Me despierto, ¿Cómo se sigue después de esto? es tan extraño, estoy en la cama desnuda, tapada en sabanas junto a Nicolás, ¿Por qué siempre me rindo ante sus brazos? tiene algo que mi corazón no puede soltar. Lo observo, algunos segundos, e intento dormir un poco mas, para tratar evitar pensar en las malas decisiones que siempre tomo cuando se habla de Nicolás.
Regreso a despertarme, Nicolás ya no esta a mi lado, así que me levanto y entro a ducharme algunos minutos, intentando dejar el pasado atrás en paz. Termino, salgo cambiada, mientras intento secarme el cabello con una toalla y me dirijo hacia la cocina, esta Nicolás, preparando algo para desayunar.
Nicolás: Buenos días.
Emilia: Buenas -me siento en la silla y apoyo mis manos en la isla- ¿A que hora iremos?
Nicolás: En una hora ¿Esta bien?
Emilia: -asiento con la cabeza-
Nicolás: Aquí tienes -me da una taza de té- Como a ti te gusta.
Emilia: Gracias Nicolás -agarro la taza- Mmm... que rico, gracias de nuevo -sonrió un poco- ¿Te bañaste temprano? ¿Hace mucho despertaste?
Nicolás: Si, fui a buscar algo de ropa y me bañe aquí. No iba a dejarte sola, te prometí que iríamos juntos.
Emilia: Gracias.
Nicolás: ¿Estas ansiosa?
Emilia: Muy... no puedo creer todo este tiempo que no las vi, pero así es la vida Nicolás. Un día estas en la cima y al otro día caes al precipicio en caída libre.
Nicolás: ¿Tenes ganas de ser madre?
Emilia: Siempre me lo negué, nunca tuve un deseó maternal, ser madre nunca estuvieron en mis planes, pero no voy a mentirte cuando tuve a las niñas ame serlo, pero... creo que nunca tendré hijos.
Nicolás: -acaricia mi mano- No puedes rendirte a tu sueño, creo que serias una madre extraordinaria, porque lo fuiste, te hiciste cargo de 3 niñas Emilia, cambiaste pañales a la vez mientras le enseñabas a Matilda la tarea de clases. No mereces quedarte sola, yo se que serias increíble, pongo las manos sobre el fuego por ti.
Emilia: -tomo un trago de té y quedo en silencio-
Ordene un poco el departamento mientras Nicolás hacia algunas llamadas telefónicas de trabajo, todo era tan extraño al volverlo a tener cerca, sin embargo deje de ilusionarme, se que durante este año lejos de él una parte de mi lo olvido.
Ya era hora, fuimos hacia la casa de Gonzalo y Ana, mi corazón latía por mil y miles de preguntas pasaban en mi cabeza, por ejemplo ¿Aun me amaran? ¿Me recuerdan las mellizas?. Llegamos, Nicolás estaciono el auto enfrente de la casa y me miro a los ojos.
Nicolás: Creo que tiene que ser una sorpresa, bajemos y entro yo primero.
Emilia: Esta bien -bajo del auto y Nicolás también-
Nicolás toco el timbre de la casa y me quede en el costado, sin que nadie me viera, la puerta se abrió y Nicolás entro sin cerrarla aun.
Nicolás: Llego el tío Nicolás -grita-
Matilda: ¡Papaaaaaaa! -corre y lo abraza-
Nicolás: Mi amor -besa la cabeza-
Lola y Emma: ¡Papiiii! -corre también hacia él-
Ana: ¡Que linda visita! parece que mis niñas extrañaron a su tío bueno padre Nicolás.
Nicolás: Tengo una sorpresa para ustedes -alejándose un poco de la puerta-
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Un cambio de vida
FanfictionCuando creían que solo deberían verse en fiestas algo sucede, y sus vidas cambian al completo ¿Podrán juntos superar con lo que la vida los sorprendió?
