02 | La manzana...

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Para poder graduarse de Derecho Athena tuvo que renunciar, entre muchas otras cosas más, al exquisito privilegio de dormir

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Para poder graduarse de Derecho Athena tuvo que renunciar, entre muchas otras cosas más, al exquisito privilegio de dormir. Primero los cuatro años de carrera y luego dos más del máster, seis años en total de los que no hubiese podido salir ilesa sin el café. 

Ya no era solo cuestión de gustos o preferencias, la castaña consideraba que aquella sustancia psicoactiva era tan importante como los grupos alimenticios y sin eso simplemente no podía comenzar su día. Así que después de dejar a su hijo en el colegio se pasó por VeGourmet, una cafetería vegana que se encontraba cerca del ayuntamiento y gracias a Dios también cerca de su oficina. 

Athena no era vegana, sin embargo en aquel establecimiento servían el mejor café que hubiese probado alguna vez en su vida y desde que lo descubrió, no había día en que no se pasara para alimentar su obsesión por aquella bebida. 

Tomó asiento en la barra y antes de siquiera poder levantar la cabeza, ya tenía frente a ella una taza humeante y el rostro sonriente de Mike, el dueño del lugar, mirándola fijamente. 

-¿Es leche de almendras? - cuestionó la castaña luego de que el delicioso aroma se colase por sus fosas nasales. 

La sonrisa masculina se debilitó un poco.

-¿El cielo es azul? - dijo Mike en respuesta. Athena rodó los ojos con diversión - Pues claro que es leche de almendras, me ofende que preguntes. Te conozco mejor que tu propia madre - replicó con un tono agudo.

La castaña rió por lo bajo y procedió a beber lentamente, cuidando no quemarse. 

Mike Cavanagh podía ser bromista el 89% de las veces pero en algo tenía razón, la conocía muy bien. No era extraño, después de todo Athena llevaba más de 10 años siendo clienta frecuente de su cafetería y antes de ella su padre lo fue toda la vida. Sus familias eran muy unidas y aunque la castaña fue hija única, con Mike cerca era difícil sentirse de esa manera. Se volvieron mejores amigos con el paso de los años, aunque casi fue una obligación tomando en cuenta lo bien que se llevaban sus padres. 

-Bueno, bueno ¿Qué tenemos aquí? - exclamaron con exceso de entusiasmo a espaldas de la castaña y antes de que esta pudiese darse vuelta, unos brazos la rodearon desde atrás al tiempo que besaban su mejilla. El perfume dulzón que se conocía tan bien se mezclo un momento con el aroma del café y le fue inevitable no arrugar la nariz - Si es mi mejor amiga y su mejor amigo... al que debo querer por obligación - añadió Chelsea, mirando fijamente al pelinegro del otro lado de la barra. 

Mike le devolvió la mirada desafiante mientras Athena intentaba reprimir las ganas de reír. 

-¿No se supone que tienes un despacho que abrir? - inquirió el de ojos azules, inclinándose sobre la barra. 

La sonrisa de la pelirroja se ensanchó. 

-No, no lo creo. Mi jefa me ha invitado el desayuno. 

Athena arqueó una ceja en su dirección. 

Scars (Chris Evans)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora