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Lauren encendió la última vela para después limpiar por décima vez la mesa. Todo debía estar perfectamente ordenado mientras su morena se duchaba, todo debía ser perfecto desde la primera noche juntas. Camila bajó hasta abrazar por detrás a la ojiverde, besó su cuello dulcemente haciéndola temblar. Sus manos bajaron de manera delicada hasta sus piernas, Lauren cerró sus ojos con fuerza sintiendo remolinos en su interior.

La ojimarron posó sus manos en la vagina de su novia y unas ganas enfermas de tomarla en esa mesa la habían invadido. Mordió su cuello, giró su cuerpo y lo levantó para subirlo en la mesa. Lauren jadeó por el repentina movimiento, antes de siquiera poder hablar o quejarse. Un fuerte gemido había salido de sus labios, Camila acarició directamente de la fuente.

No supo cómo, pero la morena había metido su mano derecha en su centro pasando de la ropa interior. Sus dedos acariciaron de manera ágil su clitoris y Lauren no sabía cómo parar toda aquella situación, Camila metió su dedo medio en el interior de la ojiverde provocando un gemido ronco en ella. Lauren sujetó fuertemente su cuello y se dejó llevar cuando la otra mano de su amante empezó a quitar su camisa.

__Cami-Camila la cena__  gimió al sentir los besos de la morena en su erguido pezón. Camila estaba caliente, parecía un cavernícola. Quería comerse el cuerpo de su novia como jamás pensó desearlo con alguien

__Comeré el postre antes.

Sus besos y mordiscos pasaron hasta su otro pezón debilitando más la postura de la ojiverde. La cena sería más tarde, Camila no se reconocía por más que quisiera. De manera desesperada casi arrancó el pantalón de Lauren y bajó con velocidad su ropa interior.

__Eres perfecta.

Se detuvo, su memoria la llevó al día donde Alexia la tocó por primera vez. Ella le había dicho esas mismas palabras, y entonces lo entendió, finalmente entendió su significado y el como se sintió ella al tocarla. Completa, enamorada, feliz.

__Te amo Lauren__  susurró, la ojiverde se apretó más a su cuerpo al escucharla. Esas palabras lograron que su corazón antes desbocado, latiera mucho más fuerte. Sus cuerpo y alma disfrutaron de ser amada como nunca antes lo habían sido

Finalmente consiguió lo que tanto buscó de manera desesperada. Consiguió la oportunidad que esperaba, Camila subió a la mesa tirando todo lo que allí había en el suelo. Bajó sus besos por todo su cuerpo y besó cada lunar que encontró en su camino, oír los suspiros de su compañera provocaron querer devorarla de manera intensa.

Su boca llegó hasta el lugar deseado, y con toda la pasión que en ese momento la embriagaba, su lengua hizo contacto con su tierna piel.

__Dios Camila...

La lengua de morena empezó a succionar su clitoris sin piedad. Bajó hasta sus labios mayores y mordió delicadamente para después deslizar con delicadeza en su interior, y sintió a la ojiverde que tanto amaba temblar para su deleite.

Sus penetraciones se volvieron más bruscas a medida que los gemidos crecían. El sudor de sus pieles eran testigos de toda la pasión que sentían, las pequeñas contracciones del cuerpo de su amante le decían lo bienvenidas que eran sus caricias. Abrió más las piernas de Lauren y penetró cada vez con más fuerza.

La ojiverde se había convertido en un mar de gemidos. Mordió su labio inferior cuando sintió las manos de la morena en sus pechos, apretaba delicadamente cada uno mientras su lengua hacia maravillas en su centro. Camila pasó levemente sus cortas uñas por la piel nívea sin detener sus  penetraciones.

Aquello era perfecto, no podía detenerse. Su interior era exquisito, su piel era suave y delicada. Las expresiones llenas de satisfacción de la ojiverde la volvían loca de placer, estaba disfrutando de poseerla. Su verdadera primera vez.

Ser tú - CamrenDonde viven las historias. Descúbrelo ahora