— Sigo sin poder creer lo que hizo Gustabo —dijo con un tono de tristeza Claudio.
Estábamos los tres sentados, Claudio estaba sentado a los pies de la cama, Gringo en una silla cerca de nosotros y yo me encontraba acostada en el mismo lugar que el doctor.
Les había terminado de contar todo lo que paso en mi celda, hasta cuando me fui de allí y pase 70 horas buscando al de tatuaje en la cara.
Obviamente omití la parte la cual se podrían enterar que Gustabo y Horacio eran Fred y Dan.
— Primero, no puedo creer que tu propio hermano hiciera eso —cuando escuche al Gringo intente excusar a mi hermano pero el de rastas no me lo permitió— por más bipolaridad que tenga, es tu jodido hermano y no tuvo que haber hecho eso. Segundo, cómo pudiste estar tantas horas sola, sin comer, sin dormir y sin nada, solamente dependiendo de la suerte a ver si encontrabas al Doctor Muerte, ¿Si no lo encontrabas qué ibas a hacer?
Al Gringo estar regañándome me di cuenta que tenía razón.
¿Qué iba a hacer si no encontraba a Claudio?
— Yo.. no lo sé —respondí en un susurro, mientras bajaba mi cabeza— es que no tenía a quién acudir, mis padres que si les contara lo que hice y he estado haciendo se decepcionarían de mí, y no tengo amigos a los cuales acudir en caso de una emergencia, solamente se me ocurrió Claudio, pero no podía contactar con él.
Claudio puso una mano en mi pierna, arriba de mi rodilla, dándome una sonrisa.
— Nina, hare todo para ayudarte pero necesito encontrar un lugar dónde tenerte, sabes que Horacio es apegado a mí, y va a mi departamento casi siempre, si estas escondiéndote de ellos no puedes estar allí —empezó a explicar el Dr. Muerte.
— Entiendo, no te preocupes aguantare unos días más en la calle —sonreí al ver que ya estaría a salvo.
— No —escuche pronunciar al Rubio, cuando lo mire, él fruncía el ceño— no te quedaras en la calle, te quedaras aquí o en mí casa, los policías no entraran ni ahí, ni aquí.
Al escuchar lo que me estaba ordenando el Gringo, negué automáticamente, no quería causar más problemas, ya suficiente me tuvieron en su localidad las horas que estuve inconsciente.
El de remera gris miro al Doctor, el cual asistió.
— La dejo en buenas manos —dijo el de camisa de médico, procedió a levantarse y darme un beso en la frente— estaré aquí todos los días hasta que encuentre un lugar donde ellos no te encuentren, pero quédate con ellos ¿sí?
— Esta bien, pero no quiero molestar mucho —dije mientras miraba a ambos, ellos me respondieron con una sonrisa.
........
No paraba de reírme, me encontraba sentada en los escalones que daban a la piscina de esa mansión, miraba como Nadando y Gringo discutían.
Luego que se fue Claudio, el de rastas me propuso salir para conocer a Nadando a lo que acepte, me vi involucrada en las canciones que cantaba Gringo, o cuando el de camisa me hizo una señal para que tirara al rubio a la piscina. Lo cual hice, obviamente.
— Traje Lamen —dijo alguien con acento asiático a mis espaldas, yo me asuste un poco y me gire para ver de quién se trataba.
Encontré a una persona con rasgos asiáticos, iba vestido parecido a Nadando pero él llevaba el cabello rojo.
Él al verme frunció el ceño y saco un arma rápido para apuntarme, yo solo reaccione a como me enseño Conway, haciendo movimientos rápidos para que no lograra apuntarme con certeza y acercándome a él para quitarle el arma, lo cual conseguí ya que se distrajo al notar que sus compañeros gritaban que no disparara.
ESTÁS LEYENDO
John Walker ✔
RandomUna risa escalofriante salía de mi garganta, mi rostro estaba lleno de sangre, mis ojos más oscuros y mi mente perdida. Nos encontrábamos en el faro, donde murió uno de los agentes, donde mate a otro de ellos. - Tú no eres Nina, ella nunca haría e...
