-... ¿Lucy?
Lo sabía, estaba enojada. Su mirada no se apartaba del lago, la noche ya había caído sorprendiéndome mas no me importo. Yo mismo había presenciado el poder de Lucy y aparte yo estaba aquí para protegerla de cualquier peligro.
-Lucy...dime algo...
Ni un suspiro, mi compañera tenía una pierna alzada y la otra doblada hacia su cuerpo, tanto su arco como sus flechas estaban a su lado mas no hizo movimiento alguno de cogerlos pero sinceramente prefería verla apuntarme con una flecha a que no me dirija la palabra.
-Lu...
-así que la besaste.
Mi cuerpo entero tuvo una descarga de miedo ante el tono de sus palabras; no reflejaba enojo, decepción o tristeza...no me reflejaba nada. Ni una sola pista de cómo comportarme en este tipo de situación.
-oh no...no la besaste. Ella te beso bajo un hechizo, ¿verdad?
¿Era mi imaginación o comenzó a hacer calor de repente?
lo peor de todo fue que Lucy no me dio tiempo ni de contestar su pregunta porque se levantó en el momento que el viento nocturno acaricio sus cabellos moviéndolos en el aire con una gracia innata.
-Lucy...
-hablamos mañana Natsu.
-pero Lucy, te dije que yo no...
Automáticamente mi boca se cerró cuando sus ojos se clavaron en mí, un aura de horror me recorrió la espalda por completo. Cuando Lucy se lo proponía podía dar mucho más miedo que Erza. A simple vista se le veía enojada pero había aprendido a guardar tan bien sus sentimientos que no podían distinguirlos con claridad y aquello me aterro. No quería que Lucy se convirtiera en Lisanna...no, yo amaba a Lucy tal como era. Risueña y dulce, no fría y calculadora como la causante de todo este conflicto.
-está bien Lucy, hablaremos mañana.
-no me sigas.
-pero...
Quise protestar pero la muy malvada apenas sintió mis pasos seguirla coloco un campo de protección prohibiendo mi paso.
-¡LUCY!
LUCY
Me sentía una completa inmadura, Natsu había tenido la valentía para contarme todo. Otros en su lugar se hubieran quedado con la boca cerrada y ocultado aquellos hechos pero el no. Tuvo la valentía y la paciencia para contarme todo con detalles...sin embargo eso no quita el hecho de aquel sentimiento tan molesto en mi corazón.
-¡MIKO!
Alce mi rostro viendo a un ave de gran tamaño, sin embargo su poder era muy débil por l o que no me causaría problemas.
-no quiero problemas, vete.
-¡DAME TU SANGRE!
Fije mi vista en él y cree un campo espiritual a su alrededor matándolo en el acto.
-te lo advertí
Llegue al límite del bosque, un poco más adentro estaba mi casa sin embargo a estas horas de la noche mi familia ya estaría dormida y seria de mala educación de mi parte despertarlos.
-mañana vendré.
Unos cuantos metros más adelante se supone que tendría que encontrarse la barrera reforzada que separaba a los pueblerinos de los "monstruos fríos y sanguinarios" dicho por Lisanna. Pero en su lugar me encontré con una barrera casi inexistente.
-no me sorprende que hayan tantos demonios o monstruos por las zonas...una barrera débil es la invitación perfecta para atacar.
Apenas cruce aquella insignificante barrera la reforcé con la mía, para ese entonces cabe resaltar que la barrera que había puesto para que Natsu no se me acercara ya estaba totalmente disuelta; a medida que me acercaba al pueblo podía ver las luces de los candelabros encendidos. Si bien mi familia tiene la costumbre de dormir temprano, la gente de acá no.
ESTÁS LEYENDO
Mi querida caperucita
Fiksi PenggemarPor qué siempre lo contamos desde el punto de vista de los demás? Por qué no dejamos que los propios protagonistas nos cuenten como pasaron realmente las cosas...asi no hubiera acabado como siempre acaba, el muerto y yo viva pero muerta en vida. ...
