VIII. Christian

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Marihela

–No deberías confiar mucho en mí. Soy nueva ¿Se te olvida?

Me sonríe y debo admitir que es agradable tener una conversación entretenida con él sin discusiones de por medio. No sé porqué la discusión con el me hizo re considerar ciertas cosas. Estoy acostumbrada a que el talón generó más malogrado sea la mujer. Y eso no está a disvusion. Es una verdad que no pienso discutir por muchas razones que prefiero no pensar antes de enojarme con la sociedad. Sin embargo últimamente pienso mucho en una refrán. “No todas las mujeres son buenas y no todos los hombres son malos” Quizás sea yo intentado convencerme que no todos los hombres son malos y que quizás hay hombres que quieren bien y que te cuiden bien. Quizás estoy paranoica pero cabe una posibilidad mínima de que Dylan no sea tan malo como aparenta al exterior. Lo consideré después de sus reacción. Supongo que todos pasan por algo. El hecho de que me hayan herido, no implica que todos los hombres en este mundo sean unos idiotas.

<<O al menos estoy empezando a creer en eso. Espero no equivocarme>>

Me di cuenta tarde. Y me vine a dar cuenta por el chico el cual a mí enfrentó muy enojado  y me dió una perspectiva que no tome. No me gusta que los demás tengan razón, pero se la tenía que dar. Fallé, pero lo que se sigue repitiendo en mi cabeza es la manera tan fácil con la que se desenvuelve conmigo, tanto en la discusión, como aquí que parece haberla olvidado y hablamos como algo parecido a amigos.

Bueno, si nos vamos por palabras técnicas es solo mi amigo, pero joder. Este chico de ojos miel me está haciendo sentir y no se si esto es bueno o malo. De cierta forma me siento en algo nuevo y me gusta. Sin embargo me asusta con la misma fuerza.

De hecho, si soy hipócrita. No quiero que nadie sepa mis cosas, pero quiero descubrir la de los demás. Porque de hecho si quiero. Quiero saber que ha pasado y como le a llegado a afectar.

<<Hipócrita>> Me recriminó.

Lo quiero conocer por más que me cueste admitirlo.

–¿Me estas escuchando? –Volteo a Valentina quien me mira con el ceño fruncido.

–No te escuché, estaba pensando. Disculpa.

Suspira.

–Okey, estaba diciendo que al cine no puede ser, no han sacado películas nuevas.

Oh ¿Para donde vamos ahora? Hay que tener en claro que son las tres y media.

<<¿Vamos a salir a esta hora?>>

–Como dije, yo llevo dos semanas y no he salido a ningún lugar, es decir que se los dejo a ustedes –Los señalo menos Rebeca quién está en la cocina.

–¿Y si vamos a un parque de atracciones?

–Si –De inmediato me gusta la idea.

–Cerraron momentáneamente –Recuerda Daniel, haciendo que me desanime de inmediato.

–En ese caso salgamos a comer.

Rebeca sale de la cocina con una taza de frutas.

–¿Están pensando en salir a esta hora?

–Obviamente no. Es para la tarde o noche.

–¿Un bar?

–Dylan, se te olvida que por lo menos yo soy menor de edad –Una sonrisa se forma en sus labios.

–No necesitamos tener la edad, puedo conseguir entrar.

–¿Como?

–Mi hermano tiene un bar, en el centro de la Ciudad.

Serendipia #1 [Completa✓] Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora