Aún embobada en sus labios sentí el peso de su mirada interrogante. - ¿Entonces? - volvió a cuestionar alzando una ceja y rompiendo aun más la distancia. Cualquiera diría que lo hacía apropósito.
Pensé que tal vez mañana me arrepienta, pero en el fondo sabía que sí quería decirlo - duerme conmigo -
- ¿Sí? - se apegó haciendo presión en mis caderas y robando mi aliento.
- Sí - pronuncie generando roce entre nuestros labios para luego tomar su mano y caminar a mi cuarto.
Sin pensarlo mucho, la jale dentro del cuarto y caminé a mi armario en busca de camisetas grandes para usar de pijama. Cuando tiré una de ellas a su pecho e hice un gesto para que se voltee, obtuve una pequeña risa.
- ______, ¿es broma?
- ¿Qué? - fruncí el seño. - gira para que me cambie - agregué obvia, ella alzó una ceja.
- Bonita - dijo conteniendo una sonrisa, tiró la prenda a la cama y se acercó a abrazar mi cintura - te conozco mejor que nadie - susurró bajando la mirada de mis ojos a mis labios - no actúes como si nunca hubiera visto tu cuerpo - sentenció jalando mi cuerpo contra el suyo - o como si hoy no fuese a pasar nada - sonrió causando roce entre nuestros labios.
- Bill, yo - interrumpió mi explicación besandome
- Perdón, me tenté, ¿qué decías? - mordió su labio para ocultar su sonrisa de satisfacción
- Lo que pasa es que aun - volvió a intervenir, esta vez con un beso en la comisura de mis labios - Billie, ¿qué haces? - Cuestioné intentando ocultar los nervios que me causaba tenerla tan cerca. Ella hizo un gesto de confundida y actuó como si no supiera de qué le estaba hablando.
Cuando volví a hablar, volvió a besarme y al intentar retroceder para alejarme y poder hablar, ella vino conmigo, avanzando demás hasta que caí de espaldas en la cama.
- ¿Esto es lo que querías? - reí nerviosa, acomodándome mejor debajo de ella. Sus labios permanecían entre abiertos y sus ojos parecían luchar por mantenerse en contacto con los míos
- ¿Algún problema? - contestó con otra pregunta. Respondí con una pequeña risa, sabiendo que no era para nada nuevo que evadiera mis preguntas, así como yo evadía las suyas. - te ves preciosa - interrumpió mis pensamientos.
Fruncí el seño confundida.
- Sí. para que veas lo que perdiste - intenté sonar egocéntrica, pero estoy segura que no lo logré.
Se acercó haciendo presión entre mis caderas, obligándome a aguantar el aliento - yo no diría que te perdí del todo - mordió mi labio inferior lentamente, haciendome jadear - al final del día - pasó su lengua por mis labios, sin darme espacio a besarla - tu cuerpo me sigue respondiendo - sentenció y volvió a lamer - ¿______? - pronunció llevando sus labios a mi cuello. Gemí en respuesta. - eres mía - concluyó para concentrarse en besar mi cuello.
Subí una de mis piernas para dar mejor acceso a sus caderas, que de estar presionando pasaron a dar movimientos lentos de atrás hacia adelante y subí mis manos del borde de sus pantalones , pasando ambas por su cintura, espalda y cuello, hasta llegar a su pelo y jalarlo tras sentir que había dejado de besar para succionar. - Bill - lo que quería suene firme, salió como una súplica - B - me hacía jadear a propósito cada que quería hablar - Bill - obtuve un gruñido y un choque brusco de sus caderas contra mi entrepierna. - hey, sin marcas - intenté sonar normal.
Sus ojos azules volvieron al contacto con los míos, pero ahora con un azul más profundo y las pupilas dilatadas a causa de la lujiria.
- ¿y si no me apetece seguir tus reglas? - lamió y mordió su labio esperando una respuesta. Verla así me hizo jadear, cosa que obviamente notó.
No alcancé a decir nada cuando sentí sus labios contra los míos. Era un beso enérgico y hambriento.
Para cuando nos separamos, caí en cuenta de que mis manos habían estado subiendo su polera. Terminé de sacarla, dejándola en sujetador.
De un segundo a otro nos habíamos girado y ahora era yo quien estaba arriba y sentía las manos de Bil recorriendo mi cintura mientras yo me encargaba de sus labios.
Pensé que buscaría des vestirme, pero no. Su plan era otro.
Sentí sus manos jugando entre mi cintura y espalda y luego bajar colándose por mi pantalón para apretar mi trasero. Presione mi cuerpo al suyo buscando provocarle y como respuesta, recibí un agarre más fuerte por unos segundos.
- Bill - susurre dejando su cuello.
- ¿mm? - acomode mis brazos a cada lado de su cabeza y me acerque al punto de rozar sus labios.
- Adivina - propuse, moviendo mis caderas sobre las suyas. Ella se limitó a subir sus manos a mis caderas, intentando dirigir mis movimientos. - tu cuerpo también me responde
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IMAGINAS CON BILLIE EILISH
Short StoryImaginas de todo tipo con esta bella mujer. Contenido NO family friendly. || Slow updates ||
