Mi cuerpo cae rendido en el momento en el que el tren se pone en marcha. Puedo sentir como Harry besa mi cabeza mientras descanso apoyada en su hombro, coloca mis piernas sobre las suyas y me sujeta con cuidado. Todavía no hemos cruzado ni una sola palabra, pero ambos sabemos que llegar hasta aquí no ha sido fácil. Intento olvidar lo ocurrido en las últimas horas, aunque el miedo todavía no se me ha ido del cuerpo. He experimentado tantas emociones que me cuesta diferenciar lo que es real de lo que no, todavía me siento perseguida y temo que esta horrible sensación nunca desaparezca. Rodeo el brazo de Harry con mis manos, intentando sentirme lo más cerca posible de él, y es en ese momento cuando una sensación de alivio me hace sentir, aunque solo sea un segundo, como en casa.
— Duerme, te avisaré al llegar. — libera su brazo de entre los míos y lo pasa por encima de sus hombros, permitiéndome estar más cerca de su pecho.
— ¿Puedo pedirte un último favor? Antes de dejar esta vida atrás. — alzo ligeramente mi cabeza para mirarlo, él me observa en silencio pero dedicándome toda su atención. — Me gustaría saberlo todo. — vuelvo a mi posición inicial colocando de nuevo mi cabeza en su pecho. — No quiero dejar ningún secreto atrás, si la vida de Jules acaba aquí, quiero que todo se quede con ella.
— Lo haré, pero no aquí. — siento como su cuerpo se tensa y como intenta calmarse en un suspiro. — Tenemos todo el tiempo del mundo. — puedo sentir como se acerca para besar mi cabeza, pero por un momento duda y apenas siento un tímido roce antes de apoyar su barbilla.
De nuevo me quedo en silencio, pero esta vez con la mente en calma. Creo que es la primera vez en mucho tiempo que siento como todo el ruido que había en mi desaparece. Mi cuerpo pesa cada vez más debido al cansancio y la falta de sueño, pero intento resistirlo todo lo posible mientras acaricio la mano de Harry con la mía hasta finalmente entrelazar nuestros dedos. Cierro los ojos, sonrío y me dejo llevar. Es la primera vez que me siento en casa, he encontrado mi hogar en quien menos me hubiera imaginado y no encuentro forma de agradecer la suerte que he tenido de que este temerario individuo se haya cruzado en mi camino. Sé que es difícil y que está muy lejos de ser perfecto, pero a mis ojos, no hay nada mejor. Hemos aprendido muchas cosas el uno del otro, nos hemos conocido de una forma tan personal que a la mayoría le llevaría toda una vida conseguir y aún así no sería suficiente, hemos conectado y avanzado juntos durante todo este tiempo.
— Bonjour, mademoiselle. — susurra contra mi oído. — ¿Preparada? — me muestra los pasaportes que Liam me había dado antes de salir. —¿Quién vas a ser? — observo la información detalladamente, memorizando y comparando ambos documentos hasta finalmente decantarme por uno.
— Diana Jefferson, encantada. — extiendo mi mano como forma de presentación lo que provoca una risa contenida que marca sus hoyuelos. — Y tu, ¿Quién eres?
— Que hijo de puta... — balbucea. — Oliver. — cierra el pasaporte intentando esconderlo, pero me doy cuenta de que algo oculta y se lo quito de las manos.
— Stacy Baker. — no puedo contener la risa al leer su nombre completo mientras que el pone los ojos en blanco.
— Déjalo. — retira el pasaporte de mis manos mientras me río y no puedo evitar agradecerle a Liam este momento, necesitaba quitar la presión de mis hombros.
— Me gusta mucho. — Harry se apoya contra el respaldo del asiento intentando alejarse. Todavía riendo, me acerco a él y beso su mejilla. — Prometo no revelarle a nadie tu segundo nombre. Oliver Baker.
Imito su postura apoyando mi espalda completamente sobre el asiento y estiro mis piernas sobre las butacas del frente, apenas quedan unos minutos para llegar a nuestro destino y a pesar de las bromas, empiezo a ponerme nerviosa. Esto es real, está pasando. Los últimos minutos del trayecto se pasan en un abrir y cerrar de ojos, todos mis sentidos están alerta y a pesar de estar solos en el vagón, puedo escuchar a los demás pasajeros inquietándose, preparándose para la llegada a París. En apenas unos minutos dejaremos de ser Harry y Jules, para siempre. Sé que Harry puede sentir mis nervios, diría que hasta las paredes pueden sentirlo y por un momento me veo capaz de provocar un terremoto. Me estremezco cuando siento su brazo sobre mis hombros intentando reconfortarme, lo observo y sonrío levemente. Hay algo que todavía me perturba, la imagen de Louis dejándome marchar con tanta facilidad, sin amenazas, sin resistencia... eso no es propio de él, es como si me lo hubiera puesto demasiado fácil.
ESTÁS LEYENDO
Hold On To Me
FanfictionSegunda parte de "Hold On" // Yo pertenecía a una alta clase social, aparentaba ser feliz y perfecta. Él era un chico solitario que aparentaba no tener sentimientos. Pero nada es lo que parece. Eso es algo que ambos aprendimos desde el momento en qu...
