El resto del día pasó lentamente, como el lento goteo de un reloj de arena. En mi mente se repetían sin previo aviso las palabras de Roger, y sin quererlo, mi mente formulaba las preguntas.
¿Quién es Lily?
¿Qué tuvo con ella?
¿Por qué se quedó tan mal?
¿Quiero saberlo acaso?
¿Qué puedo apostar por él?
Apenas le conozco.
¿Pero desde cuándo me ha importado eso?
Siempre me he dejado guiar por mi instinto. Con él me siento viva, y capaz de todo. Pero es verdad que también tengo mucho miedo. Todos estos... sentimientos son tan nuevos, tan aterradores. A mí también me gustaría recuperar lo que teníamos pero yo estoy muy dañada. Y aunque me cueste admitirlo, asustada.
No hago más que pensar que podría haber muerto y no habría podido verle más. Jamás le había tenido tanto apego a alguien. Se ha vuelto en poco tiempo muy importante para mí y no me gusta. No me gusta nada.
Levanto mi taza de porcelana con un precioso estampado morado a juego con un plato y una tapa para mantener el calor. Sawyer piensa en todo.
¿De dónde habrá sacado este juego de té tan bonito?
La puerta se abre con suavidad y el precioso rostro de Christian asoma por la puerta.
-Cielo -me dedica una sonrisa sexy y viene hacia mí-. ¿Nos vamos?
-Dame dos minutos -digo poniéndome de pie y cerrando el portátil.
-Te voy a llevar al cine y a cenar fuera.
Sonrío con malicia mientras recojo los documentos de mi mesa.
-Lo siento, ya tengo planes.
Gruñe y me coge en brazos arrancándome un chillido.
-Sí, conmigo. -Abre la puerta de mi oficina y el muy descarado sale conmigo en brazos-. Sawyer, coge las cosas de Ana -ordena y sigue andando.
Menos mal que no hay nadie por el pasillo.
-Por Dios, bájame -le digo bajito para no hacer mucho escándalo y él lo hace pero me rodea los hombros con su brazo.
-Tus deseos son órdenes para mí -susurra en mi oído y me sopla en la oreja haciéndome reír.
- ¿Y qué peli vamos a ver?
-Pues...
-Una romántica... una romántica...
Pone cara de horror.
-Cielo, te complazco en todo, pero eso... -dice apenado. Me echo a reír y a él le cambia la cara-. No te rías de mí, bruja o sabrás lo que es bueno -dice dándome un azote juguetón en el culo para que entre en su ascensor.
-Vale, vale. Usted perdone, señor peligroso -digo burlona y él se queda muy serio.
Luke entra detrás y se gira dándonos la espalda, pasando olímpicamente de nosotros.
-Dentro de dos días tenemos que asistir a una gala.
Le miro sin ninguna motivación.
-Me gustaría quedarme en casa.
Frunce el ceño y me dedica una de esas miradas a las que mejor no rebatir, ni contestar, ni desobedecer.
Miro al frente en silencio y espero paciente que el ascensor baje.
Las puertas se abren y Taylor ya tiene el coche frente a nosotros y Ryan tiene la puerta abierta para mí. Edgar y Diesel están a un lado vigilando. Me adentro en el reconfortante espacio acondicionado y espero que Christian hable con Diesel quien le pasa una pequeña bolsa de color negro. Taylor y Sawyer van en nuestro todoterreno a prueba de bombas nucleares, y Ryan, Diesel y Edgar van en el otro coche detrás de nosotros.
Christian toma asiento a mi lado y rápidamente ambos coches se ponen en marcha.
-Tengo un regalo para ti.
Me giro para mirarle expectante y sin poder evitarlo emocionada. Me encantan, me encantan sus regalos.
Sonríe como si supiera lo que pienso.
Abre la bolsa y saca una caja cuadrada de piel roja con las palabras Cartier impresas en dorado.
-Empieza bien... -le digo y él sonríe aún más.
Abro la caja y dos preciosas pulseras de oro relucen en contraste con la almohadilla color marfil del interior de la caja. Dos esferas con una serie de tornillos incrustados la Rodean. Una es más grande y deduzco que es para él.
ESTÁS LEYENDO
Loba roja
FanfictionTras el atentado de Ana, la desconfianza y el miedo han vuelto a nacer en su interior. Los secretos de Christian han sido revelados como un seísmo acabando con todas sus ilusiones. ¿Podrá recuperar de nuevo la confianza en Christian? ¿Podrá Christia...
