Capítulo 45: Espadas Legendarias

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Capítulo 45

Espadas legendarias


Cuando se necesita un héroe, cuando en el mundo hay caos, cuando solo hay miedo y oscuridad, es cuando también se necesita la esperanza, cuando se necesitan los sueños y cuando es necesaria un arma especial.

Innumerables leyendas hablan de dioses y héroes, de hombres poderosos, valientes, digno de admirarse y alabarse y también hablan de sus gloriosas armas, de sus espadas mágicas o sagradas, hojas investidas con poder y magia.

Son parte de la leyenda, del cuento, del mito.

Son una parte del mismo héroe como un miembro más, como una extensión de su brazo o en el caso del guerrero excelso, son parte de su mismo corazón.

Y es así como las espadas legendarias han tomado protagonismo en el mundo, ya sea existan o no, ya sean objetos históricos o de fantasía, uno nunca sabe dónde acaba el mito y empieza la realidad, o hasta qué punto un objeto puede inmortalizarle con la lengua común pasando de boca en boca con los tintes heroicos de las baladas y poemas de juglares y senachais, de la antigüedad.

Y así pues un hombre parte ángel,, tenía en sus manos la espada maldita dispuesto a usarla y condenarse, porque no creía en un futuro feliz para sí mismo, no creía en segundas oportunidades a pesar de que momentos antes una brecha de esperanza se había abierto ante sus ojos, su corazón herido seguía incrédulo y su gran lealtad y espíritu de justicia y sacrificio, le indicaba que lo mejor era ser el sacrificio y que quienes amaba estuvieran bien, en parte era eso y en parte era su propio miedo al dolor y la atracción nuevamente así que era mejor arriesgarse y salvar a quien quería a quedarse esperando y ser traicionado por quien quería.

Así que decidió empuñar la espada y ser el que cargara su peso como carne de cañón. Poco sabía que había sido engañado y no tenía más que un montón de hierro en las manos. Se le había hecho extraño, el no sentir una presencia maligna en el arma, pero no le dio mucha importancia, pensó que no era que el arma fuese un objeto forjado por el mal y tuviera un aura de este tipo , no era el tipo de espada que se alimentaba de sangre y vidas y poseía a su guerrero, era del tipo de espada de intercambio que otorgaba una gran fuerza o el poder de destruir al más poderoso adversario a cambio de la vida del héroe, un intercambio equivalente, siendo así aunque fuera algo duro estaba en las leyes naturales del equilibrio, por tanto el arma no tendría alma maligna. Eso había conjeturado y no se dio cuenta del engaño el hierro afilado en sus manos, no era una espada legendaria.

La verdadera espada lamento de Sigfrid, se encontraba en manos de otra persona. La razón el dragón se habai dado cuenta de lo que hizo y se la intercambio sin que se diese cuenta y se la entrego a quien el consideraba debía portarla.

Este hombre y Bucky ahora tenían en sus manos espadas malditas que tomarían todo e de ellos, pero estaban dispuestos.

James Barnes a pesar de no ser un merlín real había podido empuñar a Caluiburn para redimir sus pecados y cumplir su promesa. La negra Caliburn también deseaba redimirse, también deseaba volver con su príncipe.

Uno podría pensar que una espada, por fuerte que fuera solo era una hoja afilada para cortar todo cuanto se interpusiera, herir al oponente y ser únicamente un arma blanca, un arma antigua, anticuada ya y poco funcional en la nueva era. Y es que era cierto o lo seria, si tan solo se hablara de una espada normal, incluso una forjada con el acero de damasco o una espada Ulberth, por fantásticas que fueran eran solo piezas de una tecnología de forja antigua, poderosa y misteriosa, pero en realidad era algo humano, normal, con misterio y cierta fantasía sí, pero por la historia y antigüedad, no por una real esencia mágica.

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