CAPÍTULO 03

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INSENSATEZ

Emma Jones

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Emma Jones

El peso de mis actos siempre recaía en mí con una intensidad que me derrumbaba o me dejaba un leve rasguño en mi armadura y eso solo me reiteraba lo inmadura e idiota que soy en algunas ocasiones "como ahora" de nada sirve sentirte culpable de algo y aceptar tu error cuando alguien más viene a joderte.

Sabía muy bien que lo que hice la noche anterior fue una tremenda estupidez y si por hacerme cargo de mis actos era está dispuesta hasta ir presa de forma voluntaria por lo que hice pero de nada serviría porque alguien iba recordarme eso toda la vida o, si tenía suerte, la mitad de esta y ese era peor castigo que ir a la cárcel.

"MIERDA" yo definitivamente tenía una suerte del culo sin contar las estúpidas decisiones que he tomado a lo largo de corta e imbécil vida. Las puertas del ascensor se abren revelando el cuerpo de Jhoan y maldigo deseando que esto no estuviera pasando tapo mi rostro ligeramente en una clara señal de frustración hasta que lo escucho hablar dañándose el poco buen humor que tenía hace un rato...

-¡Emma, querida! -me cago en todos-. ¿Cuál será tu próxima humillación hoy? O mucho mejor, ¿A quién le vas a dañar la boda ahora?

Ignoró el comentario de Jhoan y levantó mi mentón "solo ignoralo" lo esquivo intentando adentrarme en el ascensor y por el rabillo del ojo veo a Adam que está recostado al lado del ascensor con esa mirada tan fría característica de él "y excitante"

Siento algo en mi antebrazo y me detengo de golpe bajando la mirada poco a poco cuando me doy cuenta que es la mano de Jhoan quien me está reteniendo y respiro hondo.

-Es muy fácil para ustedes ignorar sus problemas, ¿No? Por eso siempre van a ser unas zorras débiles -se ríe y me suelta con brusquedad-. Recuerdo que siempre que te era infiel tu solución era irte a dónde tu madre a llorar como una cría, muy patético.

"Oh, vamos ¿He oído bien?"

-Creo que lo que acabas de decir hablas más de ti que de mí -los hombres podían llegar a ser tan ridículos-. Pero claro ¿Para ti era mejor que yo aguantara tu infidelidad a que yo te dejara por ser un inservible? Grande, Jhoan. Grande.

Me giro lentamente mientras aplaudo con una sonrisa fingida en mi rostro y el rueda los ojos dando un paso al frente.

-¿Ves? Sigues siendo una zorra débil, siempre lo fuiste y siempre lo serás.

Su tono es burlón y escucho como Adam bufa así que me paro firme y hago un gesto con la mano restándole importancia a lo que dijo como si no me afectara.

-Vamos, cariño - lo miró con una ceja enarcada-. ¿Qué te hace pensar que soy una zorra débil? Ya deberías saber que no lo soy, ¿O acaso se te olvidó quien golpeó a tu esposa hasta romperle el cráneo? O aún mejor, ¿Quién te dejo en ridículo en tu propia boda?

Sip, definitivamente lo de romperle el cráneo a la novia no era buen argumento pero se nota que le dolió porque sus ojos destilan odio.

-Si que lo eres -me ruge señalándome con su dedo-. Porque huyes de todo; escapaste de mí en vez de arreglar todo y en mi boda escapaste luego de agredir a mi esposa -dice y yo río-. ¿Qué es tan gracioso?

Sonrió con suficiencia y camino de forma provocativa hacia él contoneando mis caderas de lado a lado logrando que su mirada baje a esa zona notando como traga grueso cosa que me hace sentir que ahora yo tengo el control de la situación. Me posicionó al frente de él colocando una mano en su pecho y acerco mi rostro unos cuantos centímetros al costado para hablarle en el oído.

-¿Qué se siente que esta zorra débil ahora sea la causante de que tu miembro esté así? -le digo retadora-. Hagas lo que hagas siempre seré un constante tormento para ti y tu siempre serás un imbécil, ¿ Recuerda que ya no tienes el control, lo tengo yo -dejo un ligero beso en su cacheteo para luego alejarme un poco y le guiño un ojo.

Sus ojos se entrecierran tanto que ahora forma una línea recta y yo palmo su rostro para luego darme media vuelta y dirigirme al ascensor conteniendo el aire para no parecer nerviosa cuando veo que en el rostro de Adam hay una de esas sonrisas juguetonas que tanto me gustan. Nuestros ojos se miraron fijamente por un par de segundos hasta que llego al ascensor y suelto todo el aire que contenía cuando las puertas se cierran...

"¿Qué mierda hice ahora?"

•······.······•

No me gustaba este trabajo en lo absoluto, yo quería ser modelo o aeromoza "mi gran sueño frustrado" pero como siempre mi madre me arrebató lo que más quería, siempre me reprochaba el hecho de que ella era quien pagaba mis estudios y que su única hija no tendría un trabajo mediocre o uno que tal vez me mate.

Recuerdo que de niña, cuando vivía en Venezuela me iba a él aeropuerto más cercano de dónde vivía y me pasaba horas viendo los aviones hasta que se hacía tarde y debía volver a casa antes de que llegara mi madre; esa era una rutina que mantenía todos los días hasta que mi madre se dió cuenta de lo que hacía.

Aún recuerdo aquel día...

"-Quiero que tengas un trabajo fijo, Emma. No puedes ir por la vida dependiendo de una pasarela y menos quiero que un día mi teléfono suene en la madrugada avisando que en el avión que ibas se estrelló -dice mi madre- No es no y aquí no tendremos una discusión estúpida por tus "sueños" -hace comillas con sus dedos cuando dice aquello.

.-Vamos, es lo que me gusta -le hago un puchero- Anda, ma.

.-¡BASTA! -me grita y yo me encojo en mi lugar- Mientras vivas bajo mi techo y sea yo quien pague tus estudios harás lo que yo te diga, deja de insistir que sabes que no ganarás..."

Aquel día todo se fue a la mierda y siendo tan pequeña le grite a mi madre que cuando tuviera la oportunidad de irme lo haría "y cumplí aquello" apenas pude busque un empleo y un lugar lejos donde irme a vivir aunque de vez en cuando me quedaba en casa de ella ya yo había decidido mi destino desde pequeña; ser lo suficientemente independiente para poder cumplir aunque sea un sueño de los tantos que tengo pero eso ya era tema parte así que aquí estoy, lamentando cada día de mi miserable vida el no haber tomado las decisión que quizás hoy me hubieran servido, ¿Y lo peor? Nunca sabría si aquellas decisiones me llevarían a ser alguien realmente grande o alguien realmente miserable, como ahora...











Nota:

Ay, quería y hermosa Emma. Quién iba a pensar que un ser tan brillante iba a estar tan roto... Siempre brillando por fuera pero nunca por dentro, tan frustrada por no cumplir sus sueños.

Ahg, la luz también abarca tanta oscuridad...

Con amor, Ari.

Con amor,  Ari

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Un beso bajo la lluvia[#1] Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora