CAPITULO 38

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Qué es esto que siento?

Por el caos de la mente y la explosión del corazón, ya no hay deleites complacientes en ella, se ha ido, tan lejos que ya no sabe cómo llegar a ella, tan lejos que ya no sabe si quiera lo que es o porqué es.

El baile canceló su entrada a su felicidad, parís dejó de entregar boletos para ver el gran espectáculo que por las noches brindaba, el jardín lo poda aquella anciana de 48 años y sus rosas ya se marchitan, la cena se enfría y las sabanas también, el ballet ha cerrado sus puertas, las estrellas se han ido, el cielo ya no está disponible.

Pensaba en quienes estarían allí, preguntándose porqué lo harían o porqué estarían ahí, tenía un pie fuera ya, nadie podía notar eso, pero sí la notaron en ese ataud y aunque soñaba al día siguiente continuaron sus miedos.

No siempre fue así, lo que ves de mí, es el resultado de ponerle coma a la vida que quise cerrar poniéndole punto.

Creí alguna vez que los problemas de mi historia eran interminables... que el nudo era eterno y nunca llegaría el desenlace, todo se hacía más grande y la soga solo me daba más vueltas al cuello, solo faltaba lanzarme, no me asfixiaba pero, a penas si podía respirar.

Solo era yo, una pequeña hoja en medio del caos y la explosión del corazón, sobreviviendo, porque ''vivir'' era una palabra en mí que aún con el corazón latiendo, no estaba segura si podía definírmela.

Llamo a mi pasado como historia, porque la palabra ''vida'' le queda muy grande, cargaba a mi espalda no solo al mundo, si no todo el sistema solar.

Atlas no era nadie comparado con todo lo que yo llevaba, abrir los ojos no era fisiológico, era obligación, dormía tanto esperando que la vida se me pasara pronto (no es un juego) pero seguía teniendo dieciséis y la misma pesadilla podía repetirse seis veces en un día.

Siempre me fue difícil hablar, así que solo crecía en mí una especie de hiedra que me ahogaba desde dentro, en mi cabeza habían seis voces y todas decían: ponle fin a esto, ponle fin a esto, ponle fin a esto, ponle fin a esto, ponle fin a esto, ponle fin a esto.

Tres veces quise decidir sobre mi propio pulso, y fallé.

Veía las cajas de medicamentos como solución, y la soga fue mi fin... pero se rompió.

Así es, fallé.

Hasta el día de hoy me pregunto ¿porqué? pero hay cosas difíciles de explicar y es allí donde comienzo a creer que hay algo más, vivir no es estar huyendo, es darle la cara al miedo, vivir es sembrar una parte de ti, florecer en medio de la sequía, allí nace la resiliencia, tomar esa pequeña fuerza que hay en ti y hacer un jardín.

Por algo vivimos en un mundo llamado tierra, si no puedo cambiar tu opinión, no voy a detenerte, pero espero con todo el corazón que falles, créeme, estamos aquí por algo, si no, yo no hubiera fallado, y tú no me estuvieras escuchando o leyendo.





YO ESTUVE AHÍWhere stories live. Discover now