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"El desafío de temperatura"

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—¡Ahhh eso fue agotador~— nuestra protagonista alegre estaba cansada después de entrenar tanto en el día, ya que se estaban preparando para los exámenes entrantes de baile y canto y por ende todas necesitaban reforzar sus cuerpos y voces.

—Karen-chan, toma tu botella de agua— Mahiru le pasó aquello que tanto había estado esperando y le agradeció felizmente.

—¡Chicas!— Junna entraba a los vestidores bastante agitada —¿Alguien ha visto a Hanayagi-san?

Apenas escucharon ese apellido todas negaron y miraron mal a la de lentes, ya sabían lo que iba a pasar.

—La última vez que la ví, estaba comprando unos dulces en la máquina expendedora— señaló Hikari mientras arreglaba su bolso.

—¿Probaste buscarla en el salón de ensayos? Ella siempre va ahí después de entrenar— recomendó la ojiverde alta, con una sonrisa y luego la pelirosa que estaba en el otro extremo de los casilleros habló.

—Esa Kaoruko, definitivamente no está allí, Hoshimi, yo te ayudaré a buscarla, sin duda merece un castigo por dormirse a escondidas.

—Gracias Isurugi-san. Si alguna la ve, avísenme de inmediato— todas asintieron y volvieron a lo suyo.

Ah pero, no estamos hablando de quienes queremos hablar.

La purasangre estaba metiéndose en este instante a las relajantes tinas que su escuela tenía. No estaba cansada a diferencia de las demás y como siempre, quería un espacio con ella misma para poder reflexionar, meditar y....

—¡Te encontré, Tendo Maya!— la rubia entraba con su toalla y sin su característico cintillo —No me dijiste que irías por un baño.

—Ara... No sabía que debía informarte, perdóname mademoiselleeste sobrenombre hizo que la contraria como siempre le gritase uno que otro insulto en francés, que de inmediato eran entendidos por ella—Ven entonces— le indicó el asiento que había a su lado y la ojirosa con timidez dejó su toalla para ingresar a la caliente y relajante agua.

Se acercó de a poco a la pelicafé y cuando finalmente estaba en frente de ella, sintió su mano ser tirada más cerca, dejándola a unos cuantos centímetros del rostro de la contraria.

—Sabía que me encontrarías, por eso no te dije nada.

Ella se sonrojó ante esto y luego desvió su mirada.

—¿Ocurre algo?

—E-Es la segunda vez que.... N-Nos bañamos juntas— y les aseguro que la primera sin duda había sido un desastre —Me da un poco de vergüenza aún no me acostumbro...— le susurró mientras se sentaba en sus piernas—Lo siento.

—No te disculpes por algo como eso, te entiendo perfectamente. Pero tal como dijiste, es cosa de hacerlo más seguido— la rodeó con sus brazos para luego darle un suave beso en sus labios—Disfrutemos el momento ¿Sí?— la francesa asintió tímida.

Su tierna relación había empezado hace un par de meses y por ahora ninguna de sus amigas (a excepción de Nana) lo sabía. La rubia suele cubrirlas cuando llegaban tarde de sus citas o también cuando querían estar a solas y se lo agradecían mucho, ambas eran un poco nuevas en esto del amor y por ende la ojiverde además les daba consejos de cosas que podían hacer o lugares a donde ir. Sin duda una muy buena amiga.

—M-Maya...— se ponía nerviosa de tan sólo sentir el roce de sus cuerpos —Yo... Estaba pensando que quizás podríamos... No sé....

—¿Dormir juntas?— y como si hubiese adivinado ella asintió nuevamente mientras se escondía en su pecho —Eres tan adorable Ma Claudine....¿Cómo me podría negar a esa petición?— comenzó a acariciar su cabello para luego entrelazar sus manos —No debes consultarme nada, aceptaré todo lo que me propongas.

One-shots [KuroxMaya]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora