"Antiguos malos hábitos"

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Reflexionar, relajarse, pensar, son unas de las cosas que a muchos les gustaría hacer estando en un entorno de silencio y soledad, sin nadie que les moleste, dejándose llevar por el dulce sonido de la tranquilidad absoluta y el sopor que los invade al cerrar los ojos lentamente.

Bueno, en realidad, ese no era el caso ahora mismo.

El silencio que invadía el lugar era incómodo y repetitivo hasta el punto de dar migraña, junto al profundo vacío que inundaba todo a su paso. Sin duda un muy mal escenario para aquel sujeto parado en medio de todo este engorroso ambiente.

Una vez más, Henry abrió los ojos de forma pesada. Un escalofrío se presentó en todo su cuerpo. Siempre antes de dormir, rogaba no aparecer de nuevo en ese lugar, pero parece que sus súplicas no serán escuchadas esta vez.

Miró a su alrededor como siempre, buscando la presencia de algo o alguien. Decidió empezar a caminar. Cada paso que daba le era sumamente agotador, como si cargara en su espalda un saco de piedras, pero no se detendría, al menos no ahora que había visto pequeñas cosas de diferentes colores a una distancia considerable. Aceleró el paso a como pudo.

Después de varios minutos llegó a aquel lugar, Agotado, se afincó en sus rodillas con la respiración acelerada, intentando calmar un poco sus latidos.

Finalmente, ya más tranquilo, levantó la cabeza y posó su mirada en aquellos objetos coloridos...Eran partes despedazadas de Freddy, Bonnie, Chica y Foxy. Estaban desechos, destruidos por completo y tirados al azar, como si hubieran sido atacados de la forma más brutal.

Pensó y pensó buscando el significado de la brutal escena que presenciaba, pero no encontró nada útil, hasta que pensó en el momento en que los encontró. Era la misma escena que en el pasado; todos tirados en el suelo, hechos pedazos. Nunca supieron quien había provocado todo eso, pero actualmente ya tenía una idea del responsable.

También recordaba que los 4 en sí, cuando estaban en vida, eran muy unidos y cariñosos mutuamente, más Bonnie y Chica; sentía que había algo entre ellos, pero nunca llegó a descubrirlo. Estos, un tiempo después del incidente, habían cambiado totalmente. Ya no eran divertidos ni bromeaban entre ellos, y sus miradas siempre estaban perdidas en algún punto, al igual que...Puppet.

Hablando de él, ¿Dónde estaba? ¿No aparecería esta vez para atacarlo nuevamente? No necesitó pensar mucho.

Al otro lado del montón de partes, el títere miraba los cuerpos destruidos, con la vista perdida y esa típica sonrisa plasmada, pero...Esta vez, se veía más baja, más apagada, reflejando melancolía en todo su esplendor. Si no fuera porque unos segundos después giró su vista hacia el mayor, diría que parecía congelado en el tiempo.

Henry, haciendo un esfuerzo nuevamente, caminó un par de pasos hacia Puppet, rogando desde su interior que este no lo atacara. El títere solo cambió su expresión a la misma de siempre, con esa sonrisa exagerada y esos puntos blancos en sus ojos, denotando su molestia.

Ajeno a esto, Henry siguió caminando esquivando las partes de sus antiguas creaciones, quedando a unos cuantos metros del contrario.

- ¿Qué es lo que quieres de mí? ¿Qué necesitas decirme? - Preguntó en tono quebradizo -. ¿Por qué me sigues hasta en mis sueños? -.

Puppet lo observó estático y agresivo, sin decir nada. De forma lenta levantó su brazo derecho a la altura de su pecho, como la vez pasada, pero esta vez había algo diferente. Henry notó en aquella mano un brazalete verde algo pequeño. Comprendió perfectamente a lo que se refería.

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