Compromiso Parte 1

507 42 21
                                        

En una mañana no tan tranquila, un ruso renegaba en su cabeza mientras su padre le decía el mismo sermón de siempre, el sermón que él tanto detestaba y le sacaba canas verdes en su blanca cabellera. Que tiene que casarse, que será el heredero al trono, que su futura esposa debe de ser una princesa, entre otras cosas que a él sinceramente no le interesaba ni siquiera un poco. Sus hermanos menores a comparación de él, tenían un poco libertad sobre esos temas, pero no demasiado ya que, cuando su padre terminó su sermón con él, siguió con sus demás hermanos. Ya cansado de toda esa situación, simplemente golpeó la mesa levantándose de golpe, miró a su padre fijamente y le gritó "Me casaré cuando encuentres a mi alma gemela, no me importa si es con magia, o es eso o no me caso, nunca". Y dichas estas palabras, se dio media vuelta y salió del comedor principal, dejando a sus hermanos completamente aliviados por esas palabras. Encontrar a su alma gemela con magia es algo casi imposible, que, a pesar de que en ese mundo existía la magia, no se podría encontrar fácilmente un alma gemela como el ruso pedía, y, aunque muchos lo intentaron, nadie lo había logrado.

Al irse del comedor, el ruso se fue al jardín trasero de su enorme castillo para estar un tiempo a solas, apenas tenía 22 años y su padre ya quería que se casara con una princesa de reinos cercanos. Él ya las conocía a todas y cada una de las princesas de los reinos cercanos, y definitivamente no aceptaría casarse con ninguna, son un completo dolor de cabeza para él. Algunas de ellas tenían un acento molesto, trataban de lo peor a la servidumbre y se notaba que solo querían fastidiarlo, mientras que otras eran solo unas cabezas huecas. Con algo de molestia, se dio media vuelta dispuesto a irse a su habitación, pero el experto el hechicero real se acercó a él dispuesto en conseguir un poco de ADN, como un mechón de cabello por parte de su príncipe.

Rusia: -mira al hechicero real bastante curioso, no pensó que de verdad querían intentar ese hechizo solo para que él se casara, sea princesa o no- ¿De verdad quieres intentar ese hechizo? No sirve para nada y lo sabes

Hechicero: En realidad príncipe, consulté con su padre y llegamos a la conclusión que nuestras tierras ya son lo suficientemente extensas como para que se case con otra princesa para conseguir tierras, así que haremos esa prueba de los lazos del destino, princesa o no, queremos que se case mi príncipe

Rusia: -da un fuerte y pesado suspiro pensando en sus posibilidades, de una u otra manera no iba a funcionar así que mejor les daba algo que nada para que dejen de molestarlo- Bien... -saca su espada y se corta una de sus pequeñas trenzas, para después dárselas al hechicero real- Ten

Hechicero: ¡Gracias señor! Y créame, voy a hacer todo lo posible para encontrar su alma gemela, y con suerte, podrá verla para mañana en la mañana

Rusia: Claro...

Sin tener mucha fe en las palabras del mejor Hechicero de su región, regresó a su habitación para poder descansar un poco, y comenzar con sus labores reales. El resto del día se la pasó bastante tranquilo, nada fuera de lo común y para puntos de la noche ya se le había olvidado por completo aquel asunto de su amor destinado. Mientras que por otro lado, el hechicero real terminó de preparar aquel conjuro que le había pedido con tanta insistencia el rey, y después de unos cuantos segundos, salieron dos collares de aquel caldero, uno se fue directamente a la habitación del ruso mientras que el otro, atravesó la pared con toda velocidad perdiéndose de la vista de aquel sujeto. Lo había logrado y eso lo hacía bastante feliz, al menos, no le cortarían el cuello por fallar. Rápidamente comenzó a anotar todos los pasos que había hecho con sumo detalle, si pudo hacerlo con el príncipe mayor, podía hacerlo con el segundo y todos los demás príncipes. Al terminar de escribir, agarró rápidamente otro libro para poder mostrar una pequeña ilusión, en la primera, se mostraba a aquel ruso durmiendo tranquilamente, mientras tenía el collar a un lado de su cama. Mientras que en la otra ilusión, se mostraba a una hermosa chica durmiendo pacíficamente, mientras tenía el mismo collar de su príncipe, definitivamente era ella, y eso era un gran descubrimiento.

Historias diversas RusPer!!Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora