La flora, los rayos del sol y la compañía tenían a Camila drogada de la felicidad. La comodidad que Lauren le ofrecía sin tener que conversar de manera forzada era increíble.
__Te encantará el lugar que tengo preparado para estos tres días. No era del todo mentira eso del campamento ¿sabes?__ murmuró, quitando solo unos segundos sus ojos del vehículo, conectó su teléfono. Camila empezó a tararear una de las canciones de Adele que inundó el silencio del cual gozaba
__Lo intuía. Pero a donde sea que vayamos, me encantará ir mientras estés a mi lado.
Lauren sonrió de manera encantadora y acompañó a su pareja en la hermosa canción. Mientras cantaban, Camila se preguntó cómo podía ser aquel día tan maravilloso. Sabía que éstos tres días serían casi inolvidable para ambas, se alegraba de sobremanera que su hermano la presionara para irse.
Luego de casi tres horas de camino Lauren finalmente aparca el automóvil en un pequeño estacionamiento cerca de un riachuelo. Otros vehículos estaban allí y eso le dio algo de tranquilidad a la morena, al menos no estarían solas en un sitio tan alejado de la ciudad. Bajaron del auto con algunas maletas y otros materiales que iban a necesitar para después caminar unos cuantos minutos hasta llegar con un grupo de personas agrupadas alrededor de una cabaña.
__Amigos, mi nombre es Alek y seré su guía en los días que estarán aquí. A unos minutos de distancia se encuentran sus respectivas cabañas, la cena para todo el grupo será a las seis de la tarde, por favor no vayan a llegar tarde. Tampoco queremos que se pierdan tan solo en el primer día, hemos visto casos__ bromeó divertido el joven. Todos en el grupo habían reído
__¿Es un viaje grupal o algo así?.
Lauren negó para luego asentir.
__Si y no. Cada persona es libre de ir y venir a donde quieran, solo tenemos que advertir al guía. Tú y yo haremos otra cosa mientras estemos aquí, no pienso llevarte a que subas una montaña o algo por el estilo cariño__ susurró, el guía concluyó con su breve explicación y todos emprendieron camino hasta sus cabañas
Lauren abrió la puerta con su llave y Camila le ayudó a guardar las maletas entre otras cosas que necesitaban. No pudo evitar reír por el parecido a la fallida salida que tuvo con su ex, sin embrago, decidió olvidar ese asunto para poder disfrutar de todo el lugar junto a su novia.
__Tenemos Jacuzzi. Reservé la mejor cabaña del lugar__ besó dulcemente sus labios mientras sujetaba firmemente su cintura. Camila se sorprendió al sentirse un poco húmeda por el acto, buscó nuevamente sus labios y compartieron un fogoso beso que no hizo más que calentarlas a ambas
__Algo me dice que vamos a ignorar la cena grupal.
Lauren mordió ligeramente su cuello mientras sonreía.
__Te dije que no haríamos lo que todos aquí, pienso cocinarte algo especial. Toda la noche lo será, todos los días que compartas conmigo lo serán__ enumeró bajando sus besos hasta las clavículas de la morena. Camila suspiró largamente al sentir cada beso más intenso que el anterior, las manos de la ojiverde viajaron hasta sus glúteos y apretó la zona lentamente
La morena jadeó, su respiración comenzó a volverse irregular y pegó más su cuerpo a su pareja. Buscaba inconscientemente fricción, Lauren volvió a su cuello para morder ligeramente hasta separarse casi con dolor. Debía seguir la tarde como tenía planeado y no adelantarse por la calentura.
__Sacaré la comida de las maletas para preparar las alacenas y el frigorífico ¿bien? Te haré una cena digna de una reina.
Camila sonrió.
__Con tan solo estar contigo me siento como una__ besó sus labios rápidamente __Iré a desempacar entonces.
Lauren suspiró, amaba con su vida a esa perfecta ojimarron. Sería el viaje de sus vidas, eso no lo dudaba.
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Alejandro se sirvió un trago de whisky para volver al sofá donde su hijo estaba ubicado.
__¿Quien es ese muchacho que extraña estar dentro de ti? Aparte de gay resultaste ser la mujer de la relación. Qué triste ¿no lo crees?__ río divertido, Dylan temblaba. Estaba aterrado y deseaba con todas sus fuerzas que su pequeña hermana estuviese con él
Deseaba con fuerza que alguien lo salvara. Sabía de antemano que no iba a soportar otra golpiza más, contuvo sus lágrimas, rezó y se maldijo por toda ésta enferma situación.
__Hoy me despidieron ¿sabes? El imbécil de mi ex jefe me comentó que su perfecta hija estaba destrozada por culpa de tu hermana. Besó a otra mujer frente a ella y para poner todo el asunto más caliente, ese mismo día consiguió nueva pareja.
Dylan cerró los ojos con fuerza al saber la razón del porque su padre estaba de ese modo. El hecho de que aún no le haya hecho nada lo tenía mucho más asustado, tembló al sentir la mano de Alejandro en su espalda..
__Ese hijo de puta cree que no me di cuenta. Pero si lo hice ¿sabes? Me dijo cariño, querido y hasta acarició mi mejilla el muy desgraciado. Es igual que tú, toda una mariposita__ miró con repulsión a su hijo y lanzó fuertemente el vaso recién servido al suelo
Limpió su cara dos veces y escupió el suelo con asco.
__Planeaba follarte hasta verte hecho un hombre. Pero me da asco tan solo mirarte ¿cómo mierda lo hacen? Meterse con otro tipo siendo hombres es antinatural, una total asquerosidad ¡Me das vergüenza!__ el primer golpe había llegado. Dylan cayó al suelo escupiendo sangre, aquello le había dolido, pero no tanto como saber que su propio padre quería abusar sexualmente de él para darle una lección
Alejandro se levantó tambaleante del sofá y empezó a propinarle fuertes patadas en todo su cuerpo. Abdomen, rostro, piernas y además. No tembló para darle duras pisadas.
__¡Eres un maldito asqueroso! ¡Un hijo de puta! ¡Eres todo lo que odio en éste maldito mundo Dylan!.
Cayó arriba de él y comenzó a golpear una, otra y otra vez su rostro. Con fuerza.
__¡Todo es tu culpa! ¡Todo!__ partió su boca. No le importó, golpeó y golpeó hasta que sus propios nudillos sangraron, bajó sus puños hasta su delicado pecho y no se detuvo. Cada puñetazo era más salvaje que el otro
Dylan escupía sangre, se retorcía. Le dolía respirar y rezaba poder aguantar, rezaba poder salir vivo de aquella golpiza.
__No creas que voy a conformarme con simples golpes.
Desapareció de la sala sin decir nada más. Dylan trató de levantarse fallando en el intento, escupió, tosió y su cuerpo cayó nuevamente al suelo. Estaba débil, y mareado.
Alejandro regresó con un bate de béisbol en sus manos. Quitándose su camisa para sostener mejor el objeto, miró fijamente a su hijo suplicando piedad. Aquello solo lo hizo reír.
__¿Recuerdas lo que te dije una vez, hijo? Alguien siempre...tiene que pagar.
Y lo golpeó, Dylan soltó un grito desgarrador. Alejandro volvió a golpearlo con fuerza, el bate segundos antes negro poseía una sustancia babosa color roja. Cada golpe subía de intensidad, cada grito se volvía un melancólico susurro...hasta que minutos más tarde se dejaron de escuchar.
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Ser tú - Camren
De TodoCamila y Dylan Cabello son hermanos. Camila y Dylan son muy diferentes. Dylan gusta del fútbol, Camila adora los video juegos. Dylan es muy popular, Camila prefiere la soledad. Camila odia el colegio, Dylan lo ama. Camila tiene notas a un nivel p...
