CAPITULO 18

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CITA



Emma Williams



¿Acaso esto era una puta broma o mi mente me jugaba en contra? Pestañeo un par de veces para saber si esto es real y sí, efectivamente, sí lo es.

.—Emma, justo a quién quería ver -me dice y miró en todas las direcciones buscando a alguien más pero solo estoy yo- vamos, acércate y deja de jugar -se ríe.

.—Ya, no sé qué clase de broma es esta pero juro que no es para nada graciosa, ¿Sí? -le digo mientras me acerco algo cautelosa- ¿Qué quieres ahora?

.—Mmm, que agresiva. Me gusta -dice con coquetería y acto seguido me entrega el ramo de flores que ahora que lo noto tiene varios colores ya que son diferentes tipos de rosas- cálmate un poco que a mí fue quien dejaron bajo la lluvia anoche.

.—Si lo siento por eso -digo y este sube su hombros en señal de que no importa ya.

Bajo la mirada apenada y esté me abre la puerta del copiloto para que suba y alzó la mirada con una ceja enarcada.

.—¿Creés que por darme un ramo de rosas subiré a tu auto? Tampoco es como que me lamento mucho de dejarte bajo la lluvia.

.—Si quieres caminar no hay problema pero nuestro destino queda algo lejos -dice coqueto y sonrió para mis adentros- ¿Subirás, nena?

"¿Me llamó “nena”? ¡ME LLAMÓ NENA!"

.—Bien, subiré -le digo rendida- pero nada de malos tratos y mucho menos malos ratos, acepto pero no quiero pasarla mal, ¿Bien?

.—Calma, fiera -se ríe y yo ruedo los ojos.

.—No eres gracioso, ¿Okey? -le digo y me subo al auto.

Adam niega, obvio que si me dió risa pero quiero verlo llevarme la contraria. Rodea el auto y abre la puerta para luego subir.

.—¿A dónde iremos?

.—No te lo puedo decir, linda -me dice y frunzo el cejo- se me arruinaría la sorpresa, ¿No crees?

.—Bueno…

Me echa una mirada fugaz encendiendo el auto y yo me dispongo a ver por la ventana, me siento nerviosa y algo hostigada. Respiró hondo intentando que el asiento me oculte todos los demonios que me atormentan ahora mismo…

Al salir del trabajo tenía pensado ir a mi casa, comer helado y lamentar el haber usado a Leonel para algo que no me alivió en nada, en mis planes no estaba Adam ni mucho menos esto que era… ¿Acaso esto se podría llamar cita?

.—No quiero ser fastidiosa o entrometida pero… -empiezo- ¿Acaso esto es una cita? -digo mientras fijo mi mirada en mis manos con las cuales ahora jugueteo.

.—No me gusta poner etiquetas pero me parece un buen nombre para esto que hacemos -lo noto sonreír y yo me sonrojo.

.—Bien, es una cita entonces -digo por lo bajo- ¿Puedo? -le digo señalando el mando de control y este asiente.

Veo que puede conectar a YouTube así que me dispongo a buscar alguna canción y encuentro una de mis favoritas en la lista de reproducción de Adam, volteo a verlo con ilusión y este me ve inquisitivo.

.—¿Y ahora por qué me ves así? -enarca una ceja.

.—No sabía que escuchabas ese tipo de música tan… romántica -bromeo y este rueda los ojos.

Un beso bajo la lluvia[#1] Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora