Vitany
Os preguntaréis como escalé hasta la cima de la cascada con Nathan arrastras pues ... Como estaba medio moribundo por el golpe, aunque no debería tardar en curar, tuve que apañarmelas para hacer una mochila improvisada con unas lianas que encontré cerca del lugar. Amarré a Nathan a mis espaldas con las lianas y fui escalando poco a poco con un gran esfuerzo, ya que el vampirito era mucho más alto y musculoso que yo. Menos mal que tengo fuerza sobre humana porque si no, ni siquiera podría haber dado el primer paso con el chico acuestas.
Al llegar a la cima recosté con cuidado a Nathan en el suelo. Poco a poco iba recobrando completamente el sentido. Yo estaba tendida en el suelo exhausta. Me dolían las articulaciones y los laterales de la espalda donde se encontraban mis costillas, me costaba respirar por el dolor, pero en unos instantes se me fue pasando, lentamente.
-¿Estás bien?- Le pregunto aún tirada en el suelo con la mirada fija en el cielo infinito.
-Dentro de lo que cabe si, aunque me sigue doliendo la cabeza- dice llevándose una mano a la ya nombrada.
-No entiendo porque tardas tanto en curarte- le contesto.
-Te recuerdo que no he bebido sangre en horas, por no decir días. - Rueda los ojos mientras se gira a verme.
-¡A mi que me dices! Vete a cazar, idiota. - Me incorporo quedándome sentada en la humeda tierra y en las resbaladizas piedras debajo de mí.
-No tengo ganas de discutir - Suelta un suspiro exasperado a la vez que se pasa la mano por la cara.
No le contesto, aunque en mi interior me dan ganas de llevarle la contraria, tiene razón. Nos quedamos unos instantes observando el hermoso paisaje que nos brinda la madre naturaleza y al subir la vista tengo la suerte de poder apreciar una hermosa puesta de sol con los típicos tonos cálidos que la componen.
Siento movimiento al lado de mi. Por el rabillo del ojo puedo ver que Nathan se reincorpora lentamente, sentándose. Gira la cabeza hacia mi dirección. Vuelvo la vista al frente antes de que se de cuenta que lo estaba observando. Puedo sentir su intensa mirada sobre mí, analizandome.
- ¿Tengo algún mono en la cara? - Le digo míentras me giro hacia él, a la vez que clavo mis ojos en los suyos y me pierdo en ese color ámbar que les caracteriza.
Nathan no se inmuta, ni siquiera aparta la mirada de la mía, no se que reacción estará buscando por parte de mí, pero no pienso ceder ante esta guerra de miradas. Me analiza con escrutinio, al igual que yo a él. Su perfecta piel de porcelana brilla con los tonos rojizos del cielo, su boca está perfectamente delineada, como si fuera tallada por los mismo dioses, destaca por su tono rosado, al igual que sus fríos pómulos. Un atisbo de sonrisa se le muestra en los labios y con ello cambia todo los gestos de su cara al formarse una endidura en la parte izquierda de su mofletes, semejante a un holluelo.
-¿Por qué no me abandonaste? - Rompe el intenso momento que teníamos con esa pregunta, pronunciada en un susurro, que me descompone en solo un segundo al escucharla.
- ¿Cómo que porqué no te abandoné? - pregunto dubitativa.
-¿Por qué no me bandonastes en la frontera, en el campo de fuerza que nos electrificó? Tu podías pasar al ser mitad loba, pero yo no, y sin embargo no cruzaste sin mí. Podrías haberte ido tu sola en busca de tus amigos, y dejarme, pero no lo hiciste. ¿Por qué?-
Me preguntó Nathan si despegar su mirada de la mía. Esta pregunta me cogió por sorpresa. Sinceramente ni yo misma se porque lo hice.-Supongo que es por ser mitad lobo. Los lobos son muy leales y supongo que eso me influye a mi al tener a Tiana, como loba. Al pasar más tiempo contigo voy viendo que no eres una mala persona, aunque te las des de vampiro malo y egocéntrico, se que en el fondo no eres así.-Digo con una sonrisa.
-¿Y como sabes que no te estoy mintiendo al darme la imagen de ser un "vampiro malo" y egocéntrico para que creas que en realidad soy una buena persona, pero en realidad la imagen que estoy dando es mi verdadero yo?- Al realizar esta pregunta desvía su mirada hacia el frente evitando el contacto visual conmigo.
-Porque yo sé lo que es fingir para gustarle a los demás, y poder encajar con los ideales de la sociedad . Y también sé lo que es olvidar quien es uno mismo y mirarte al espejo y no reconocerte aunque tu aspecto siga siendo el mismo. - Al decirle esto yo también miraba al frente, pero al terminar, se gira hacia mí y unos segundo después lo hago yo también.
-Supongo que no sómos tan diferentes como pensábamos.- Termina diciendo Nathan.
Niego con la cabeza. - No, no lo somos- Digo finalizando la conversación.
Nos quedamos un buen rato apreciando la puesta de sol, en un cómodo silencio, hasta que el sol desaparece y da paso a una hermosa luna blanca, similar a una preciosa perla gigante situada en medio del cielo nocturnos, destinada a guiar a las almas solitarias que están predestinadas a encontrarse.
Un ruido nos interrumpe. Ese ruido proviene de las tripas de Nathan, el pobre, hemos hablado tanto que ni cuanta me di del hambre que tenía.
Nathan se gira hacia mi para decirme algo, pero le corto de inmediato.
-Yo iré a cazar- digo dispuesta levantándome de un salto
-Pero es muy peligroso, déjame ir contigo- Nathan también se levanta, pero yo le corto de inmediato .
- No hace falta, se defenderme sola. Y además no puedes ir en tu estado, si vas conmigo lo único que lograrías sería entorpecerme. No te preocupes por mí, se lo que hago. - Le digo con un suave tono de voz y con una mirada segura.
-Vale, pero... - Yo ya estaba dispuesta a intentar descender desde lo alto de la cascada en la que estábamos situados, hasta que Nathan me agarra de mi mano izquierda, frenandome. - Ten cuidado y si necesitas ayuda, solo grita, o aulla. - asiento con la cabeza y comienzo a descender por la escarpada pared de piedra.
Me dirigo hacia unos arbustos donde me despojo de mi ropa y me convierto en Tiana. Cojo mi ropa, anteriormente doblada, con mi boca y llamo la atención de Nathan intentando aullar como puedo, con la ropa en mi hocico. Se acerca al borde de la cascada por el extraño sonido que salió de mi boca que más que un aullido sonó más a un gruñido, cuando me vió con la ropa en mi boca lo comprendió.
- Lánzala, yo la atrapo- me dice Nathan en un tono de voz un poco divertido, por la escena.
Asiento con la cabeza y con todas mis fuerzas se la lanzo hacia arriba y al vuelo la atrapa. Aullo un poquito en forma de agradecimiento.
-De nada- Me contesta El vampiro. - Y suerte en la caza.- Asiento de nuevo y me adentro en el bosque sin hacer mucho ruido, pues no quiero espantar a nuestra posible comida.
Voten y comenten
Cleo😋☺️
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Loba Blanca
FantasíaEmbárcate en una y mil aventuras con la sarcástica Vitany y sus amigos, recorriendo lugares estraños, espeluznantes y sombríos y también hermosos y únicos. Descubre un mundo de fantasía y todos los secretos que esconden. ¿Nos acompañaras en este vi...