-¿niñas? ¿Qué hacen aquí solas?
Mis sentidos se activaron de inmediato. Habíamos estado algo preocupados porque ya la tarde casi anochecer caía en el lugar y las niñas no llegaron a la clase de práctica con los talismanes. Yo estaba tranquilo, ya que sabía que mi compañera era fuerte y protegería a las cachorras con uñas y dientes...pero ahogue un respiro al llegar y verlas sentadas con sus canastos...sin mi rubia.
La más pequeña de todas se acercó a mí con el semblante algo decaído y no dude en agacharme a su altura para ver lo que le pasaba.
-¿sabes dónde está Lucy, cachorrita?
-Lucy-sama nos había dicho que tal vez recordaba haber visto una planta medicinal por ahí.
Cuando seguí el dedo de la pequeña, vi que era algo alejado, dedique una rápida mirada a los chicos y le regale una sonrisa de tranquilidad a la cachorra mientras le revolvía el pelo.
-seguramente se quedó buscando más. Vayan al lago con los chicos, yo iré por Lucy y estaremos con ustedes de inmediato. ¿Entendido, cachorrita?
Ella solo asintió para seguir a las demás niñas. Me levante comenzando a caminar, pronto el aroma de Lucy invadió mis fosas nasales y enterré mis garras en la palma de mis manos.
-un hombre...el olor de Lucy está mezclado con el de un hombre...
Si ese maldito se atrevió a tocarla, lo asesinaría sin piedad alguna.
-maldita sea Lucy, luego de esto tendremos una conversación seria.
Seguí el olor nauseabundo del hombre pero a medida que avanzaba se iba alejando el olor de Lucy por lo que pare. Por lo menos ya había comprobado que mi rubia no había sido secuestrada. De regreso al principio, solo tenía la cueva inmensa delante de mí, tampoco estaba el arco así que supuse que Lucy estaba equipada para defenderse.
-aun así, no le he enseñado defensa personal....maldita sea, esto será un verdadero problema.
La noche ya estaba cayendo y la bronca que le caería a Lucy por no llevar a las niñas a tiempo será fuerte...aunque no dudare en tirarme encima de Lisanna si se atreve a tocarla.
-la despellejare como a pájaro.
De pronto el olor de Lucy comenzó a embriagarme con fuerza, al fondo de aquella cueva que parecía llevar al mismísimo abismo una figura comenzó a hacerse presente poco a poco, los rayos anaranjados del sol fueron iluminándolo hasta que aquellos ojos color avellana que tanto me hipnotizaban aparecieron. Apenas Lucy noto mi presencia, pude oler el asombro y nerviosismo salir de ella.
-¡Natsu! ¿Qué haces aquí?
Sin decir una sola palabra, me acerque como si tuviera a mi presa acorralada, con sumo sigilo y sin descaro alguno comencé a olfatearla recibiendo más nerviosismo de su parte; tal y como esperaba.
-¿Natsu?
No hable y la cogí de sorpresa para estampar su suave espalda contra la parte externa de la cueva, aquel gemido que escapo de sus labios hizo que todo mi cuerpo se prepara listo para poseerla pero en este momento el cabreo era mayor.
-¿Por qué estas nerviosa, Lucy?
-¿n...nerviosa...? Y...yo no...yo no estoy...
Sonreí de lado, mi pequeña y frágil compañera no solo olía a nerviosismo sino también a algo de excitación...era débil pero lo suficientemente fuerte como para que yo lo detectara.
-¿acaso te pone nerviosa mi cercanía?
Acerque mi nariz para poder olfatearla y deslice suavemente mi áspera lengua por la suavidad de su clavícula, maldita sea podía quedarme toda la vida lamiéndola y no me cansaría para nada.
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Mi querida caperucita
FanfictionPor qué siempre lo contamos desde el punto de vista de los demás? Por qué no dejamos que los propios protagonistas nos cuenten como pasaron realmente las cosas...asi no hubiera acabado como siempre acaba, el muerto y yo viva pero muerta en vida. ...
