He de admitir que la gala de ayer fue mejor de lo que esperaba. Nada más llegar a casa guarde la rosa que Alex me había entregado en uno de los libros que estaba leyendo, cuando este lo suficientemente aplastada la voy a convertir en mi marcapáginas
Hoy hace un día estupendo, me pongo el bañador y salgo a la piscina.
-Hola vecina – dice Maya sonriente desde el otro lado de la valla.
-¿A qué se debe tu buen humor?
-Mis padres han invitado a tu familia a comer hoy en el puerto.
-¿Por qué siempre me entero la última de todo?
-Puede influir que te pases el día con la cabeza en las nubes.
-Eso no es verdad – cruzo mis brazos en señal de indignación.
-Tienes razón, te pasas la vida pensando en mi hermano – se acerca lentamente a mí y me susurra – pero te voy a contar un secreto, él también lo hace.
-Supéralo de una vez.
-No puedo, no después de veros bailar ayer, fue tan romántico – dice entusiasmada.
-Has visto demasiadas películas.
-Puede que tú hayas visto pocas – cada día me asombra más la peculiar manera que tiene de intentar llevar siempre la razón.
Salta la valla y se relaja en una tumbona mientras yo nado.
-Nunca entenderé porque te gusta tanto nada – se baja ligeramente las gafas de sol para observarme mejor.
-No me gusta nadar, pero me encanta pasar horas en el agua.
-Ni que fueras una sirena.
-Ariel – dice Alex sonriente desde la valla – gracias por darme la idea para un nuevo mote.
-Deberías dejar de buscarme motes – lo fulmino con la mirada.
-En verdad, estaba buscando tu parecido con alguna princesa Disney para así poder hacer referencia correctamente a la noche mágica que pasamos, ya me dejaste bastante claro que no eres cenicienta.
-Eres un caso perdido – ruedo los ojos.
-Y tú deberías tener cuidado, cualquier día de estos dejas de tener piernas y se convierten en una hermosa cola.
Me rio interiormente, para no darle la razón, sus estúpidos juegos hacen que el color de mis mejillas cambie desde tonos rosados hasta rojos intensos, tanto que podría compararme con los tomates del supermercado.
-Maya, dice mama que deberías prepararte, en una hora nos marchamos al restaurante – esta se levanta – y eso también va por ti, aunque si fuera por mi podrías pasarte la vida en bikini.
-Eres un idiota.
-No te voy a quitar la razón, pero pensé que a estas alturas era algo que ya tenías claro. También te digo, lo he dicho de esta manera por respeto, desde mi punto de vista sigues llevando mucha ropa.
-Supongo que dejare de llevar mucha ropa cuando este gimiendo tu nombre mientras me haces tuya – digo con tono irónico.
-La verdad es que yo tenía otros escenarios en mente, pero tampoco me voy a negar a hacer realidad tus sueños – sonríe orgulloso.
-Podéis dejar de hablar de esas cosas mientras estoy yo aquí, si queréis follar hacerlo cuando yo no esté cerca, no quiero traumas – los dos nos miramos con una mirada cómplice y comenzamos a reírnos.
Maya salta la valla y se mete en casa mientras Alex y yo seguimos riéndonos.
-Así que follarías conmigo...
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Fugaces ✔️
RomancePaula lo tenía todo planeado para pasar el verano de su vida con sus amigos, cuando sus padres la dan la noticia de que lo pasará en casa de sus abuelos en California. Lo que al principio parece un castigo, se acaba convirtiendo en el mejor verano d...