25 de enero, 2015.
Es domingo y la noche esta por caer y yo aún continuo sentada en el suelo de la sala con varios de mis libros regados por el lugar, la música aún se reproduce y estoy segura de que si la hubiera quitado horas atrás, desde cuando que ya habría terminado la tarea.
No me podido resistir a ponerme a cantar varias de las canciones, gracias a mi tristeza interna las he cantado con sentimiento de más. Cosa que alarmó a Margarita, o sea, ya había cantado la gata bajo la lluvia pero nunca me había puesto a llorar.
Margarita siempre me ha dicho que esa canción duele mucho, y en verdad lo hace, después fui a la cocina por un poco de helado para no estar triste pero no funciono. Aún continúo triste pero al menos con helado en la boca, oh y en compañía de la tarea que se suponía tenía que terminar desde hace horas.
Cuando al fin logré terminarla subi a mi habitación para prepararme para dormir, sinceramente extrañaba este lugar.
Es donde crecí y están todos mis recuerdos, pero extrañaba más allá de eso. Extrañaba a Margarita y Felipe, extrañaba pasarme por los jardines y acostarme en el pasto para sentir el sol en mi cara.
Ordené un poco mi habitación, y saqué la ropa que usaré mañana sin muchos ánimos de ir mañana a la escuela pero, no puedo seguir faltando a clases. Mi padre y yo hemos estado hablando de un posible cambio de escuela, pero a otro país. Lo más raro de la situación ha sido que yo se lo propuse, aún estamos hablando del tema porque el no está convencido.
Dormir me resulta más difícil de lo normal, me había acostumbrado tanto a tener llamadas nocturnas con Eric, otra vez me había acostumbrado a alguien.
Primero me acostumbré a que Carlos y Paulina me leyeran un cuento antes de dormir, después me acostumbré a Héctor y ahora me había apegado a Eric.
Antes de subir a mi habitación había tomado un té que me preparo Margarita para dormir, y en efecto dormir como un tronco pero, desperté muy temprano.
Siento que poco a poco estoy volviendo a ser yo, la que era antes de que Héctor muriera. Hablar con Betty me había hecho ver las cosas desde otro ángulo, habíamos hablado durante mucho tiempo y estoy segura de que si no hubiera sido muy tarde hubiéramos continuado con la conversación.
Estos días había sufrido algunos malestares pero al parecer dormir toda la noche me había ayudado, ahora que me veo frente al espejo arreglada es notable la diferencia, o sea, siempre me veo bien con mi ropa pero esta vez hay algo diferente.
No me veo pálida, mis ojos tampoco están hinchados y mi cabello está muy bien peinado. Las horas que dormir hicieron su efecto y me siento mucho mejor, es como si mi mente se abriera y trabajara mejor.
Con el ánimo por los cielos baje a desayunar, me senté en el comedor en mi lugar de siempre y me dediqué a poner comida en mi plato. La mesa estaba llena de varios platillos preparados por las manos de Margarita, aquí nada se desperdicia porque desayunamos nosotros y hasta los que trabajan aquí.
Todos son libres de entrar cuando quieran y servirse lo que quieran, así de fácil.
-Buenos días. -saluda mi padre entrando por la puerta principal del comedor, vaya, que bien se siente llamarlo padre.
-Buenos días. -le devolví el saludo llevándome un trozo de pan a la boca.
-¿Que tal dormiste?.
-Excelente, ¿pensaste en lo que te dije?. -pregunte refiriéndome al cambio de escuela.
Ese cambio podría venirme bien, podría explorar más allá de esta ciudad y conocer a nuevas personas. Además, de que me he puesto en contacto con Selena y descubrir que esta viviendo en Londres. Así que después de todo no estaría sola en un lugar desconocido.
ESTÁS LEYENDO
Bae. [AP #1]
Roman pour AdolescentsBea Sanders está acostumbrada a que las personas la abandonen, primero fue la mujer que le dio la vida y después fue el hombre que contribuyó en su creación. Siempre ha sido así, y las cosas no cambian cuando hace un trato con Eric Sallow. Eric Sal...
![Bae. [AP #1]](https://img.wattpad.com/cover/232710641-64-k717805.jpg)