15

28 0 0
                                        

Harry no ha dicho ni una sola palabra desde que abandonamos el local mientras que todo lo sucedido se reproduce en mi cabeza una y otra vez. Lo miro intentando entenderlo, intentando adivinar lo que piensa, buscando algo que todavía no logro comprender. Liam ha accedido a ayudarnos a ambos, dos vidas terminan y dos vidas comienzan. Empezar de cero siempre ha sido mi mayor sueño, el inicio de la libertad que tanto tiempo he anhelado. Las normas son claras y precisas, no hay lugar a error o de lo contrario todo se habrá terminado. Aquí nos separamos, bajo el puente que cruza la ciudad, entre la oscuridad y las sombras, con el corazón en un puño, el cuerpo temblando y los ojos llorosos. Me tomo un segundo inhalando las pocas fuerzas que me quedan y lo observo. Parado frente a mi, dándome la espalda y sin mediar palabra. En apenas unas horas estaremos rumbo a una nueva vida, pero algo en mi me grita, me mantiene alerta. El terror de ser traicionada se va haciendo cada vez más presente.

— Mírame. — siento como mi cuerpo se desvanece — ¿Qué pasa si algo sale mal? — veo como sus hombros caen, como si hubiera estado reteniendo el mayor de los suspiros. 

— Todo puede salir mal, eso es lo nuestro. — se ríe para sus adentros y finalmente se gira. Estira su mano intentando agarrar la mía y me empuja ligeramente hacia el. — Estaremos bien. — un escalofrío recorre mi cuerpo al escuchar esas palabras, mi instinto me dice que no debo creerlo. — Jules... — coloca las palmas de sus manos en mi cabeza y apoya su barbilla en ella. — ...te quiero. — se acerca lo suficiente para quedar casi a mi altura y me besa.

— Quédate. — el miedo se hace más fuerte cada segundo que pasa, siento que se me va a salir el corazón del pecho.

— Todavía me quedan cosas que solucionar. — me rodea con sus brazos acercándome a su pecho. — Son solo unas horas, estaré allí. — lo miro insegura mientras nuestro abrazo se rompe y nuestros cuerpos empiezan a tomar distancia. — Te lo prometo.

— No importan tus asuntos pendientes, esta vida, todo esto va acabar. — señalo nuestro alrededor con las manos — No lo necesitas. 

— Jules... — resopla

— Necesito que lo dejes atrás, Harry. — desde que dejamos a Liam el miedo no hace más que jugarme una mala pasada, tan solo puedo recordar las veces en las que falló, las veces que me abandonó — Por qué no puedo ser yo más importante que todas tus mierdas.

— No puedo. — cabizbajo y sin ganas de continuar con esta conversación, mira su reloj y da un paso atrás. — Es tarde. — comienza a caminar dejándome atrás. — Allí estaré.

Me encantaría salir corriendo detrás de él pero me quedo parada, esperando, observando. Por un momento me siento perdida, no sé que hacer. Quiero creerlo, quiero hacerlo con todas mis fuerzas, pero nunca lo consigo. ¿Cómo puedo hacerlo? A pesar de sus te quiero, de sus besos y sus abrazos sigo sin sentirme cerca de él, sigo sintiendo miedo de acercarme y ser rechazada. A pesar de que ahora conozco sus sentimientos, la historia no ha cambiado, la tensión y la incertidumbre siguen estando entre nosotros. Me enfada que se vaya y me deje atrás, solo tenía que aguantar unas horas a mi lado, hacerme su prioridad por una sola vez. Cierro los ojos y suspiro profundamente intentando ordenar mis ideas. Me pido una última oportunidad, confiar una vez más. Siento como mi cuerpo se va haciendo más pesado, las emociones han ido drenando toda mi energía. 

A diferencia de Harry yo no puedo permitirme el lujo de arreglar mis asuntos pendientes. Todavía tengo muchas preguntas sin respuesta, dudas que no han parado de surgir en estos últimos meses. Me gustaría enfrentarme a mis padres, conocer todos sus secretos, todo aquello que me han estado ocultando, saber si alguna vez me han querido y no haber sido más que una moneda de cambio para sus negocios. Quisiera también regresar con Ava, hablar con ella durante horas de todas esas cosas que dice que tengo que descubrir por mi cuenta. ¿En qué momento se ha convertido ella en parte del caos? Todavía me pregunto de que se tratan esos secretos y por qué siempre involucran a Harry o a Louis. Es frustrante vivir en un mundo en el que eres invisible, en el que tu simple existencia no significa absolutamente nada para nadie. Un mundo en el que no tienes voz, donde nadie te escucha. 

Hold On To MeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora