CAPÍTULO 5

102 10 4
                                        




A la mañana siguiente, una vez más, estaba sola. Ese día no me pregunté qué haría el misterioso Rubius, me imaginé que habría ido a trabajar antes que yo. Lo primero que hice fue prepararme una buena taza de café, por nervios había dormido muy poco esa noche.

Después de un breve desayuno me vestí para ir al trabajo. Quería causar buena impresión, pero tampoco quería destacar, así que opté por unos clásicos pantalones ajustados y una blusa con una americana.

La empresa estaba a solo 20 minutos andando del piso, por lo que todas las mañanas podía darme un pequeño paseo. Así podía ver cómo Londres iba amaneciendo para afrontar un nuevo día.

Al llegar al edificio suspiré un par de veces. El edificio estaba lleno de oficinas, todas correspondientes a la empresa. En mi caso, trabajaría en el departamento de gestión funcional que se encarga de las tareas de producción, distribución, logística, expansión y comercialización. Ese trabajo era perfecto para mí, así que antes de entrar solamente me repetía que todo iba a salir bien para tranquilizarme.

Nada más entrar, había que subir unas escaleras hasta llegar al mostrador, en el que se encontraba un chico joven mirando la pantalla del ordenador.

-Hola. . .  Disculpe, estoy buscando al señor Guillermo Díaz. - Dije con un tono de voz bajo y tímido.

-Hola, claro. Coja el ascensor hasta el cuarto piso. El señor Díaz le está esperando. - Contestó el chico sin levantar la mirada del ordenador.

Como me indicó, cogí el ascensor hasta el cuarto piso. Este daba acceso a unas oficinas con grandes cristaleras por las que entraba la luz. Justo enfrente había una mesa con una secretaria y un hombre a su lado.

- ¿Eres ______? Un placer soy Guillermo, ¿cómo estás? ¿cómo te está tratando la ciudad? - Dijo el hombre alargando el brazo para darme un apretón de manos a modo de presentación.

-Muy bien gracias. La verdad que me estoy amoldando bien a la ciudad. Es una ciudad fascinante. - Le respondí.

-Te explicaré un poco cómo funciona esto. Aquí somos una familia, al menos en este departamento. Seguramente no sabrás nunca quien trabaja arriba o abajo. - Se rio del chiste que acababa de decir. A la que yo respondí con una sonrisa de alivio. -Te presento, este de aquí es Auron, quien tiene todo el control. Sabe todo lo que tenemos que hacer en todo momento y te aseguro que te ayudará en todo lo que quieras. - Dijo señalando al hombre que estaba a su lado, en la mesa.

-Hola, es un placer. - Respondí yo.

-Tú mesa está aquí. Está totalmente despejada para que pongas tus cosas, pasarás muchas horas aquí así que ponlo a tu gusto. A bueno y él es Alejandro, más bien Alex. Tú compañero. - Justo en la mesa de al lado se encontraba un hombre apoyado mirando un papel. Era un chico de mí misma altura, Moreno y de complexión delgada.

-Buenos días ______, tenía muchas ganas de conocerte. Espero que trabajemos muy duro. - Dijo el chico dándome dos besos a modo de saludo.

-Bueno, creo que de momento esto es todo lo que tienes que saber. - Prosiguió Guillermo. -Al resto ya los irás conociendo, no te preocupes. Por cierto, aquí todos me llaman Willy. Pasa un buen día. - Willy se despidió de mí yendo hacia su despacho enfrente del mío.

-Bueno, ¿por dónde empezamos? - Le pregunté a Alex que se ofrecía a explicármelo todo.

New Life. (Rubius y tú)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora