La oscuridad estaba presente, y los dragones ayudaron alumbrar. Hiccup preguntó a los presentes si estaban bien y ellos contestaron lo esperado, aunque algunos todavía no podían salir de la impresión y susto de lo ocurrido. Mientras la chica pelirroja trataba de ver en qué lugar se habían metido
—¿Dónde estamos? —habló Anna
—Eso trato de averiguar —respondió Merida viendo que había más espacio de lo pensado, y se acordó que habían entrado a una cueva, era obvio que habría una profunda y el camino los ayudaba
—No podemos parar —Habló Elsa viendo lo distraída que estaban —Debemos ocultar nos, Pich nos podría ocultar
—No creo que nos halle—respondió Astrid, concentrada en la forma de la cueva recordando ya haber estado ahí y poco a poco eso era más claro. La familiaridad que tenía era inmensa y pronto llegó a su conclusión, pero guardo silencio ya que todos opinaba muchas cosas
—Mérida, en que nos metiste —dijo Anna quejándose de ver que no llegaban a ningún rumbo
—Quieres relajarte —contestó —apenas empezamos a caminar, tenme un poco de fe.
Decía concentrándose en sus pasos
—Sí claro —habló Jack, viendo lo poco que podía, ya que la luz no ayudaba mucho, se dieron cuenta que pronto la flama de los dragones se iba acabar.
Astrid solo trataba de encontrar duda en su conclusión, estaba claro de que cada paso que daba se hacía más familiar las cosas, por ratos miraba a Hiccup para ver si su rostro reflejaba la misma curiosidad que ella tenía, pero al parecer el domador si ocultaba bien sus pensamientos. Era difícil descifrar en él algo que ella quería ver.
—Es mejor guardar silencio —hablo para la espera de muchos —no sabemos a qué nos lleva este camino
—Tal vez a alguien —dijo Astrid atrayendo la mirada del joven berkiano con seriedad y fría manera de expresarse.
Dentro de él sabía que pensaba la chica pero era claramente imposible.
Este lugar no podía ser el pensado por ambos, ya que no se ubicada cerca a Berk, en donde huyeron del enemigo.
—¿que?—dijo Elsa en su asombro —es...eso
Prosiguió y atrayendo la mirada de todos fue como vieron a la pequeña luz azul flotando y entre susurro les decía que lo siguieran
—Una luz magica—dijo sonriente Mérida
Anna preguntó si las conocía y ella solamente logró afirmar con la cabeza ya que su boca hablaba emocionada de que confiaran en ella y la siguieran, todos abrieron un debate justo en ese momento, pensando que era absurdo seguir esa entidad azul, sin tener la seguridad completa
—Yo confío en ella —comento Astrid —debemos hacerlo
—Estoy con Astrid —hablo Heather, claramente apoyándola.
Mientras entre Hiccup y Jack había una clara disputa y un acuerdo por ambos
—Quien garantiza que ese espíritu nos está llevándo a una trampa —dijo el príncipe de Berk, en lo cual Jack apoyo seriamente —debemos volver... Eso es lo mejor
—Como Hiccup —interrumpió Elsa—los dragones apenas les queda flama, y si encontramos a Pich fácilmente seríamos derrotados y probablemente perderíamos a alguien
Las miradas de los líderes de sus naciones eran firme a su decisión, estaban más convencidos que no llegarían a un acuerdo
—Hiccup —dijo Mérida. Atrayendo la mirada de todos, la chica habría mostrado una voz poco inusual, preocupante y cálida en su expresión, dejando a una lado su sonrisa —¿como sabes que es un espíritu?
Rápidamente los ojos de todos pasaron al heredero de Berk, quien solamente encontraba en los ojos de la princesa de DumBrok curiosidad más una callada expresión
—Las historias se cuentan en todos lados—. Respondió
—Si, pero sólo en el Norte, príncipe —Dijo Anna quién con más confianza de todos estaba a unos pasos de la luz que seguía en susurro
Hiccup callaba y se mantenía serio, los presente querían una respuesta
—Es obvio —Hablo Astrid que sutilmente estaba acariciando a su dragón mientras la llama de ella se apagaba —yo se lo enseñe
Aquellos tuvieron una clara respuesta y se calmaron, pero Jack solo podía reclamarle haber contado tan significante leyenda que era importante para las naciones del Norte algo que las princesas de Arendelle no estaban de acuerdo, ya que recordaban con ironía que esos cuentos contados por su madre cuando eran pequeñas existían
—Acaso el estar enamorada no despertó tu astucia —siguió Jack— si de eso hablaste con él, que más pudiste haberle contado
—Lo suficiente para hacer una emboscada en Bhelsay y reclamar el trono —habló astutamente el implicado —pero no lo hice, como verás
La tensión era clara entre ellos
—Muy bien dejémonos de dramas, ¿quieren? —habló Heather ya cansada de ver la discusión —confiemos en ese espíritu
La caminata empezó por ella y por siguiente Mérida y Astrid, las princesas de Arendelle no tardaron en seguirles los pasos y ya atrás con los dragones siguieron Hiccup y Jack que aun tenían las miradas llenas de frustración y de desacuerdos. Ya entre el tiempo y el ritmo del caminar algunos se adelantaron y otros se retrasaron pero siempre Mérida estaba al mando, así se sentía.
Elsa había encontrado en Jack un tema de conversación que no necesitaba de una tercera persona
—Tienes que controlarte —dijo la chica. —sino quieres perder la cordura o la poca dignidad que te queda
—Prefiero perder la cordura que ver esa negación de romance que tienen ellos dos —contestó mirando a la chica que tenía al lado
—Acaso no escuchaste cuando negaron una relación entre ellos —miró con sarcasmo al joven, mientras él lanzado una sonrisa de rabia y expresión de cansancio
—Y tú les creíste —dijo. Eso callo a la princesa de Arendelle quien veía como su compañero se adelantaba
Poco después todos veían que el camino se hacía claro y su luz aumentaba, al parecer todos acertaron en la idea de que habían llegado al exterior.
Pero para dos personas era claro el por venir
ESTÁS LEYENDO
Legendary lovers
Cerita PendekDos mundos completamente diferentes ya manchados e impuros a través de la década. Aún hay un tabú entre los fríos y cálidos. Gente que es identificada con el color de sus ojos. Reinos en guerra, al parecer eterna Amistades fuera de límites Una rela...
