𝟬𝟬𝟰

1.5K 224 103
                                        

El estruendoso ruido de un disparo despertó a San que no dudo en mirar a su alfa para ver si estaba bien, aunque claramente sabía que no se trataba de él, se levantó para ir a la habitación de sus hijos, al entrar se sintió un poco aliviado de verlos bien. Pues eso quería decir que de nuevo había soñado con ese día, ya no quería soñarlo pues no era de sus recuerdos favoritos.

-¿Papi Sannie?- San se acercó a la cama de su cachorro más pequeño.

-Duerme- Murmuró, comenzo a acariciar el rostro de su cachorro- No deberías estar despierto.

-Papi Sannie- El pelinegro sonrió- Aquí, dueme.

-No puedo, yo debo dormir en mi cama con tu papá- El menor abulto sus labios formando un lindo pucherito-¿Que pasá?

-Aqui- Volvió a pedir.

-San- El omega volteó a ver a su alfa-¿Que haces aquí?

-Queria ver si los cachorros estaban bien- Murmuró regresando a ver a su hijo menor quien de cierta forma le estaba pidiendo que se quedara con él. Le encantaría pero un omega siempre debe dormir con su alfa.

-San vamos a dormir- El pelinegro asintio.

-Papi Sannie- La vocesita quebrada de su bebé le oprimio el corazón.

-San...

-Primero duermo a Seongmin y después regreso a la cama- Sabía que el alfa lo dejara porque Seongmin era a penas un cachorro.

-Bien- Salió de la habitación.

San tomo a su cachorro para mimarlo y que así durmiera, pero sinceramente le gustaba mimar a su cachorro porque este se acurrucaba en él, ellos eran su todo.

[...]

Hyemin tocó la puerta de la habitación donde se encontraba el otro omega, escuchó su voz y entro a la habitación.

-¿Cómo te sientes?- Yeosang sonrio y asintio- ¿Por qué no quieres salir de aquí?

-Estoy acostumbrado- La mayor negó y se acercó a él.

-Huiste para iniciar de nuevo, no puedes estar de nuevo encerrado, pero no te obligó a salir- El castaño asintio- Jongho me dijo que estás esperando un cachorro- La fina mano del omega dió hasta su vientre plano y una tierna sonrisa apareció en su rostro- Siempre estás sonriendo.

-Mis abuelitos decían que sin importar las circunstancias debo mantener mi sonrisa, porque más adelante eso me traería beneficios- Hyemin se enternecio- Ellos eran muy sabios.

-A veces debemos ser frágiles aunque no queramos, es bueno que le sonrías a todo pero llorar también es bueno- De pronto la nariz del omega se volvió roja y lágrimas comenzaron a deslizarse.

-Omega no podía llorar- Murmuró con la voz ahogada, Hyemin no dudo en abrazarlo para mostrarle que en ella podía confiar, en el tiempo que consoló a Yeosang se puso a pensar que quizas era hora de hablar con sus dos nietos ya lo había alargado años.

Yeosang quedó profundamente dormido tal cual cachorrito cansado, así que Hyemin se fue a llamar a San porque no va a permitir que su nieto siga siendo una máquina reproductora, su familia valía más que eso. Media hora se tardó el pelinegro en llegar y como siempre con sus hijos.

-Sientate, Jeongin ¿Cuidas a tu hermano en lo que hablo con tu papá?- El infante asintió- Vayan a jugar, con mucho cuidado- Los niños se fueron al otro extremo de la casa y ella volteó a dónde estaban sus nietos- Ya alargue esto mucho tiempo, San ¿Algo que quieras decir?- El pelinegro negó- Sabes que te quiero y que pienso apoyarte en todo.

⬭. ֶָ֪ 𝗛𝗼𝘆 𝗬𝗮 𝗠𝗲 𝗩𝗼𝘆Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora