Hux tenía los dedos de las manos y los pies completamente fríos, estaba temblando y el imparable tiritar comenzaba a causarle dolor en la mandíbula, podía sentir que había sido despojado de sus prendas casi por completo a excepción de su ropa interior, no lograba ver absolutamente nada, ¿qué había sucedido? ¿Dónde estaba?
Los múltiples y vehementes intentos que hizo por tratar de moverse resultaron infructuosos debido a que se hallaba fuertemente atado de manos y piernas a una silla, no tenía duda de que las cuerdas dejarían marcas sobre su piel por un largo tiempo, el cuerpo le dolía demasiado pero nada de eso era lo peor comparado con el inmenso miedo que sentía.
Estaba seguro de que pasó por lo menos una hora gritando por ayuda, preguntando qué sucedía, quién hizo esto y por qué, pero al parecer se encontraba completamente solo, y a juzgar por el eco que se produjo, en un sitio amplio y vacío. Abandonado.
Luego de unos minutos, al sentir el húmedo rastro dejado por una lágrima que descendía por su cuello, se percató de que en algún momento había comenzado a llorar le dolía el pecho y respirar se hacía gradualmente una tarea más difícil,
¿Iba a morir aquí? ¿Así de simple y sin razón alguna?
Sus desesperados sollozos y trabajosa respiración fueron los únicos sonidos que le hicieron compañía por largo tiempo en ese sitio oscuro y frío. El temblor agitaba sin piedad su expuesta figura, no pasaron muchos minutos cuando fue atacado por nauseas insoportables suscitadas gracias a la creciente ansiedad que le carcomía a cada minuto; era imposible ignorar la molesta sensación de hormigueo en sus manos debido a las tensas y firmes ataduras, podía escuchar palpitaciones dentro de su cabeza… Se sentía a unos pasos del desmayo. Trató de gritar por ayuda nuevamente pero lo único que salió de su garganta fue un resignado murmullo ininteligible.El tintineo de unas llaves y su girar dentro de la cerradura le hicieron recuperar algo de lucidez al instante, la puerta se abrió con cuidado dejando entrar un débil haz de luz que le permitió apreciar la oscura silueta de un hombre alto durante unos segundos, al instante oyó un fuerte portazo y de nuevo, estaba totalmente a oscuras.
—¿Por qué estoy aquí? ¿Quién eres? —La falta de aire en su pecho le impidió continuar formulando su avalancha de preguntas. —Suéltame —Otra vez forcejeó inútilmente contra las cuerdas que lo mantenían sujeto a la silla —Por favor.
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Kylux - Perro Rabioso
FanfictionUn artista se muda a Colorado, un infame asesino se obsesiona por él.