Noche libre. (5)

162 11 4
                                        

Ah pasado un mes, ¡Si un mes! Hace un mes que ya no recuerdo que era dormir hasta las 12 del mediodía después de una noche de fiesta, con resacada, si es que soy capaz de levantarme, de hecho, a veces suelo despertarme directamente a la hora de la merienda.

Hace un mes que la vida desgraciadamente me ah puesto a Nicolás en el camino de la convivencia, esto no podría estar ni en mis peores planes de vida, pero sucedió, Ana ¿En qué pensabas cuando tomaron esa decisión?

Nos levantamos en distintos tiempos, también eh comenzado a trabajar con algunos proyectos que quedaron de Ana Parker por terminar, pero eso no es todo, finalmente hoy es sábado, nos toca la noche libre a los dos ¡Al fin! Parece como si hubiéramos sacado la lotería.

Una prima de Nicolás cuidara a las niñas, y saldremos de fiesta, por supuesto, no deberíamos llegar tan tarde, y con un estado no tan mal de ebriedad.

Quien nos conoce podría decir que nunca hubieran pensado en que nosotros tengamos hijos, Nicolás siempre fue un desastre y yo sigo su mismo camino, dos personas libres, sin hijos, con vida amorosas con quien quisiéramos, sin nunca enamorarnos de verdad, pero si, con borracheras que fueron escandalosas.

El sábado comienza, eh traído toda mi ropa de España y me eh comprado por demás en Buenos Aires, pero nada me convence, tengo a Matilda mirándome entretenidamente.

Emilia: ¿Este?

Matilda: No.

Emilia: -suspiro y miro a Nicolás saliendo del baño, ya cambiado- ¿Podrías no bañarte en perfume?

Nicolás: -me mira- Tengo que estar perfumado para mis chicas.

Emilia: -me rio y revoleo los ojos-

Nicolás: -mira a Matilda- ¿Qué piensas del tío? ¿Esta guapo?

Matilda: Muy guapo papá.

Emilia: Ni lo intentes, sos el padre.

Nicolás: Hoy soy el tío, mañana soy papá.

Emilia: ¿Qué pasa te hace sentir más viejo?

Nicolás: ¿Y ese vestido tan escotado? -mirándome de arriba abajo-

Emilia: ¿Qué miras? ¿A caso nunca viste una mujer?

Nicolás: Si, varias, pero me había olvidado algunas partes de tu cuerpo, que de hecho deberías dejar de preocuparte por mi perfume, que una vez quedo impregnado en tu cuerpo.

Emilia: Por desgracia.

Regrese a cambiarme, Matilde ah elegido mi vestido, y luego apareció la prima de Nicolás, para cuidar a las niñas por la noche.

Cada uno agarro sus cosas y se dirigió a distintos caminos, yo Sali con otras amigas de la facultad para ponerme al día y sentir un poco mas cerca a Ana hablando de Arquitectura.

Salimos a un boliche super reconocido, tome alcohol por demás, baile con varios hombres, me bese con dos de ellos, sentí esa libertad que mantenía hace mucho tiempo, pero entre tanto baile y alcohol a lo lejos apareció Nicolás ¡Mierda! ¿Qué hace aquí? Esta en la misma situación que yo con amigos, bailando con mujeres, besándose a algunas de ellas, nos desconocemos al completo, aunque sabemos quien somos nos ignoramos en el medio de la gente.

Se hacen las cinco de la mañana, estoy alcoholizada y Nicolás creo que esta mejor que yo, es hora de regresar, Nicolás se acerca a mí.

Nicolas: Es hora, si no, no voy a ser capaz de levantarme.

Emilia: -bailando- Cinco minutos más.

Nicolas: Vamos Emilia.

Emilia: Ok -fumo- Vamos.

Un cambio de vidaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora