Ten

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Xx: lo siento de nuevo por eso, venía caminando muy lento
-se disculpó nuevamente-

Yewon: no hay problema, también fue mi culpa
-dijo nerviosa-

El chico la miró durante un tiempo, Yewon no sabía que hacer, ambos estaban en silencio sin decir palabra alguna, hasta que el chico desconocido habló.

Xx: ¿eres Yewon cierto?
-preguntó con intriga-

Yewon: ¿disculpa?

Xx: oh lo siento, es que desde unas semanas te había visto por los pasillos y me dijeron que había una chica nueva llamada Yewon, Kim Yewon, ¿eres tu?
-preguntó rascándose la nuca-

Yewon: al parecer si

Xx: mi nombre es Taeyong, soy de ultimo año

Yewon: bueno tu ya sabes mi nombre,  soy Yewon y soy de segundo

Taeyong: bueno Yewon si tienes algún problema en la escuela o alguna pregunta, no dudes en llamarme, aquí está mi número
-sacó un pequeña hoja de sus bolsillos y ahí anotó su número-

Yewon: muchas gracias Oppa, lo tendré en mente
-agarró el pequeño papel y ambos se alejaron-

Yewon sonrió feliz, al menos tendría un amigo aparte de Jungkook. Lo cual es bueno, y ya iba progresando.
Sin saber que hacer, se dirigió a la azotea a pasar el tiempo, no se le ocurría otro lugar mejor que la azotea.
Desde ahí se podía ver algunas calles, viendo pasar a perritos y a sus dueños, a ancianos, etcétera. Era muy entretenido y relajante, lejos de todo el ruido que hacían los demás estudiantes.

Cansada de subir tantas escaleras, Yewon se tomó por el barandal y siguió su camino, empujó la puerta con fuerza y luego entró, estaba por dirigirse a la banca pero ahí encontro a Jungkook durmiendo.

Tenía sus manos dentro de sus bolsillos mientras tenía un audífono puesto en una oreja y el otro caía.
Yewon se acercó a él y se sentó a un lado de él, dormido se veía tan indefenso y tranquilo. Sin esa mirada seria que ocultaba dolor y tristeza.

Yewon lo miró por un largo rato, observando cada detalle de su cara, y mientras más lo veía más se preguntaba, ¿por qué no es modelo o algún famoso?. Simplemente era difícil de creer que no era alguien famoso, es guapo, con músculos y con una mirada que te mata, y sexy, a pesar de que le cueste admitirlo, a Yewon le parecía muy sexy.

Se quedó embobada pensando en cómo sería si no fuera tan serio y frío, pero a pesar de ser serio y frío, a Yewon le gustaba su forma de ser. De lo poco que el a dejado ver, le gustaría que sea más abierto consigo mismo y que confiara en Yewon. Ella solo quería ayudarlo y estar con él, en las buenas y en las malas.

Miles de pensamientos inundaban la cabeza de Yewon, pero se esfumaron al ver cómo Jungkook empezaba a retocerce incómodo, al parecer la banca no era el lugar más cómodo para dormir, Yewon tomó gentilmente la cabeza de Jungkook que se encontraba colgando, y la posó en su hombro, de ésta manera ya no estaría incómodo y se evitaría un dolor de cuello.

Yewon se quedó inmóvil, no quería hacer algún movimiento que despertara a Jungkook, al poco tiempo ella empezó a relajarse mientras veía el paisaje y sentía el aire chocar con su rostro, era la sensación más relante del mundo.

Pasaron aproximadamente una hora cuando Jungkook por fin despertó, no sabía dónde se encontraba al principio pero luego de visualizar su alrededor por unos segundos, calló en la cuenta que estaba en la azotea con su cabeza reposando sobre el hombro de Yewon.

Al pensar en lo último, Jungkook levantó la cabeza con rapidez e hizo que Yewon se asustara por su movimiento repentino.

Yewon: por fin despiertas, ha pasado una hora desde que te dormiste, bueno yo conté una hora, no sé desde cuando hasta estado aquí durmiendo
-explicó estirándose-

Yewon: bueno, ya que estás despierto, quería decirte que el maestro de física renunció, nos lo acaba de informar la directora
-dijo con una felicidad inexplicable-

Jungkook soltó una sonrisa sin poder contenerla, pero la borró rápidamente antes de que ella pudiera verla.

Yewon: ya no tendré que preocuparme por verlo, espero y no le pase a ninguna niña
-dijo con cierta preocupación que hizo que su sonrisa se bajara-

Jungkook la miraba, de alguna manera lo desanimó al ver que Yewon quitaba esa hermosa sonrisa que tenía, se veía feliz pero luego pasó a tristeza.
Jungkook chasqueó la lengua frustrado, tomó la mano de la chica e hizo que salieran de aquella azotea.

Yewon no entendía que sucedía, Jungkook la tenía tomada de la mano mientras la arrastraba a un lugar desconocido. No quiso poner fuerza pero quería saber a dónde iban.

Yewon: Jeon, ¿a dónde vamos?
-preguntó al ver que ahora salían del colegio-

Poco a poco se fueron alejando más y más del colegio, Yewon empezaba a preocuparse un poco, mientras Jungkook se mantenía en silencio llevándola a un lugar lejos.

Pasaron los minutos cuando Jungkook se detuvo, Yewon ya estaba cansada de caminar, no habían parado ni un segundo a tomar aire, alzó la mirada y se encontró una heladería frente a sus ojos.

Jungkook la había llevado a una heladería, Yewon sonrió feliz, le encantaban los helados. Ambos aún tenían el agarre en su mano, y aún sin soltarse Yewon lo jaló para que entraran, por adentro estaba decorado de tonos pasteles y muchos dibujos.
Había una pequeña fila en la que tenían que esperar para ordenar.

Yewon: ¿cómo descubriste éste lugar?, es muy lindo

Jungkook al escuchar la pregunta no supo que responder, en realidad la había hayado cuando se escapaba de la escuela.

Jungkook: la encontré cuando me escapaba del colegio

Yewon: pues sirvió de algo tus escapadas, ¿qué quieres pedir?
-preguntó observando el tablero que tenía varios sabores y sus precios-

Jungkook: no pediré nada

Yewon lo miró, como si lo que dijo hubiera sido una declaración de un asesinato.

Yewon: debes de pedir algo, debe de haber algún sabor que te guste, yo pediré de vainilla, ¿tú de cuál?

Jungkook la miró, viendo esos ojos de cachorro tratando de convencerlo, suspiró vencido y despegó su mirada tratando de que Yewon no lo viera.

Jungkook: vainilla
-dijo en un susurro-

Era la primera vez que Jungkook hablaba bajo, siempre mantenía su voz firme y fuerte pero ésta vez era diferente, él parecía avergonzado. Yewon asintió y fue su turno de pasar, ambos se dirigieron al mostrado y el chico tomó su orden.

Empleado: buenas tardes, ¿en qué le puedo ayudar?
-preguntó mirando fijamente a Yewon-

Ni para disimular un poco despegaba la mirada de Yewon, en ningún momento miró a Jungkook, como si la única clienta fuera ella. Ésto enfureció a Jungkook, no dejaba de mirarla y pudo notar como a veces bajaba la mirada a otras partes de Yewon.

Jungkook apretó la mandíbula enojado y se aclaró la garganta claramente enojado. Fue ahí cuando el empleado dirigió su mirada a él, y parecía que había visto a un fantasma, su cara se puso pálida.

Jungkook no quitaba la mirada del empleado en ningún momento, hasta que llegó el momento de pagar.

Yewon: Jeon, ¿puedes soltar mi mano?
-dijo en voz baja-

Jungkook miró su mano y aún seguía entrelazada con la de Yewon, incluso había cierta fuerza ejercida por Jungkook.
El mencionado la soltó rápidamente y Yewon estaba por pagar cuando Jungkook bajo la mano de la chica y el mismo pagó la cuenta.

Bad Boy in LoveDonde viven las historias. Descúbrelo ahora