Convivencia. (4)

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El día dos del caos comienza, ni siquiera tengo ganas de pelear a Nicolás, esta tan cansado como lo estoy yo, entre las mellizas y Matilda que todavía no puede adaptarse con facilidad, por su poca habla, pero con paciencia.

Acabo de escuchar a Nicolás diciendo que no puede con todo, el es abogado, igual que lo era Gonzalo Manzur, tenían la misma relación que teníamos junto a Ana Parker, con la diferencia que ellos se conocían por jugar básquet juntos, en el mismo club desde pequeños.

Primera hora de la mañana comienza, Matilda esta ya despierta, mientras Nicolás duerme en el colchón al lado de la cama matrimonial que cordialmente me la cedió, el timbre suena de la enorme casa, atiendo, es la madre de Nicolás, Martha.

Martha: Vine a ayudarlos -me saluda sin dejar de sonreírme- ¿Mi hijo?

Emilia: Duerme.

Matilda: -mira a Martha en silencio-

Martha: -mira a Matilda, deja sus cosas y se acerca- Mi hermosa nieta -toca su rostro- Creí que nunca seria abuela.

Emilia: -sonrió un poco-

Martha: Matilda soy la abuela Martha.

Matilda: -sonríe un poco-

Martha: -me mira- Es tan hermosa, la cantidad de veces que le dije a Nicolas que eras indicada para que seas mi nuera, y ahora estas obligada.

Emilia: -revoleo los ojos- Siga soñando Martha.

Nicolas: Buenos días -mira a su madre- ¿Mamá? ¡Que sorpresa! -la saluda- Anda a dormir Emilia, por favor.

Emilia: Prefiero ir a comprar algunas cosas, las mellizas se durmieron hace un momento no creo que despierten ¿Puede ser?

Martha: Anda.

Emilia: ¿Vamos Matilda?

Matilda: -sonríe-

Emilia: -agarro su manito- Gracias Martha.

Martha: vayan mi amor, yo me quedo.

Fui junto a Matilda, intentando que hable pocas palabras, llevándola a desayunar a otro lugar, sin embargo, solo me sonreía y estaba agradecida con todo lo que estábamos haciendo junto a ella.

Regresamos, aparte de estar Martha también se encontraba mi madre, otra que todavía no entendía muy bien que sucedía, pero nos ayudaban.

El día fue fácil gracias a la ayuda, así que dormimos a las mellizas y nos sentamos a cenar los dos junto a Matilda.

Nicolas: ¿Esta rico?

Matilda: -asiente con la cabeza-

Nicolas: ¿Te gusta mis fideos?

Emilia: Me sorprendiste, pero podrías haberte esmerado más.

Nicolas: Nunca está conforme esta mujer.

Matilda: -se ríe- ¿Son novios?

Emilia: No, no, no.

Matilda: Mmm...

Emilia: Amigos.

Matilda: ¿Por qué no son novios?

Nicolas: Porque ella no quiere.

Matilda: -me mira- ¿Por qué no queres?

Emilia: -miro a Nicolas amenazante- No es mi gusto.

Matilda: -se ríe-

Nicolas: ¿Qué viene tanta risa?

Matilda: Mamá decía que si se pelean mucho es porque se aman.

Un cambio de vidaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora