Me despierto envuelta en los brazos de Alex, no sé cuánto tiempo estuvimos anoche abrazados hasta que decidimos irnos a su casa. Max y Sofi estaban en la mía y lo que menos me apetecía era verlos.
Alex abre los ojos y yo los cierro, no me apetece hablar con nadie en estos momentos.
-¿Dónde está? - grita Max.
Alex sale de la habitación y oigo como cierra la puerta detrás de él.
-¿Qué quieres? - dice calmado.
-¿Dónde está Paula?¿Ha dormido contigo verdad? - oigo decir a Max.
-No es de tu incumbencia.
-Claro que lo ha hecho...
-No sigas por ese camino y te recuerdo que tú eres él que la ha engañado y con su mejor amiga para ser exactos.
-No sabes cómo son las cosas...
-Venga ya, no me vengas con excusas, te dije que no la quería ver llorar por tu culpa y ayer lo hizo hasta quedarse dormida.
-No tendría que haber visto ese beso.
-Claro, porque es mejor engañarla de por vida para no hacerla daño - dice Alex con tono irónico.
-Hablas sin saber - se defiende Max.
-Me importa una mierda, escúchame, porque es lo único que te voy a decir, no quiero volver a verte cerca de ella, porque la próxima vez no seré tan amable.
Vuelvo a oír la puerta de la habitación y siento como se hunde la cama al él tumbarse en ella. Pega su cuerpo al mío y acaricia dulcemente mi pelo.
-Ya puedes abrir los ojos mofletes, sé que estás despierta - los abro y me encuentro con su preciosa sonrisa.
-¿Qué tal estas? - me pregunta.
-Algo mejor que ayer, pero no te voy a mentir y decirte que no me duele -me abraza.
-Se por lo que estas pasando y puedes pasarte el día aquí metida si quieres, tus abuelos han salido y solo están tus hermanos en casa, no tendrás que dar demasiadas explicaciones.
-Solo quiero desaparecer un rato - digo sinceramente.
-No me voy a ir a ningún lado mofletes - le abrazo todavía más fuerte.
Pasamos la mañana tirados en la cama. Alex intenta hacer bromas para que me sienta mejor pero no lo consigue, el recuerdo está demasiado reciente y duele.
-¿Qué quieres de comer mofletes?
-No tengo hambre - digo sinceramente ya que tengo el estómago cerrado.
-No me importa si tienes hambre o no, tienes que comer algo.
-Está bien - sé que es inútil discutir con él.
Sale de la habitación y entra Maya, se tumba a mi lado.
-¿Qué tal estas amiga?
-Mal - estoy cansada de estas preguntas.
-¿Qué te parece si vemos una película?
-Tu hermano está haciendo la comida - la informo.
-Genial, podemos empezar a ver ahora la película.
Me deja unos pantalones y cojo una de las camisetas del armario de Alex, como siga así a final del verano no va a tener ninguna.
Nos sentamos en el sofá y Maya pone una película de miedo, sabe que son mis favoritas y eso a lo mejor consigue subirme el ánimo algo.
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Fugaces ✔️
RomancePaula lo tenía todo planeado para pasar el verano de su vida con sus amigos, cuando sus padres la dan la noticia de que lo pasará en casa de sus abuelos en California. Lo que al principio parece un castigo, se acaba convirtiendo en el mejor verano d...