Después de un año de no verte, de no saber nada de ti, la verdad es que tampoco he querido preguntar, no quiero echarle sal a la herida que ya me escuece cada vez que volteo a la habitación y.. no veo una señal tuya. todo es tan diferente desde ese día, ya no hay ruido, no hay café, todo está en orden.
Sí, está en orden, las cartas en su sitio, la cama tendida, no hay gente en el corredor, no hay nada de ti, y tanta era mi pelea diaria porque nada estaba en su sitio, y ahora soy yo quien no está en el suyo, en la sala o en la habitación, el desorden soy yo, en las noches el caos es mi mente, imaginando que algún genio ya está por inventar la máquina del tiempo, pues me trueno los dedos por querer regresar a todos esos días, que juré que estaba tan cansada.
No amor... yo no estaba cansada, estaba confundida.
Pero tu no merecías que yo siguiera con tantas dudas, y ahora que estoy segura, no te tengo... ya no es mi tiempo, no es que te valore ahora que te he perdido, siempre supe cuánto valías, sólo creí que aquí, estaríamos por siempre.
Tonto error mío, creer que no tenías el coraje de cruzar la puerta, lo tenías.
Pero tanto me querías que todos los días me dabas una oportunidad, y yo más ciega de lo que dice el oculista que estoy, no pude verlo, tanto tiempo y no pude regresar a ver lo que hacías cada día por mí, y ahora aquí estoy.
Con la jodida casa ordenada... el problema es, que yo no.
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YO ESTUVE AHÍ
SpiritualitéEsa primera noche cuando todos juntos veíamos las estrellas y hablábamos de extraterrestres desconocidos, un momento... sólo eso tenemos, al viajar pude notar lo feliz que me ponía. Una experiencia única, tan todo como el aire, los árboles, los anim...
