estoy muy feliz de que su pareja sea un chico como tú, sé que tus intenciones son buenas y que el amor que sientes por ella es verdadero. Así que les doy el permiso.

-Lo mismo digo, eres un joven ejemplar y que quiere a nuestra hija, así que claro que te doy el permiso, estamos felices de que estén juntos.

Todos miramos a mi hermano y sonreí al ver su cara de hermano celoso, suspiró pesadamente pero finalmente habló.

-Emm, bueno. No me pone muy contento la idea de que mi hermanita ya tenga novio, pero sé que ya está grande y que tomó una buena decisión al elegirte a ti Efraín, sé que no le harás daño.

-Quiero agradecerles la confianza y la aceptación hacia mi hijo, y también quiero decirles que me alegra mucho que mi hijo tenga una relación con una chica tan buena, ejemplar y que sé que quiere a mi hijo igual que él a ella. -Habló la madre de Efraín.

Entre tantas palabras bonitas empezamos a cenar para luego ir nuevamente a la sala, mi hermano se despidió ya que no quería dejar sola a su esposa.

Efraín y yo salimos un momento a la terraza para charlar un poco.

-Todavía tienes el collar que te regalé. -Afirmó al ver el collar colgando de mi cuello.

-Sí, me encantó en cuanto lo vi, aunque confieso que al principio me ponía triste al verlo porque no estabas aquí conmigo. Pero ya estás aquí y eso es lo importante -Sonreí mientras tenía mis manos en su cara- Estoy tan agradecida de Dios por permitirme estar a tú lado -Ahora recosté mi cabeza en su pecho abrazandolo- A pesar de que ésas cosas se las dejan a los hombres quiero decirte que también quiero cuidarte, poder estar a tú lado siempre, y amarte.

-Gracias por estar aquí, por esperarme, por todo. -Tomé delicadamente su rostro y lo admiré durante unos segundos. Me acerqué para darle un beso y cuando él me iba a corresponder escuchamos la puerta abrirse y cuando nos separamos vimos a nuestros padres y hermanos viéndonos. Pude ver como Efraín estaba rojo de la vergüenza y yo también puedo sentir mi rostro arder de la vergüenza. Ambos nos quedamos callados.

-Fue un gusto volverlos a ver. -Dijo la mamá de Efraín mientras salía junto con su esposo e hijo quiénes también se despidieron.

-¿Puedo pasar por ti mañana a la Universidad? -Asentí -Nos vemos mañana entonces. Adiós... -Me dio un beso rápido antes de volver a hablar para irse- Princesa.

-Adiós mis ojitos bonitos.

¿Esperas Por Mi?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora