A KyungSoo le habían dicho toda la vida que él era una extrañeza de su especie y que nunca iba a encontrar un compañero que lo quisiera realmente.
KyungSoo pensaba que tal vez era cierto, porque la naturaleza de la criatura que vivía en su interior era exigente, sobre todo en los alfas, monstruos dominantes desde la cuna que serían los encargados de darle una familia, estabilidad, una buena vida e hijos a cambio de belleza, perfección física en sus dos formas y amor y cuidados para con ellos.
KyungSoo podía cumplir fácilmente con lo segundo, porque era un omega y en su naturaleza estaba aquél deseo de complacer a su futura pareja, cuidar a sus crías y ser alguien que enorgulleciera a la familia; honorable, respetado y educado. Él había sido bien criado por sus padres, era un buen chico, un gran amigo y tenía un corazón cálido. Los niños lo amaban, sus amigos lo adoraban, y si bien su forma común era bonita y agradable a la vista, su verdadera naturaleza era extraña y anormal.
A los alfas no le gustaban los dragones pequeños, y el suyo era el dragón más pequeño jamás visto, y, por si fuera poco, portaba extrañas escamas de un color blanco mármol poco destacable entre las gamas atractivas de verdes esmeraldas, azules zafiros, amarillos resplandecientes, dorados o incluso negros azabaches de los demás dragones omegas.
Dados sus instintos y costumbres más antiguas, los dragones alfas suelen cortejar a los omegas más hermosos, fértiles y de gran inteligencia, valientes, imponentes y aguerridos a la hora de defender a sus crías. Siendo atraídos por los colores vibrantes debido a la conexión y el arraigamiento que tienen los más afierados de su especie hacia los tesoros y las cosas valiosas y de gran hermosura, los alfas buscaban en la contraparte animal de sus parejas algo igual de maravilloso, atractivo y satisfactorio visualmente. Ellos deseaban que sus compañeros resplandecieran con sus escamas preciosas y majestuosas para poder presumirlas con orgulloso entre los demás alfas luego de un duro cortejo; cosas de posesión, territorialidad y ver quién mea más lejos, costumbres de machos todopoderosos e instinto animal básico y cavernícola que KyungSoo veía con diversión.
Lamentablemente, él no contaba con las características necesarias para encandilar a algún posible prospecto a futuro compañero, no era ni alto ni imponente para causar miedo a las posibles amenazas hacia sus hijos y no era llamativo con sus escamas blancas perladas tan extrañas y nada comunes entre los de su especie colorida y hermosa.
KyungSoo era un bicho raro que había nacido para fracasar y estar solo, anhelando algo que jamás tendría, sintiendo a su omega triste ante el nulo cariño de algún alfa hacia él. Era un poco duro y difícil sobrellevar esa carga y conocimiento después de ser criado y tener el objetivo principal de formar una familia y un compañero asegurado, pero KyungSoo se creía lo suficientemente fuerte como para seguir adelante sin nada de eso, trabajando duramente con sus niños y sonriendo con anhelo al ver aquellas familias felices y unidas que poseían todo lo que él jamás tendría.
Era algo triste y lo sentía injusto, pero así eran las cosas y él no podía hacer nada para cambiarlo, sólo podía vivir sabiendo que era una buena persona, que era aguerrido y que podría superar esa etapa de melancolía que ya era parte de su omega. Sólo debía darle tiempo al tiempo y todo estaría mejor... o al menos eso esperaba.
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- ̗̀❀࿐྄ྀ ◦ *_❏❦Perfect Dragon❦❐_*
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—¡KyungSoo! ¡Hola, KyungSoo!
El nombrado se volvió luego de entregar al último de sus niños a su madre sonriente y feliz por tenerlo de nuevo entre sus brazos y vio aparecer a su mejor amigo portando una sonrisa gigante y cuadrada, tan brillante como el halo de la luna en una noche oscura y tan refrescante como una limonada fría en un día especialmente caluroso.
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Perfect Dragon
FanfictionKyungSoo es un dragón blanco e inmaculado sumamente pequeño para su especie, dos particularidades que lo convirtieron en un punto de burlas constantes y señalamientos durante su adolescencia y que le dejó una nula oportunidad para emparejarse con al...
