CAPITULO 36

18 0 0
                                        

Desde la tierra... firme y seguro, nunca vi tal arte.

No hay ventanas por donde pueda escaparse el frío.

Tus venas lo retienen, estás hinchada y rota, la noche pone cerco a tu piel, y en tus ojos el vacío dispone su estúpida carencia, mírame bien, sacude las agujas de sombra que te ciegan, dispara tus abrazos a la vida, he venido a buscarte, quiero fundir el hielo de tu cuerpo, vender al viento tus despojos, traigo un puñal de fuego para abrir tu garganta porque... quiero ser yo esta vez quien te mate, amor mío.

Mira cariño a través de tu ventana, hay estrellas que palpitan nuestros nombres, puedo decir con certeza lo hermosa que te ves, porque de pies a cabeza eres poesía, y por lo menos para mí, eso basta para poder eternizarte en poemas, en siluetas de amor.

La luna va a iluminar el espacio entre nosotros, si tienes frío, si tienes miedo, si te sientes sola, tu esencia llama su atención, tu carisma lo ordena todo, nada es igual a partir de tu llegada, ese caos, es mi felicidad. 

Ahí enfrente de mis manos alcanzando el nido, de las emociones sin sentido que se apartan de lo permitido, otros mundos están vivos, delante de mis ojos dormidos, delante de mis sueños vivos, surrealismo vivo.

Su galaxia y mis estrellas, mis ramas y sus hojas, mi tacto y su sensibilidad, nuestras palabras sin sonidos, tu belleza en el olvido, nunca jamás podrá estar.

Aquel paso que das, cuando tus pies tocan el suelo, cuando sientes el escalo frío recorrer todo tu cuerpo, ese pensamiento que te ciega y te enmudece, esa primera gota del jabón que rosa tu cabello me la guardo para limpiar, mi sucio deseo de quererte.

Pones tu mirada en mi pecho, librando algo de mí, que aun estaba sujeto en los fondos oscuros, lo salvas, lo miras, para ver cómo asciende, volando por tu impulso, pero aun así tu carne no oprime ni la tierra que pisas, ni mi cuerpo que estrechas, tu estás hecha de un infinito de estrellas.


YO ESTUVE AHÍWhere stories live. Discover now