Aqui es donde muere Aura Hasthings
Sabía que la universidad era difícil, pero tampoco imagine que sería un infierno.
Y no precisamente lo digo por las tareas y proyectos que te roban más estabilidad emocional que los libros juveniles.
No, esto ya es aparte.
Y yo que creí que no era posible.
La vida me había puesto aprueba.
Aún seguía rondando en mi mente la noche pasada.
La noche en la que Noah fue por mí.
Literalmente, fue a mí.
Seguía sin creer lo que había pasado.
Pero estaba aquí.
Con impresiones de la libreta negra. Impresiones de la lista.
Y estaba a nada de regarlas por toda la universidad. Sin embargo algo me freno.
Flashback.
— ¿Necesitas algo? —pregunte con exagerado orgullo.
Aún sabiendo lo que le costó venir aquí.
No me miraba, no hasta que entre a la misma habitación que él.
Seguía con esa mirada que asustaba. Esa misma que se sentía bacía.
—Voy a dormir aquí—murmuro seguro de lo que espeto.
— ¿Para eso viniste? —me cruce de brazos —. Para fastidiar —devolvió su vista a mí mientras se quitaba los zapatos. Me dio una mirada como si no entendiera a lo que me refería —. Sabes que no tengo donde quedarme, y no hay más camas. Así que devuélvete por donde viniste.
Ladeo el rostro como si esperara algo más de mí.
—No veo el problema.
—Pues yo si...
Miro la cama y luego a mí.
No fue cualquier mirada.
Fue de esas que te ponen a gaguear.
Entonces recordé que lo único que cubría (muy poco) de mi era el pijama extremadamente corto que utilizaba para dormir cuando estaba muy sola. La tela era muy caída, una seda muy fina tanto que se marcaba de más, y el color era el que suavizaba todo.
Momento tenso entrando al chat.
—La cama es lo suficientemente grande—note que miraba demasiado mis piernas. Por supuesto me sentí desnuda—, a menos que lo último en lo que estés pensando sea en dormir.
Le sentí el evidente doble sentido.
Así que corrí a buscar algo con que cubrirme. Pero la bata transparente estaba en la sala, y el libro estaba a su lado.
Sabía que no lo iba a tomar, pero también sabía que si me iba y lo dejaba solo iba a desaparecer, y no podía permitirlo.
Camine insegura hasta estar frente a la mesita donde se encontraba el libro. No espere a mirarlo, lo tome y al voltearme lo encontré aun sentado en la cama sin la camiseta, el tórax descubierto, y los músculos libres de toda prenda.
La tinta negra que adornaba su cuerpo me distrajo, parpadee mientras él me miraba sin ganas aparentes de discutir, lo que me tomo por sorpresa porque frente a todo el mundo nos habíamos declarado una nueva guerra.
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Entendí Mintiendo
Teen FictionEl pasado de Aura Hasthings le pasara factura justo en su último año en el instituto más prestigioso de toda California. Todo cambia cuando conoce a un par de hermanos famosos por su familia, e influyentes. Las terribles mentiras desde las más alt...
