CAPITULO 17

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CAMINOS



Adam Jones


.—Esto es vergonzoso, en serio que lo es -me dice mi jefe enfurecido y solo puedo pensar en cómo Emma me dejó ahí tirado como un perro- ¿ACASO ME ESTÁS ESCUCHANDO? JODER -me grita y su puño impacta con la mesa causando un gran estruendo.

.—Claro que lo escu…

.—Cállate, no quiero oírte -me dice y se toca el puente de la nariz con los dedos ejerciendo algo de presión- Estás despedido y no está en discusión, lo que hiciste es poco ético y es acoso, puedes ir preso por eso y mi nombre es el que está en juego ahora. Lárgate.

No digo nada porque se que tiene razón, anoche no lo ví tan mal pero ahora noto que todo fue una total mierda lo que hice y todo para nada. Salgo de la oficina y me dirijo a la que ahora no es mi oficina a recoger un par de cosas personales que no se pueden quedar aquí, ya luego de eso me dirijo al ascensor y cojo mi móvil mientras para conseguir otro empleo en esas páginas de facebook e Instagram.

Luego de que Emma me dejara ahí, en medio de aquella gran lluvia tardé un par de minutos en procesar aquello y no me moví hasta que el vigilante del edificio me pidió que me marchará.

Me sentía ridículo en ese instante y solo quería beber hasta no poder más, me monte en mi auto y me cojí a la primera mujer que ví en el club odiándome más por haber rompido mi regla de "no aplicar el sadomasoquismo en simples zorras de esquinas"

Aunque no le reprochó nada a la chica de ojos hipnóticos si me jodió el ego y el orgullo, estoy acostumbrado a que todo me lo dan y todo lo obtengo quieran o no, nací siendo un puto caprichoso que apenas decía "a" y ya tenía lo que sea a mis pies y el que Emma no cediera a rendirse ante mí me jodía, quería amarrarla de la cama y decirle lo rica que se ve así, nalgear ese culo tan grande que se carga para luego darle besos en cada rincón de su cuerpo…

De la peor manera aprendí que no todo es como uno quiere. Luego de todo ese desvergue mi jefe me llamó temprano diciéndome que quería hablar conmigo algo importante y ya yo sabía de qué se trataba, tenía ya tres horas analizando los pro y los contra de qué sucedería si este se enterara que manipule las cámaras de seguridad a mi antojo para espiar a alguien y aquí estoy, despedido…

Llevo ya tres horas dando vuelta por el centro de la ciudad viendo los carteles de empleos y preguntándole a cualquiera si sabe de algún empleo pero la gente en esta ciudad parece que fuera subnormal que te mira raro "de seguro les pido dinero y ahí si me lo dan, hasta trabajo son capaz de ofrecer"... Doy vueltas y vueltas sin darme por vencido cuando me entra una llamada.

No reconozco el número así que tardo un poco en decidir si debo o no contestar… antes de que suene el tercer pitido contestó rindiéndome.

.—¿Bueno? -digo pero solo se escucha una respiración algo acelerada- ¿Quién es? No estoy para juegos.

.—¿Adam? -dicen al otro lado de la línea y reconozco esa voz en seguida.

.—Mmm, sí ¿Tú quién eres?

.—Ah… s-soy Emma, sí… -se escucha nerviosa y yo solo estoy cabreado con esa maldita hechicera que no me hace razonar- ¿Adam?

.—Eh, sí. ¿Qué quieres? -digo cortante.

.—Oh, bueno… ¿Sabes?, mejor déjalo, ¿Sí? Esto fue un error… -dice y se corta la llamada.

"Mierda" no quería tratarla mal pero me cabreaba el hecho de que me dejó en ridículo, quería tenerla a mis pies, sí, pero no tenía en mis planes rendirme ante ella y seguir su juego estúpido de "un día te quiero y al otro ya no" podría ser lo que sea pero un lame botas jamás aunque...

Un beso bajo la lluvia[#1] Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora