CAPÍTULO 2.

9.1K 698 254
                                        

Hay momentos en los que ni siquiera estamos preparados para lo que avecina, y cuando se trata de amor es igual. Ella era perfecta, siempre aprovechaba cualquier momento para admirar su belleza inigualable, estaba consciente de que ella sólo estaba cerca para estar al tanto de los movimientos de mi mejor amigo, pero no me importaba siempre que pudiera apreciarla con detalle.

Había ocasiones en las que ella se percataba de que yo la estaba observando mientras disimuladamente tomaba fotos de Niall. No quería imaginar la cantidad de imágenes que había en ese pequeño aparato que nunca soltaba, podría haber cientos y cientos de ellas, y aun así ella les echaría un vistazo antes de ir a dormir.

Me remuevo incomodo en la cama dejando la vista al techo de mi habitación —Que ironía — murmuro entre el gran silencio que hay durante la noche. Saco mi celular sonriendo con dolor hacia la foto que tengo de fondo: Baylee está mirando hacia un punto en específico, Niall. Ese día ni siquiera se percató de mí, sus orbes solo enfocaban al chico rubio que trotaba alrededor de la cancha. ¿Es que acaso no se cansaba? ¿Por qué tiene que fijarse en él? ¿Por qué no en mí? Yo puedo hacerle feliz como no se imagina, podría llevarla hasta el lugar más recóndito si ella así lo quisiera, juguetear como todas las parejas, besarnos hasta cansarnos y demostrarle cuanto la amaba a cada segundo.

Sin embargo las cosas no eran así, como muchos decía "amaras a quien no te ama, por no haber amado a quien te amo"

[...]

Cierro el casillero cuando tengo mis libros conmigo, saco mi celular para revisar la hora y ver si tengo tiempo de pasar por un café, pero me distraigo cuando me topo con mi amigo, viene acompañado de su amada novia, Lily.

— ¿Estás listo para preguntarle a la chica? — es lo primero que sale de sus labios.

—Buenos días también para ti. — murmuro sonriente.

—Buen día Harry. — dice la chica a su lado con una sonrisa. — Ya sabes como es este chico, siempre directo al grano. — le disculpa como siempre. — Por cierto me conto sobre lo que harás, y créeme que es genial, sería muy lindo que saliéramos los cuatro juntos en citas dobles. — comienza a decir mientras avanzamos hacia el aula. No habrá café para mi hoy. — Te deseo toda la suerte del mundo para que ella acepte salir en conjunto, aunque con un chico tan lindo como tú no creo que se pueda resistir. — Niall voltea verla indignado con su boca entre abierta. — Oh cariño. — lo abraza. — Sabes que a mí me van más los chicos rubios teñidos con ojos azules justo como tú. — besa sus labios haciéndome sentir incomodo en lo que resta del camino.

Entramos al aula, la mayoría ya está en sus pupitres asignados por número de lista, voy hasta el mío que está casi al final.

BAYLEE

Apilo mis libros cuando la clase de música está terminada, es la última del día y agradezco que ya haya acabado, no hice mucho como siempre, pero es aburrido estar solo tocando una estúpido triangulo, y lo que lo hizo aún más aburrido fue el hecho de que Niall no apareció por aquí, extraño, lo sé, pero supongo que tendría entrenamiento.

Salgo del aula a toda prisa que no me percato del cuerpo que venía justo entrando. Todos mis libros quedan en el suelo — que idiota soy— me agacho para comenzar a recogerlo y la otra persona hace lo mismo, toma la mayoría de libros y me los entrega. Cuando me doy cuenta de quién es siento algo de vergüenza, es el mejor amigo de Niall — Más torpe no pude ser— los tomo con nerviosismo. Me muestra su sonrisa y carraspea su garganta.

—Lo siento. — murmura rascando su nuca.

—No te preocupes. — intento sonreír mientras comienzo a caminar con su compañía de lado. Me resulta extraño que esté hablándome, por lo usual él siempre que interrumpe cuando converso con Niall, jamás saluda, ni siquiera un "hola".

Deja salir un largo suspiro y detiene su paso.

—Baylee. — me llama, tomándome con suavidad del brazo.

— ¿Qué ocurre?

—Te he estado observando. — titubea jugando con sus dedos.

¡Ay madre! Me sonrojo al instante metiendo mi labio entre mis dientes.

—Puedo explicarlo. — me adelanto en hablar, sé a lo que se refiere, él es el único que presiento me ha pescado tomando fotos de su mejor amigo, o cuando estoy perdidamente admirándolo. Debe creer que soy una psicópata acosadora. Aprieto los libros a mi pecho y vuelvo hablar. — No me tomes por obsesionada tú también. — comienzo a mover mi rodilla con nerviosismo.

—Oye. — Me toma pro los hombros. — Tranquila, mira yo no hablare sobre ello. — me suelta y se mantiene en su mismo lugar. ¿Sobre qué hablara? Me relajo un poco para prestarle atención. – Y-yo...bueno. — de nuevo luce nervioso.

— ¿Tú? — pregunto con curiosidad.

—Quería pedirte....Bueno solo si tú quieres.

—Sea lo que sea que tengas que decir, que sea rápido, tengo que llegar temprano a casa. — le pido perdiendo la paciencia.

— ¿Quieres venir a los bolos mañana? —entre abro mi boca. — Después de clases claro. — Agrega.

Volteo hacia todos lados, en busca de las cámaras o de algún miembro del equipo de futbol que este grabándonos, esto es demasiado increíble. Cuando me percato de que no hay nadie más en los pasillos, me quedo en silencio sin responderle.

—Di algo, por favor. — me pide mordiendo su labio.

¿Qué se supone que diga? ¿Dónde se supone que esta Cassie para que me salve de este embarazoso momento? O ya de perdido el imbécil de Aarón para que me libere con cualquier estúpida excusa. Pero la realidad era que sólo estábamos los dos solos. ¡Bien! Sólo dilo—Tu Baylee Sparks tienes un objetivo, y no es el mejor amigo de Niall, sino Niall. —

Lo sentía mucho, pero yo no podía perder el tiempo con el amigo del chico que amo, podría ser muy lindo y todo, pero no era mi estilo.

Pude haber aceptado, eso hubiera sido mucho mejor, Harry siempre era atento a mí, él me quería de la forma en la que yo necesitaba que Niall lo hiciera, pero tarde me di cuenta de mi error.

—No creo que pueda ir. — Intento no sonar grosera en mi respuesta. — Lo siento— Sonrió un poco. — Adiós. — me alejo de él lo más rápido que puedo.

...

— ¡No puedo creerlo! —vocifera mi mejor amiga cuando termino de contarle el incidente con Harry en la salida de clase de música, omitiendo la parte en la que lo rechazo. — Ese chico es muy guapo, dime que no rechazaste la cita.

—No era una cita, estoy segura de eso. — La corto con exasperación en mi voz. — Y siento decepcionarte, pero no la acepte, ¡Por dios! Es ridículo tan sólo pensarlo, a mí me interesa Niall, no él. — suelto con altivez.

—Esto es demasiado cómico ¿Lo notan? – volteamos a ver a Aarón.

—Explícanoslo. — le pido con fastidio.

Se acomoda mejor en la cama de mi habitación doblando sus piernas.

—A ti te interesa ese rubiecito, tú a él no le interesas en nada, Harry está interesado en ti, pero tú en él no. ¿Lo notan ahora?

—Pues no me interesa tu opinión, sé que Niall algún día se fijara en mí, y no importa cuánto tiempo tenga que pasar.

HARRY.

Lo había hecho, seguí las indicaciones de mis dos amigos, pero ella finalmente me rechazo. Era de esperarse, como llegue a pensar que ella se fijaría en mí, cuando esta Niall Horan siempre en su mente.

Lanzo mi celular con fuerza hacia la cama, golpeo la silla del ordenador haciéndola llegar al otro extremo de la habitación, me tallo la cara con la frustración recorriéndome, no puede ser posible, ¿Qué debo hacer? ¿Teñirme de rubio? ¿Qué tiene él de especial? ¿POR QUÉ SIEMPRE TIENE QUE SER Él?

CRUSH ||h.s + n.h||Donde viven las historias. Descúbrelo ahora